El presidente y el primer ministro de Portugal, en una misa por las víctimas del fuego que causó 66 muertos hace un año

Autoridades portuguesas, entre ellas el presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, António Costa, y vecinos de Pedrógão Grande asistieron hoy a una misa en memoria de las víctimas del fuego que causó 66 muertos hace un año.

La misa, celebrada en el primer aniversario del trágico incendio, congregó a centenares de personas en la Iglesia de Pedrógão Grande y algunos vecinos tuvieron que seguir la ceremonia desde la puerta del templo porque estaba repleto.

A vecinos y familiares de las víctimas se unieron algunas de las principales autoridades y dirigentes políticos del país, en un día marcado por el luto por lo ocurrido pero también por la necesidad de trabajar para evitar una nueva tragedia y mirar al futuro.

El jefe del Estado luso, que este fin de semana participa en varios actos en la región afectada, señaló en declaraciones a periodistas a su llegada a la iglesia que, «aunque el pasado es muy importante y no se puede olvidar, es más importante el futuro».

«Por un lado evocamos el dolor y el luto del pasado, por otro miramos al futuro», dijo Rebelo de Sousa, que aseguró que en Pedrógão Grande, situado en el centro del país, «hay una fuerza vital de futuro».

Por su parte, el primer ministro consideró a la salida de la ceremonia que es un día «de memoria por los que fallecieron y de recordar el dolor de los que perdieron sus familiares», pero al mismo tiempo de «esperanza y fuerza» para reconstruir el territorio arrasado por las llamas.

«Hay dos cuestiones estructurales que el país tiene que abordar: la necesidad de revitalizar el interior y la de la reforma forestal (…) temas que infelizmente ganaron visibilidad con esta tragedia», dijo Costa, que añadió que es un trabajo «a largo plazo» pero que también exige una «respuesta inmediata».

También estuvo presente en la misa el ministro de Administración Interna, Eduardo Cabrita -nombrado tras la dimisión de su predecesora, Constança Urbano de Sousa, precisamente a causa de los incendios-, que consideró que «la sociedad portuguesa nunca estuvo tan atenta y tan movilizada para la prevención».

Los actos y homenajes continuarán a lo largo de este domingo, cuando se inaugurará un monumento en memoria a las víctimas en la aldea de Nodeirinho, en la que murieron 11 de sus 40 habitantes.

Portugal vive este domingo el primer aniversario del trágico incendio de Pedrógão Grande, que el 17 de junio de 2017 provocó 66 muertos, centenares de heridos, 500 casas destruidas y 53.000 hectáreas de monte calcinadas.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...