El programa del PSOE en Educación dará a elegir entre Religión, recreo u otras actividades

El primer partido de la oposición anuncia que, en caso de llegar al Gobierno, cambiará las tres grandes leyes educativas realizadas por los Gobiernos del PP El documento marco del PSOE sobre las propuestas electorales para los comicios de marzo califica la política educativa de los Gobiernos del PP de «desidia y contrarreforma», y presenta la educación como su «prioridad básica».

En este marco, defiende una «escuela pública y laica», donde la asignatura de la Religión no tenga alternativa. Esto significa que, como ocurría en la Logse, la Religión no formará parte de un área; será de oferta obligatoria por los centros y de libre elección por los alumnos, pero no tendrá una asignatura enfrentada; es decir, que habrá de nuevo Religión o recreo o actividades de menor entidad.

El texto socialista advierte también de la intención de ejercer un mayor control de los centros privados concertados para garantizar la escolarización de todo el alumnado, «sin ningún tipo de discriminación explícita o implícita». Sobre el Bachillerato, la propuesta del PSOE rechaza una doble prueba para acceder a la Universidad y se compromete a implantar un único examen, cuya denominación no se ha concretado, en la que participará tanto la Universidad como la Secundaria.

Todo será modificado

En realidad, y según comentó a ABC la portavoz de Educación del PSOE en el Congreso de los Diputados, Amparo Valcarce, el programa educativo vuelve la mirada en muchos aspectos a la antigua Logse, aunque la diputada socialista reconoce que una ley que ya dura más de una década debe ser objeto de modificaciones. En cualquier caso, los socialistas prometen que modificarán las tres grandes leyes educativas de la era PP: LOU, LOCE y Ley de Formación Profesional.

Algunos de los aspectos más criticados de las mencionadas leyes serán modificados, pero, de acuerdo con las primeras pinceladas del documento marco, no de manera radical. Así, el fomento de la enseñanza de los idiomas desde Primaria -se implantarán progresivamente centros bilingües públicos en los que una tercera parte de las asignaturas de Primaria se impartirán en inglés-; la introducción de nuevas tecnologías en el aula; la promoción y el aumento de becas y ayudas al estudio son cuestiones ya tratadas en las mencionadas leyes. En relación con las becas y ayudas al estudio, los socialistas prometen un sistema «más eficiente y solidario», hasta llegar al 50 por ciento de beneficiarios en Bachillerato y FP. Destaca también la creación del denominado «salario del estudiante» para aquellos alumnos que de otra manera no podrían dedicarse a estudiar. Asimismo, se incrementarán las becas-préstamo, que los universitarios devolverán cuando acaben la carrera en función de sus rentas. Con todo, los socialistas entienden que las novedades, más que en la cantidad, deben estar en la calidad, y como ejemplo destacan que para hacer realidad el proyecto de enseñanza bilingüe promoverán licencias retribuidas para que los profesores aprendan idiomas.

Sobre la repetición de curso, el PSOE señala que no se trata de implantarla de manera obligatoria, sino que hay que arbitrar medidas para la prevención del fracaso escolar. Es más partidario de que, como estableciera la Logse, se repita un sólo curso en Primaria y otro en Secundaria, aunque en este aspecto tampoco se manifiesta rotundo. La LOCE establece que los alumnos de la ESO con más de dos asignaturas pendientes repitan curso. Esta medida comenzará a aplicarse este mismo año.

Promoción educativa

Los socialistas proponen, además, programas integrales de promoción educativa, entre los que figuran la reducción a quince del número de alumnos por aula y la implantación de planes integrales de prevención y control del absentismo escolar. Entre las medidas proyectadas para al menos descafeinar la Logse, el PSOE pretende dar carácter educativo al primer tramo de la educación infantil, que ahora tiene un carácter asistencial, y recuperar la diversificación curricular, para que los chicos de quince años que se queden rezagados puedan seguir algunas materias adaptadas a su nivel. Propone, además, añadir tres horas de refuerzo a la semana en la ESO y potenciar las tutorías. En Primaria, se ofrecerá una hora diaria de actividades complementarias para reforzar el aprendizaje de las materias instrumentales. Los itinerarios tampoco parecen gozar de la simpatía socialista por entender que muchos alumnos serán expulsados del Bachillerato y no podrán acceder a la Universidad. «Defendemos -dice Valcarce- un sistema integrador en el que haya una oferta diversificada de materias con el fin de prevenir el fracaso escolar».

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