El sacerdote que defendió a Pell en Australia, suspendido tras ser acusado de abusos en Irlanda

En diciembre 2015, el padre John Walshe defendió al cardenalGeorge Pell ante la Real Comisión australiana sobre las Respuestas Institucionales al Abuso Sexual Infantil. Ahora, Walshe acaba de serinhabilitado para la celebración de los sacramentos en Irlanda, país al que huyó tras estallar su caso, acusado de abusos sexuales.

La agencia de noticias Fairfax Media informóeste domingo que el obispo de Cork y Ross,John Buckley, ha rechazado la petición de Walshe de trabajar en su diócesis. La decisión viene después de que un miembro del Consejo Nacional para la Protección de Menores de la Iglesia irlandesa recibiera un aviso anónimo del historial de Walshe en Australia y informara de ello, a su vez, al obispo Buckley.

En diciembre del año pasado Walshe testificó ante la Real Comisión acerca de una llamada recibida por cardenal Pell en la que el purpurado supuestamente dijo a una víctima de abusos sexuales cometido por un cura «Quiero saber lo que hace falta para que te calles». Esa víctima, David Ridsdale, fue sobrino de un sacerdote pederasta con el que Pell vivía en una casa parroquial en el pueblo de Ballarat en la década de los 70. En 1993, telefoneó al cardenal Pell para denunciar los abusos que sufrió a manos de su tío, pero en vez de apoyarle el prelado le habría insinuado que la Iglesia podría ayudarle con la compra de un nuevo coche o casa para su familia.

Ridsdale testificó ante la Real Comisión que Pell se fue enfureciendo durante la llamada. Walshe, en cambio, contradijo esta tesis, asegurando que vio al hoy cardenal «pálido» y «cabizbajo». El testimonio de Walshe hizo aguas, pues no solo acabó reconociendo que la llamada tuvo lugar durante el día -y no por la noche, como la había recordado- sino quesiquiera pudo probar que aquel día estuvo en la casa parroquial que compartía con Pell. Hubo tantas dudas que un abogado de la Comisión terminó acusando a Walshe de haber «fabricado aspectos de su declaración para salvar a su buen amigo».

Días después de su testimonio, salió a la luz que Walshe abusó de un seminarista de 18 años en 1982. John Roach decidió hablar públicamente de los asaltos que sufrió para denunciar que Walshe se estuviera presentando, en la Real Comisión, «como un ejemplo de virtud».

En lo que respecta a Pell, dijo, «Walshe es un testigo parcial». En declaraciones al canal ABC Roach se quejó de que el cardenal Pell sabía que Walshe había abusado de él y no hizo nada al respecto. «Durante la entrevista [para que fuera readmitido al seminario] … le dijo [a Pell, entonces rector] que una de las razones principales por las que me fuera fue que había sido acusado por un sacerdote», dijo Roach. «Él me preguntó: «¿Puedes decir quién era el sacerdote?» y le dije: «Sí, es el padre John Walshe», y me dijo: «De acuerdo»».

Roach recibió una compensación de 75.000 dólares por su sufrimiento, pero al tratarse de un adulto Walshe no fue apartado del sacerdocio. Tras hacerse insostenible su continuidad en la parroquia de Mentone-Parkdale, Walshe se refugió en Irlanda, país en que los sacerdotes no han de tener «ninguna queja, denuncia ni alegación» en su contra para poder ejercer, de acuerdo con las pautas establecidas por el Consejo Nacional para la Protección de Menores.

Según información obtenida por RD, tras denegársele el permiso para celebrar en Irlanda,Walshe acaba de regresar a Australia, donde pretende volver a su cometido como párroco de Mentone-Parkdale. Según Fairfax Media, algunos de los padres de las escuelas parroquiales pidieron a las autoridades que impidan a Walshe trabajar con sus hijos. «Si esto fuera una guardería privada, habría sido clausurada», dijo Andrew Pope, portavoz del comité de padres. «Pero es la Iglesia católica, y aquí estamos: no entienden estos conceptos tan básicos».

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