Asóciate
Participa

¿Quieres participar?

Estas son algunas maneras para colaborar con el movimiento laicista:

  1. Difundiendo nuestras campañas.
  2. Asociándote a Europa Laica.
  3. Compartiendo contenido relevante.
  4. Formando parte de la red de observadores.
  5. Colaborando económicamente.

El racismo de Vox paraliza la política en Ceuta

La Asamblea de la ciudad autónoma suspende su actividad para que las calumnias de la extrema derecha “no den pábulo a las tesis marroquíes”. El presidente, Juan Vivas, del PP, repudia las acusaciones de “quintacolumnistas” que vierte el partido de Santiago Abascal sobre parte de la Corporación y la sociedad local.

El presidente del Gobierno y de la Asamblea de Ceuta, Juan Vivas (PP), decidió este lunes cortar por lo sano con los insultos, calumnias y provocaciones de Vox y suspender ‘sine die’ la actividad parlamentaria de la Cámara regional para evitar que la extrema derecha siga convirtiendo a la institución en una caja de resonancia de “las tesis marroquíes”. Es decir, de la supuesta existencia de media ciudad “española” y otra mitad “quintacolumnista” del anexionismo del país vecino, como los de Santiago Abascal no dejan de predicar desde la crisis fronteriza de mediados de mayo.

El portavoz de Vox, Carlos Verdejo, no esperó este lunes, en la Sesión Plenaria propositiva de junio, ni al debate sobre la declaración como persona non grata de su presidente nacional, cuando se intuía que estallaría el debate. En el segundo punto del orden del día, mientras defendía la necesidad del pin parental, volvió a tachar sin venir a cuento de “promarroquíes” a parte de la Corporación, como ya había hecho a finales de mayo en sede parlamentaria.

Para la extrema derecha, las dos formaciones localistas con representación institucional, el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) y Caballas, con electorado eminentemente musulmán, son “quintacolumnistas” del país vecino, pero también “algunos miembros del PP”, según afirmó Verdejo. El presidente de la Asamblea decidió esta vez pararle los pies en primera persona y evitar que la discusión derivase hacia el insulto grueso o el enfrentamiento físico, como ha estado a punto de suceder varias veces durante el último año y medio por las repetidas invectivas de Vox contra todos los demás Grupos.

“¡Que se oiga en toda España y en Rabat: todos los miembros de esta Asamblea somos y nos sentimos españoles, que quede claro!”, alzó la voz Vivas. “Cuando dice que en esta Asamblea hay partidos promarroquíes hace un daño letal a Ceuta porque da pábulo a las tesis de Marruecos, que dice que esta es una ciudad ocupada en la que hay una población española y otra marroquí que asocia con la musulmana”, censuró.

“Lo que usted dice es mentira, todos los que estamos aquí hemos jurado fidelidad y lealtad a España. La españolidad de Ceuta se defenderá mejor entre todos, no sólo Vox. La patria no es de Vox; España y Ceuta, tampoco. La patria es integradora, abierta, inclusiva, abierta y multicultural”, hilvanó Vivas, que pidió a Vox “pruebas” de sus acusaciones “falsas”. La única que fue capaz de esbozar Verdejo es que “algunos” partidos como Caballas no están convencidos de incluir a la ciudad sin excepciones en el ‘territorio Schengen’, el mismo tratado que los de Abascal han propuesto suspender.

Después de reunir de forma extraordinaria a la junta de portavoces, Vivas insistió: “Si se cuestiona algo tan básico como que todos los ceutíes defendemos nuestra españolidad le estamos haciendo un favor a quien pretende dividir a la sociedad ceutí, cuya españolidad no depende de la cultura, de la religión o la ideología”, insistió Vivas después de reunir de forma extraordinaria a la junta de portavoces. Y abogó por “establecer líneas rojas como no utilizar el ejercicio democrático de la libertad de expresión para insultar a otros y no debilitar nuestra unidad en la defensa de nuestra soberanía o la convivencia”.

El pleno sólo volverá a reunirse esta semana para aprobar las cuentas de las sociedades municipales y el primer expediente de modificación del presupuesto del ejercicio corriente, “clave” para poder atender las consecuencias derivadas de la entrada irregular a mediados de mayo de unos 12.000 marroquíes, un cuarto de los cuales, entre ellos alrededor de mil menores, siguen deambulando por las calles o acogidos por la administración local.

La Asamblea no recuperará su funcionamiento ordinario hasta que finalice el “periodo de reflexión” abierto sobre cómo corregir la deriva de cada pleno o qué “herramientas políticas” usar frente a Vox, pausa en la que Vivas decidirá sobre su propia continuidad. “Si se trata de que yo dé un paso a un lado para que aquí se defienda y proteja la unidad en la defensa de la españolidad, estoy dispuesto”, ofreció su cabeza tras veinte años como presidente y cuando acaba de superar el ecuador de su primera legislatura en minoría apoyado de nuevo en el PSOE como garante de la estabilidad de su Ejecutivo.

El líder socialista, Manuel Hernández, apoyó este lunes su decisión. “Vox utiliza unos argumentos que son contraproducentes para la ciudad y para los intereses de España: llamando promarroquíes a varios compañeros de la Corporación, algo que no podemos consentir ni permitir, nos hace un flaco favor a todos y hay que cortarlo de raíz”, afirmó. 

Fatima Hamed (MDyC), que era partidaria de seguir celebrando el Pleno, y Mohamed Ali (Caballas), señalados por Vox como “quintacolumnistas” del reino alauita merecedores de la deportación si no tuvieran DNI, repudiaron los “insultos” y las “provocaciones” de los diputados de la extrema derecha, a quienes acusaron de intentar “incendiar” una ciudad en la que ningún político da cobertura desde hace más de veinte años a posiciones que cuestionan su soberanía española.

Con parte de sus líderes investigados por un presunto delito de odio tras conocerse los mensajes que se cruzaban en grupos de WhatsApp lamentando tener que “tragar moros por cojones”, augurando que la III Guerra Mundial “será contra el Islam” y censurando la “mierda de Ceuta de cuatro culturas”; los dirigentes de Vox intentan ahora desmontar parte de su andamiaje islamófobo y difuminar su acusación: “Hay promarroquíes que no son musulmanes y musulmanes que no son españoles”, han empezado a enmendarse durante los últimos días, aunque también han asegurado que no renunciarán a su discurso porque, dicen, creen en él y en que “es la única solución y la alternativa que necesitan todos los ceutíes”.

Total
9
Shares
Artículos relacionados
Total
9
Share