El presidente de la Conferencia Episcopal no cancela las misas ni cierra los templos, pero recomienda seguirlas desde casa

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal arzobispo de Barcelona Juan José Omella, recomendó este viernes que los católicos, especialmente la población clínicamente más vulnerable, sigan las misas por televisión pero, de momento, no se plantea cerrar los templos.

En una entrevista en RNE recogida por Servimedia, Omella, que fue elegido presidente de los obispos la semana pasada, expresó que deben permanecer abiertos “como signo de esperanza” y celebrar eucaristías si no hay “un número excesivo” de participantes.

También aseguró que la Conferencia Episcopal está en contacto con el Ministerio de Sanidad para afrontar también desde el mundo católico la crisis del conoravirus. “Intentamos seguir las indicaciones del Ministerio de Sanidad, es fundamental. Son los técnicos los que hablan”, recalcó, llamando a evitar “encuentros masivos” como las misas, los funerales, las catequesis.

“Tendremos que regularlo mucho porque si los chavales no van a la escuela, no deben ir a la catequesis, para que no seamos foco de propagación”, por lo que animó a seguir las citadas retransmisiones religiosas por televisión y radio. “Ha aumentado ya el número de televidentes en las cadenas que lo hacen”, subrayó.

No obstante, Omella invitó a los sacerdotes a “tener las iglesias abiertas es una medida de lo posible, como signo de esperanza” e indicó que se puede acudir a ellas “un ratito y sin aglomerarse”, “aplicando las reglas de la prudencia, pero dejando que el corazón pueda explayarse” en estos momentos de crisis sociosanitaria.

También dijo que los curas, “como los médicos y las enfermeras” están más expuestos al Covid-19, por lo que “deben tener las manos bien limpias”. Además, añadió que “somos muy dados en nuestro país a hacer lo que nos da la gana, si se siguen los consejos nos irá mejor a todos, hay que ser más disciplinados”.

Respecto a la suspensión de procesiones y actos relacionados con la próxima Semana Santa, el presidente del Episcopado confesó que la decisión de suspenderlos se tomará “conjuntamente” con Sanidad. “Iremos de la mano”, dijo, sobre las posibles prohibiciones, algo que también podría afectar a las misas.

“Vamos a ir viendo, y responder en cada momento” y de las “regiones”, para implantar “medidas más o menos severas”, dijo, estando “precavidos” pero también siendo “muy prudentes en no alarmar” y ofreciendo los hospitales de la Iglesia para evitar la saturación de la Sanidad pública.

Precisamente, el cardenal valoró de forma positiva el diálogo que está manteniendo con el Ejecutivo de Pedro Sánchez por la crisis del coronavirus. “Eso nos va a abrir un camino de más diálogo y de más entendimiento entre instituciones. Eso es bueno”, resaltó.

El arzobispo de Barcelona tendió la mano a un diálogo con el Ejecutivo que la crisis del Covid-19 ha dejado en suspenso e insistió en que en sus conversaciones con la vicepresidenta Carmen Calvo tratarán de buscar “el bien común” en cuestiones relacionadas con la educación o los impuestos. Omella también entiende ese diálogo como clave para avanzar en la relación entre Cataluña y el Gobierno central.

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