El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig (PSOE), y la alcaldesa (PSOE) de Alicante en la romería de la Santa Faz

El president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, le ha pedido a la Santa Faz que el ayuntamiento de Alicante «recupere la normalidad absoluta» para afrontar «un año decisivo para el futuro» de la ciudad y de la Comunitat.

Para ello, ha reclamado que se respete «el mandato» de los alicantinos en junio de 2015 «a favor de un gobierno progresista».

Así se ha expresado ante los periodistas minutos antes de partir junto a la Santa Faz en la romería conocida como «La Peregrina», que recorre los 8 kilómetros que separan la concatedral de San Nicolás de Bari del monasterio de la Santa Faz, adscrito a la orden de las hermanas Clarisas.

Ha asegurado que ayuntamiento y Generalitat trabajarán «juntos» para poder «apretar el acelerador» y llevar a cabo «grandes proyectos» que están en marcha.

Al inicio de la pelegriana de la Santa Faz, este jueves, a las puertas de la concatedral de San Nicolás, en Alicante, Puig ha reclamado a la reliquia que haya “inclusión social” para que “nadie se quede al margen” y que las tasas de reducción del desempleo continúen “por el buen camino, como en estos últimos años”.

Sobre el día de hoy, ha destacado el ambiente «extraordinario» que se vive en la ciudad, con una festividad que ha calificado como propia de Alicante y llena de «sentimientos, raíces, vida y futuro».

«Es un día de todos los alicantinos y alicantinas, tengan la opción política que tengan; es un día en el que tenemos que superar cualquier tipo de división y creo que la alcaldesa en funciones, Eva Montesinos, está haciendo un papel aglutinador, algo muy positivo», ha valorado.

Del mismo modo, ha incidido en que «siempre es una aspiración que la unión de los ciudadanos, de toda condición, sea lo más estable posible» y ha resaltado que «hay muchas más cosas que unen a los ciudadanos de las que les separan».

«Hoy se demuestra, todo el mundo está yendo hacia la Santa Faz con alegría, cada uno desde su pensamiento o mirada, pero todos intentando sumar a un proyecto colectivo de ciudad», ha subrayado.

Por su parte, la alcaldesa accidental, Eva Montesinos, también ha solicitado a la Santa Faz que «vuelva esa cordura a la ciudad» para poder terminar el proyecto que iniciaron en 2015.

La pelegrina de la Santa Faz, que este año celebra el 529 aniversario, ha comenzado este jueves a las 8.12 horas desde la concatedral de San Nicolás en el centro de Alicante. Como cada año, la reliquia recorrerá los ocho kilómetros que separan San Nicolás del monasterio de la Santa Faz, donde quedará depositada hasta el año que viene.

La novedad este año es el dispositivo con más de 1.200 efectivos para la lucha contra el consumo de alcohol entre menores, así como las restricciones para el consumo en la vía pública para los mayores de edad.

Para esta 529 edición, el Ayuntamiento ha repartido cerca de 15.000 cañas, 5.000 más que el año pasado, y habrá un dispositivo de seguridad con casi 500 efectivos municipales, 70 de ellos policías locales destinados para evitar el consumo de alcohol entre menores.

Donativo municipal a las Clarisas

Pocos peregrinos tuvieron ayer la oportunidad de ver a las monjas Clarisas que custodian la Santa Faz, que antes solían estar en la tienda de recuerdos el día de la Peregrina y se relacionaban con los feligreses. Ahora están en una etapa de mayor recogimiento. La nueva madre superiora nombrada directamente por el Vaticano, Sor Luisa María, a caballo entre el convento de Alicante, y los que la orden tiene en Murcia y Hellín (Albacete), estuvo en la ceremonia de apertura del sagrario, y entregó las llaves que ellas guardan al capellán, quien las introdujo en las cerraduras. Los fieles que abarrotaban el templo y los del exterior la pudieron ver a través de las pantallas, dado que el recinto es muy reducido y no se puede acceder. Pero no se escuchó lo que allí sucedía: la megafonía no funcionó.

Sor Isabel, delegada cuando la superiora se va a los otros conventos que dirige, también estuvo en la ceremonia y fue vista por las pantallas. Sólo unos pocos, los que estaban más cerca del altar, pudieron apreciar el momento en que el capellán, José Luis Casanova, introdujo la Reliquia por una reja para que las demás religiosas pudieran besarla. Quienes sí entraron a ver a las monjas fueron la alcaldesa en funciones, Eva Montesinos, y cuando ella salió, accedieron dirigentes del PP, con la presidenta regional Isabel Bonig al frente. El Ayuntamiento quiso dar un año más un donativo a las hermanas. Montesinos, junto al concejal síndico Carlos Giménez, entregó 3.000 euros.

Con información de: El MundoLa VanguardiaABCDiario Información

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