El PSOE se resigna a no legislar la libertad religiosa

La izquierda del grupo lamenta que se aparque la ley

Después de que el Gobierno dijera que la reforma de la Ley de Libertad Religiosa "no es una prioridad" y que no tiene el consenso necesario, fuentes socialistas dan por seguro que definitivamente no habrá ley. Esta certeza que invade al Grupo Socialista es acogida internamente con mucho pesar pero con bastante comprensión hacia la posición del Gobierno: no abrir más frentes sociales, y dedicar toda la energía a la crisis económica. Pero, además, esta batalla ya no quieren darla ante el esfuerzo y el desgaste que supondría el intento de poner de acuerdo a los distintos grupos políticos que parten de posiciones antitéticas.

"Para que la ley se quede corta, mejor no hacerla". Así lo sentencia el responsable federal de Libertades del PSOE, Álvaro Cuesta, presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, para explicar que "el sondeo" del Grupo Socialista con el resto de los grupos parlamentarios les indica que ni "la derecha ni la izquierda" estaría conforme con las posiciones de los socialistas. Así el resultado del cambio de la ley no daría satisfacción a la "pluralidad social y religiosa que hay en España".

El cambio de la Ley de Libertad Religiosa, al ser orgánica, requeriría la mayoría absoluta de la Cámara. El sondeo al que alude el dirigente de socialista se ha hecho en público y en alto a través de las mociones que se han debatido en el Congreso; las últimas del grupo ERC-IU-ICV.

En efecto, ni siquiera se ha aceptado tomar en consideración para abrir el debate. El desacuerdo era absoluto en el PP, CiU y PNV. Y, por supuesto, en los grupos de la izquierda. Cuesta, habitualmente crítico con los acuerdos del Estado con el Vaticano, apoya al Gobierno en su decisión de no abordar el cambio de la ley. Además de por la dificultad de encontrar apoyos, como ya ha reconocido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por la necesidad de revisar los acuerdos con el Vaticano. "Y eso no está en la agenda del Gobierno, y me parece correcto".

Pero tantos inconvenientes no son asumidos por muchos diputados socialistas aunque muy pocos lo dicen en alto. Sí lo hacen Manuel De la Rocha, vinculado a UGT y José Antonio Pérez Tapias, de Izquierda Socialista, ambos ligados a movimientos cristianos de izquierda y que sí tocarían esos pactos con el Estado Vaticano. "Es necesario adecuar la Ley de Libertad Religiosa al momento presente, para avanzar en la laicidad, con pleno respeto a las confesiones religiosas, pero también al pluralismo religioso y de conciencia de todos los españoles, incorporando al ordenamiento jurídico la doctrina del Tribunal Constitucional en lo relativo a la laicidad del Estado y al derecho de libertad religiosa", pide De la Rocha. Pérez Tapias, por su parte, no se resigna a desistir "de hacer el esfuerzo de debatir sobre el pluralismo social y religioso". A su juicio, "en aras de la convivencia no todo debe ser centrarse en la economía".

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