El presidente de Colombia afirma ante el Consejo Mundial de las Iglesias que la Biblia es más poderosa que la Constitución

En un encuentro entre el Gobierno y el Consejo Mundial de Iglesias, el presidente Juan Manuel Santos dijo que el libro sagrado católico es más poderoso que la Constitución del 91.

Este miércoles, el presidente Juan Manuel Santos, junto a otros miembros del Gobierno, se reunió con el Consejo Mundial de Iglesias en Cartagena para firmar el decreto para la Primera Política Pública de Libertad Religiosa y de Cultos, que permite que las Iglesias se conviertan en «gestoras de paz». Durante el encuentro, el mandatario sostuvo que el libro sagrado del catolicismo es más poderoso que la Constitución.

«Hay una constitución mucho más poderosa, mucho más rica y mucho más inspiradora: la Biblia. Lo que dice la Biblia, si cualquier gobernante se guía por ella hará un buen Gobierno, le entregará a su sucesor un mejor país y eso ha sido también en mi caso una fuente permanente de inspiración», expresó el mandatario en el encuentro.

Santos habló de la Constitución como una herramienta mucho más sencilla y con un norte claro para gobernar y garantizar los derechos de los ciudadanos, pero que el libro sagrado católico, en su connotación, es más poderoso que la carta política.

«Yo hace rato vengo diciendo que simplemente con tener la Constitución colombiana en la mano, que es una constitución muy garantista, exige la garantía y la protección de los derechos de todos los ciudadanos, que ese es un programa suficiente, mucho más sencillo, es un norte que todo gobernante debe tener y debe de seguir cuando se trata de aplicar y ejecutar las políticas públicas», dijo.

La reunión entre el Gobierno y el Consejo Mundial de Iglesias pacta un compromiso del Estado con la religión y promueve la construcción de paz alrededor de todo el territorio nacional. «El decreto que establece la política pública entrega herramientas para que los Ministros de la Fe se puedan convertir en gestores de paz, perdón y reconciliación», explicó el ministro del Interior, Guillermo Rivera durante la reunión.

En la construcción de la política participaron más de 6.500 entidades religiosas de todo el país que esperan poder profesar su fe sin estigmatización bajo el marco normativo de la Constitución. «También le permitirá al sector religioso incidir en instancias de participación ciudadana y toma de decisiones, así como tener espacios de capacitación en formulación y gestión de proyectos para el desarrollo con estándares de cooperación internacional», complementa presidencia en un comunicado.

Colombia es un estado laico desde la promulgación de la Constitución de 1991, esto quiere decir que la Iglesia no tiene ninguna repercusión política sobre el Estado como lo hizo desde la consolidación de país y el Gobierno no puede privilegiar a un credo en específico.

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