El ultraconservador alcalde de Tokio se disculpa por decir que el terromoto era «un castigo divino»

Otras veces ha provocado arremetiendo contra homosexuales, inmigrantes o mujeres

Estos días se está destacando el comportamiento ejemplar de los japoneses ante la magnitud del terremoto y el posterior tsunami que han sufrido. Pero ante el comportamiento general, algunos dirigentes no han mostrado una cara de ejemplaridad ni en estas circunstancias excepcionales, sino que han insistido en mostrar su cara de siempre. Es el caso del alcalde de Tokio, el ultraconservador Shintaro Ishihara, famososo por arremeter contra homosexuales, inmigrantes o mujeres, y que esta vez ha provocado diciendo que el terremoto era un "castigo divino" por el "egoísmo" de los japoneses.

Ishihara ha tenido que disculparse y decir que "retira" sus palabras sobre un "castigo divino" sobre Japón después del malestar generado en el país. El alcalde de Kioto, mientras buena parte del país luchaba por sobreponerse de los daños y por evitar que fueran a más en lugares claves como la central nuclear de Fukushima, no tuvo mejor idea que decir que "la política japonesa está teñida de egoísmo y populismo" y se podía usar el desastre "para barrer el egoísmo, que ha oxidado la mentalidad japonesa durante mucho tiempo".

Acostumbrado a pisar
"Creo que es un castigo divino, aunque lo siento por las víctimas", aseguro Ishihara según recoge ABC. En su puesto desde 1999, el alcalde conservador y ultranacionalista de Tokio se ha aconstumbrado a buscar polémicas negando por ejemplo los excesos del ejército japonés en China durante la II Guerra Mundial o arremetiendo contra lo que entiende colectivos más débiles de la sociedad japonesa. Así, ha atacado a los homosexuales, a los inmigrantes -existe un férreo control a la entrada de extranjeros en el país y son pocos- o las mujeres, de las que llegó a decir que tras la menopausia no sirven para nada.

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