Elche celebra su primera ceremonia de acogimiento civil dando la bienvenida a la ciudadanía a Celia y Eloy

Elche celebra el primer «acogimiento civil» de su historia para «dar la bienvenida a la ciudadanía» a Eloy y Celia, dos mellizos ilicitanos de cinco meses

Una ceremonia para la posteridad cargada de simbolismo en el fondo y en la forma. El salón de plenos del Ayuntamiento de Elche amparó ayer el primer «acogimiento civil» de la historia de la ciudad para dar la «bienvenida a la ciudadanía» a Celia y Eloy, dos hermanos mellizos nacidos hace apenas cinco meses que ayer, en inusitado silencio y sin saberlo, grabaron sus nombres a fuego y para siempre en el libro de memorias de Elche.

El firme deseo de José Manuel y Mayte por presentar a sus hijos en sociedad «de una manera diferente» abre una vía laica en la ciudad para celebrar y oficializar ante familiares y amigos la llegada al mundo de los nuevos vástagos. Con escasos precedentes en otros municipios de la provincia como La Nucía o Benissa, en los que ya se han oficiado actos similares, Elche y sus vecinos abrazan así una ceremonia por descubrir que ayer inició su singladura auspiciada felizmente por el alcalde de la ciudad, Carlos González.

Con Eloy y Celia a brazos de sus progenitores y padrinos en primera fila, el primer edil dio vida a un acto que servía para formalizar «la adquisición de la condición de vecinos y vecinas de Elche» de los pequeños mellizos y «abrir un camino para mucha más gente que quiera darle este acogimiento a los niños». Ante una treintena de invitados, sentados tras los protagonistas principales en los banquillos del salón de plenos, el alcalde dio lectura a una serie de artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas y enumeró algunas de las obligaciones contraídas por José Manuel y Mayte como padres de Eloy y Celia, impertérritos durante los aproximadamente quince minutos que duró la ceremonia.

Carlos González recalcó que se trataba de «la primera vez que celebramos un acogimiento civil» y auguró que no sería «el último». «Se trata de un acontecimiento muy importante», añadió el primer edil mostrando su apuesta por atender una creciente sensibilidad social que no se encuentra regulada a nivel estatal.

En la Plaça de Baix, antes de enfilar la escalinata que conduce al salón de plenos del Ayuntamiento y que diera inicio la ceremonia, el padre de Celia y Eloy descifraba el cómo y el por qué de dispensar un «acogimiento civil» a sus hijos. «La idea era hacer algo diferente y que en su día tengan libertad de elegir si quieren bautizarse o no. Vimos que se estaba realizando en otros sitios y buscamos información por internet», destacó José Manuel. «Antes de decidirlo preguntamos a varios concejales y a todos les parecía bien. Lo solicitamos en la OMAC y nos dieron la autorización», añadió orgulloso el padre porque, «una vez que sabes que es la primera vez, la verdad es que hace ilusión».

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