El tripartito de Castellón cobrará el IBI a la Iglesia por edificios ajenos al culto

Castellón sigue la estela iniciada por Valencia tras revisar este año los usos de 39 bienes eclesiásticos. Eliminar la Cruz del Ribalta, revisar la concesión del campo de golf y viviendas para víctimas de maltrato, otros retos

Los retos de futuro de Castellón para los próximos cuatro años se recogen en 230 compromisos que rubricaron ayer PSPV, Compromís y Podem-CSeM-EUPV, los tres partidos que gobernarán en coalición la capital de La Plana. Y entre estos, está lograr el «déficit cero» para cancelar la deuda acumulada. ¿Cómo? Pues entre otras cuestiones se va a estudiar el cobro a la Iglesia del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por cada uno de los 39 inmuebles de su propiedad que «tengan finalidades lucrativas», según reza, textualmente,l’Acord de Fadrell.

Ni más ni menos que la decisión que ya ha aplicado este año el vecino Ayuntamiento de Valencia y cuyos cimientos ya puso el Pacte del Grau al pedir la revisión de los usos de todos los bienes de la diócesis de Segorbe-Castellón. El estudio se puso en manos del Consejo Municipal de Inspección y una vez se conozcan, el consistorio cargará un impuesto sobre el que hay jurisprudencia.

La intención municipal de cobrar al Obispado el IBI de aquellos edificios no destinados a culto o actividades benéficas ya fue consultada en su día por este rotativo a la diócesis,fuentes que callaron y remitieron a EL MUNDO a consultar en el Registro de la Propiedad los usos atribuidos a cada inmueble.

Esta medida forma parte de los seis pilares en los que se apoya el acuerdo suscrito ayer en la ermita de Sant Jaume de Fadrell por la alcaldesa socialista Amparo Marco, el portavoz de Compromís, Ignasi Garcia, y el de la confluencia de izquierdas, Fernando Navarro. Los ejes vertebradores son igualdad de oportunidades, cohesión social, derechos y libertades, calidad democrática, desarrollo económico y defensa del bienestar público.

Esta hoja de ruta pretende «poner a las personas en el centro de todas las políticas del Ayuntamiento, que la administración siga siendo, como ha sido durante estos años, lo más cercana posible a los vecinos», según destacó la alcaldesa Amparo Marco tras estampar su firma en el documento.

Y de ahí que el acuerdo, incluya medidas como facilitar «soluciones habitacionales a víctimas de violencia machista», entre los 230 compromisos, de los que algunos son ‘herencias’ del Pacte del Grau como «eliminar la Cruz de los Caídos del parque Ribalta» frente a novedades como crear una Biblioteca Central de Castellón o ejecutar un «parking gratuito con zona para bicis junto a la estación».

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