El roscón de la discordia. Una pastelería de Jerez denuncia su venta por una hermandad sin los requisitos sanitarios exigidos

Propietarios de la pastelería-panadería ‘La Guinda’, ubicada en la calle Santa María, han denunciado la venta de roscón por parte de diversas hermandades en el Gallo Azul. “Lo que estamos denunciando es cómo se venden los roscones, en una mesa, sin cubrir, sin vitrina y no entendemos cómo han podido darle permiso”, se queja Daniel Torres, dueño de dicha pastelería. “A mí –añade– Sanidad me exige una serie de normas y si ve que hay un producto que no está correctamente etiquetado, lo tira directamente. ¿O es que acaso Sanidad sólo exige a quienes pagamos impuestos y como es una hermandad se lo puede saltar todo a la torera?”.

Desde la hermandad de la Paz de Fátima, su hermano mayor, Jesús Caro, asegura que en ningún momento han querido perjudicar a la pastelería y que su única intención ha sido atender una demanda social, desarrollar una labor solidaria. “El año próximo nos pondremos en otro sitio viendo la situación que se ha creado. Tenemos nuestro registro sanitario y el dulce ha venido en camión isotérmico y es de crema pastelera para evitar que se pierda. Cada vez que lo hemos solicitado el Ayuntamiento nos ha concedido la licencia de ocupación de la vía pública y todo lo que ello conlleva. Entendemos la queja de la pastelería y no hemos pensado que podíamos hacerle daño y menos siendo un tema solidario, para atender a más de una treintena de familias necesitadas de la obra social de Cáritas”.

Hay que destacar que esta venta solidaria por parte de hermandades se lleva celebrando desde hace años y, en esta ocasión, en el Gallo Azul se ha desarrollado este viernes y el sábado, por parte de La Clemencia y la Paz. Torres asegura que ha llamado a la policía en varias ocasiones “y no me han hecho caso porque aseguran que la denuncia hay que ponerla en el Ayuntamiento que es quien da los permisos. Entiendo que habrá una persona responsable de dar esos permisos porque estos roscones están al aire libre y yo tengo que pagar unas vitrinas, impuestos… y de este negocio dependen 16 familias. Esto nos va a suponer una serie de pérdidas. Ellos venden la porción a un euro, sin impuestos, ¿sólo porque son hermandades? Me parece bien que lo hagan, pero en otro sitio, no delante de las tiendas”.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...