El presidente de la Conferencia Episcopal exige que la clase de Religión se ofrezca “sin recortes y sin trampas”

El Ministerio de Educación presentó su anteproyecto de ley de Educación sin consultar con la Iglesia. “Comunicación ninguna“, denuncia el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, en una entrevista en la publicación de su diócesis, ‘Iglesia en Valladolid’.

En la misma, el purpurado exige que la clase de Religión se ofrezca “sin recortes y sin trampas”, y tiende la mano al diálogo para alcanzar un “pacto educativo”.

“En lo que respecta a la clase de Religión, pedimos que se oferte como se viene ofertando, sin recortes y sin trampas, porque los padres tienen la responsabilidad de elegir la educación para sus hijos según sus convicciones“, apunta Blázquez en la entrevista, en la que subraya cómo “ha sido para todos nosotros una sorpresa y no grata que, sin comunicación ninguna por parte del Ministerio, nos hayamos encontrado con un borrador de anteproyecto de ley, después de haber reclamado todos la necesidad de un pacto educativo”.

“La educación es una condición importantísima para el progreso de una sociedad en todo el orden de valores: de libertad, de responsabilidad, de formación, de capacidad para el futuro, etc”, sostiene el cardenal de Valladolid, quien exige que “su regulación fundamental, que aparece en la Constitución, sea respetada, como deben serlo los acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español”.

“Deseamos que la escuela concertada tenga la posibilidad -porque es el ejercicio de la libertad de los ciudadanos- de desarrollar sus tareas adecuadamente”, culmina Blázquez.

Durante la entrevista se realiza un repaso a lo acontecido en la Iglesia de Valladolid en el último año, y sus conexiones con la Iglesia española. Especialmente, después de que, pro primera vez en la historia, tanto el arzobispo como el obispo auxiliar estén al mando de la Conferencia Episcopal. Sobre ese punto, Blázquez apunta que “los dos (él y Luis Argüello) tenemos ganas de trabajar y el trabajo no nos falta, de modo que ahí vamos a estar en la brecha, en la medida de nuestras posibilidades”.

Finalmente, y sobre su renuncia (presentada en abril de 2017, y no aceptada por el Papa Francisco), el cardenal de Valladolid destaca que “la palabra la tiene el Papa“. “Yo me encuentro, gracias a Dios, bien de salud. La respuesta que recibí del Santo Padre cuando le presenté la renuncia en abril de 2017 fue que continuara”, explica Blázquez, quien concluye afirmando que “si al terminar mi mandato en la Conferencia Episcopal quiere aceptarla, ¡bendito sea Dios!. Y si quiere antes, no tengo ningún problema. Lo que él crea oportuno, que actúe sin cortapisas. Pero yo encantado de seguir en Valladolid, ¡claro!“.

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