El presupuesto en Argentina sigue destinando millones a la Iglesia católica

Aunque se anuncia un recorte en la dieta de los obispos, el Presupuesto 2019 compensará a la jerarquía de la Iglesia con obras públicas millonarias, que estarán destinadas a renovar la basílica de San Francisco de Asís, la parroquia San Pedro González y el Descanso del Peregrino de la basílica de Luján.

Con la presencia del Ministro Nicolás Dujovne, la Cámara de Diputados comienza a debatir el proyecto de Presupuesto 2019, que envió hace pocos días el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional.

Con una supuesta reducción en los aportes destinados a la jerarquía de la Iglesia Católica, el proyecto destina 126.508.661 pesos al pago de los sueldos de obispos y arzobispos: una quita nominal de un 3 por ciento con respecto a los 130.421.300 pesos que, según el propio Marcos Peña, se habrán destinado a la institución al finalizar el año.

La trampa, sin embargo, no tardó en quedar al desnudo. Es que, como denunció el diputado Nicolás del Caño en Twitter, el Presupuesto 2019 le garantizará al clero, al mismo tiempo, la suma de “290 millones para obras de refacción en Templos ‘emblemáticos’”. “Para la educación pública habrá una fuerte caída en términos reales”, destacó en contraste el diputado del PTS/Frente de Izquierda, quien exigió el cese de los subsidios para la institución religiosa.

El tema seguramente trascienda en estos días. Es parte de la demagogia del gobierno de Cambiemos, tanto como de la jerarquía de la Conferencia Episcopal. Mientras se preparan para imponer un ajuste brutal a las familias trabajadoras y pobres, con recortes al salario, la educación y la salud, el Estado seguirá destinando millones de pesos al pago de la deuda y al financiamiento de la cúpula clerical, un aliado fundamental en tiempos de crisis.

Recordemos que luego del amplio rechazo que generó la intromisión de la curia en el debate sobre aborto, sus representantes anunciaron que renunciarían a una parte del financiamiento que reciben por parte del Estado, a través de las partidas que todos los años vota el Congreso Nacional. El anuncio celestial escondía, como contamos desde La Izquierda Diario, una devolución de favores por parte de la Iglesia al gobierno nacional y a la oposición peronista, que pidieron no confrontar con la Iglesia y garantizaron que no se aprobara la ley de interrupción voluntaria de los embarazos.

El anuncio de un recorte nominal del 3 por ciento en los sueldos de los curas para el 2019 esconde sin embargo que el financiamiento de la Iglesia no se reduce solamente al pago de las dietas de los representantes del clero. Como denuncia la izquierda, a ese presupuesto deben sumarse también otros aportes que la institución recibe desde la dictadura a esta parte en concepto de subsidios, pasajes, becas y jubilaciones de privilegio. Montos a los que deben sumarse, además, los millones que recibe de manera indirecta, a través de diversas instituciones del Estado, mediante el financiamiento de la educación confesional, la obra pública, las exenciones impositivas, las donaciones de inmuebles y terrenos y una larga lista de aportes y negocios que engrosan anualmente su incalculable patrimonio.

De hecho, como denuncia Del Caño, este aparente recorte en las dietas de la Iglesia será compensado con una partida aún mayor destinada a “refacciones” de, al menos, tres templos destacados. Así lo reveló el periodista Ezequiel Chavay, quien señaló que esas obras insumirán unos 290 millones de pesos, que estarán destinados a renovar la basílica de San Francisco de Asís y la parroquia San Pedro González, en la ciudad de Buenos Aires y el Descanso del Peregrino de la basílica de Luján.

En una audiencia pública que llevó por primera vez el tema al debate en el Diputados, Del Caño insistió en la necesidad de derogar esos decretos de la dictadura que garantizan buena parte del financiamiento de la Iglesia, así como el artículo 146 del Código Civil, que en la reforma impulsada en 2014, bajo el gobierno de Cristina Fernández, volvió a beneficiar a la Iglesia Católica al distinguirla como “persona jurídica pública”, dándole el mismo tratamiento que a una institución del Estado.

“Se trata de medidas elementales para terminar con el financiamiento que le garantiza a esta institución su injerencia en el Estado y en la vida de millones”, dijo, y destacó que junto a la diputada Nathalia González Seligra el FIT también presentó en el Congreso Nacional un proyecto que propone garantizar la educación pública sin injerencia de la Iglesia. “Estas iniciativas las hemos puesto a disposición del movimiento que reclama la inmediata separación de la Iglesia del Estado, que es una tarea que dejó planteada el rechazo del antidemocrático Senado a la legalización del aborto”, recordó en aquella oportunidad la diputada del PTS/FIT.

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