El sacerdote José Chamizo, Defensor del Pueblo andaluz, niega que haya recibido quejas de padres para la retirada de crucifijos en un colegio de Baeza (Jaen)

La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz negó hoy que la institución haya recibido quejas de padres para que se procediera a la retirada de símbolos cristianos, en concreto, crucifijos, en las aulas del colegio público San Juan de la Cruz de Baeza (Jaén), contradiciendo de esta manera los motivos alegados por la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía en Jaén para proceder a la retirada.

La Delegación provincial de Educación decidió ayer retirar estos símbolos e informaron, según las fuentes de la Junta consultadas por Europa Press, que estos padres también elevaron su solicitud al Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, quien a su vez remitió otro comunicado a la Administración andaluza instándola a que se quitaran esos iconos religiosos. Por tanto, concluyó que la Junta de Andalucía, a instancia tanto de los padres como de Chamizo, comunicó a la dirección del centro que debía retirar los símbolos religiosos.

Sin embargo, fuentes de la Oficina del Defensor del Pueblo consultadas por Europa Press afirmaron que la institución "no ha recibido queja sobre esta materia de este centro ni de ningún otro" y rechazó por tanto una posible implicación de la institución en la decisión adoptada por la Junta de Andalucía.

Las mismas fuentes consultadas tan sólo aludieron a un antecedente, una queja de 1993 en un colegio de Granada, cuando era Defensor del Pueblo Andaluz Manuel Conde-Pumpido. Relataron que en aquella ocasión el Defensor se remitió a la normativa vigente y contestó que en los centros de titularidad pública el uso de los elementos religiosos debería estar acorde a la aconfesionalidad y solicitaba que se solucionara de manera consensuada en el caso de que hubiera alguna queja, al entender que existían mecanismos para ello.

El director del centro educativo, Florentino Fernández, explicó ayer que, una vez tuvo conocimiento de la petición de los padres, informó a los profesores de que tenían que retirar la imaginería religiosa de las aulas, si bien precisó que se puede mantener en las clases de religión. Fernández indicó que esta medida "no vulnera" el derecho de ninguna persona y que se ha adoptado sin que se registre problema alguno.

Por su parte, la Unión de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores en Andalucía, Ustea, mostró en un comunicado su "respaldo" hacia esta medida y agregó que "desde el respeto absoluto a cualquier confesión religiosa han de hacerse efectivos, de una vez y para siempre, los preceptos constitucionales de separación entre Iglesia y Estado y el de aconfesionalidad del mismo", aspectos que consideró "incompatibles con la proliferación de imágenes y simbología religiosas".

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