El plan del alcalde de comprar o permutar con la Curia terrenos en el centro de la ciudad ha causado revuelo en el arzobispado de Madrid

La Iglesia tiene más de 5.000 edificios en Madrid Sorpresa y preocupación en la Iglesia madrileña

Como suele ser habitual en casa Rouco, silencio oficial ante el proyecto del alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, revelado ayer en M2, de «comprar o permutar» los terrenos que la Iglesia tiene en el centro de la capital. Pero tanto en el palacio de San Justo, sede del cardenal Rouco Varela, como en el de la calle Bailén, sede de los organismos arzobispales, se respira sorpresa y preocupación.Sorpresa porque nadie sabe nada del proyecto del alcalde y las autoridades eclesiásticas se desayunaron ayer con él a través de nuestro periódico. «Aquí nadie sabe nada de eso. O es un proyecto que se está cociendo todavía en la Casa de la Villa o se están dando los primero pasos en absoluto secreto», dicen en el arzobispado madrileño. Y añaden: «Es un proyecto que está muy en el aire y que, cuando Ruiz-Gallardón lo aterrice, ya hablaremos». Y junto a la sorpresa, preocupación e incluso indignación. Por varias razones. Primero porque suena a desamortización, una palabra clavada a fuego en la memoria histórica de la Iglesia española y madrileña. En segundo lugar, porque el proyecto de Gallardón deja al descubierto la potencia inmobiliaria de la Iglesia madrileña en un momento en que su imagen pública vacila y muchos católicos retiran la cruz de la casilla eclesiástica del IRPF.

Pero es que, además, la Iglesia madrileña no acaba de fiarse de Gallardón. Nunca hubo buen feeling entre el cardenal Rouco Varela y el político madrileño. Así como el anterior alcalde hacía pública profesión de su fe católica, Gallardón es de los que piensa que las creencias pertenecen al ámbito de la intimidad personal y no tienen por qué salir a la calle. Rouco no le perdona que Telemadrid haya sido, durante su etapa como presidente de la Comunidad, una de las pocas televisiones autonómicas que no le cedió un espacio gratuito a la Iglesia madrileña.

«¿Qué pretende el nuevo alcalde? ¿Expropiar las iglesias del centro de la capital? Como no tire las iglesias, ¿dónde están los grandes espacios propiedad de la Iglesia en el centro que quiere comprar o permutar por suelo en otras partes?», se preguntan preocupados en el arzobispado.

La archidiócesis de Madrid no quiere que se sepa que es una gran potencia inmobiliaria, que gestiona directa o indirectamente unos 5.000 edificios religiosos de distintas características y fines. Desde las 468 parroquias abiertas al culto, hasta los más de mil pisos de los curas, pasando por los 1.092 conventos de frailes y monjas o cientos de centros educativos y asistenciales diseminados por toda la ciudad. Y la mayoría, en el centro.

Si colocásemos, por ejemplo, en un mapa de la ciudad de Madrid los edificios de la Iglesia pintados de rojo, éste parecería una bandera encarnada. Y eso sólo la archidiócesis de Madrid, sin contar ni con la diócesis de Alcalá, que aglutina la parte este de la Comunidad, y Getafe, el otro obispado, que rige los destinos del sur, con más de millón y medio de habitantes.

La archidiócesis de Madrid cuenta con 468 parroquias abiertas al culto, a las que hay que añadir los edificios colindantes de uso pastoral, así como las viviendas de los párrocos. En total, la archidiócesis de Madrid posee más de mil pisos en propiedad, donde suelen vivir los párrocos y sus coadjutores.

A las parroquias y viviendas parroquiales hay que sumar los 1.092 conventos de monjas y frailes, muchos de ellos situados en lugares privilegiados del centro y de las zonas nobles de la ciudad.Hay una gran concentración de conventos, por ejemplo, en la zona de Arturo Soria o en la de la Ciudad Universitaria. Pero los bienes inmuebles de la Iglesia madrileña no terminan ahí. Madrid cuenta con 187 centros de asociaciones y movimientos eclesiales; 43 casas de oración; 19 casas de acogida y hogares de menores; 6 residencias de minusválidos, 31 residencias de ancianos, 65 albergues de transeúntes, 4 comedores, 4 centros de mujeres marginadas y 24 colegios mayores y residencias universitarias. Suma y sigue: 29 centros de enseñanza infantiles, 284 colegios y unos 30 centros de enseñanza superior; 9 hospitales y 300 centros caritativo-sociales.

La archidiócesis madrileña cuenta también con grandes complejos inmobiliarios, como la sede de la Conferencia Episcopal, en la calle de Añastro, la sede de la Nunciatura en la calle de Pío XII, la sede de las Obras Misionales Pontificias en la calle de Fray Juan Gil, la sede de la cadena COPE, en la céntrica calle de Alfonso XI o el arzobispado de Madrid, en la calle de Bailén, al lado del Palacio Real.

Sólo las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl tienen en Madrid 74 centros; los jesuitas, 20; los claretianos, 20; los maristas, 15; los hermanos de La Salle, 13; los agustinos, 20, y los salesianos, 15. Muchos de los espacios del centro de la capital no pertenecen, pues, a la archidiócesis sino a las diversas órdenes o congregaciones religiosas. Con muchas de ellas, Gallardón no tendrá problemas para llegar a acuerdos de compra o permuta.Con otras, como las monjas de clausura de la calle de San Bernardo o las Descalzas Reales lo va a tener mucho más complicado.

Como cualquier otra inmobiliaria, la Iglesia madrileña está siempre pendiente de permutas, cambios y recalificaciones de terrenos para sus obras. Porque en el centro le sobran servicios y en el extrarradio, le faltan. Al contrario de otras diócesis pequeñas que venden sus inmuebles (por ejemplo, sus seminarios, que se quedan vacíos), la archidiócesis de Madrid sólo permuta y, cuando vende, se trata de grandes operaciones inmobiliarias.

La última, según denunciaron recientemente los grupos municipales del PSOE e IU, va a permitir al arzobispado devolver al Ayuntamiento el solar que éste le cedió en 1999 junto a la basílica de San Francisco El Grande.

A cambio, Urbanismo va a modificar el plan general para autorizar la construcción de 26.000 metros cuadrados en la huerta del Seminario, junto a las Vistillas. Allí Rouco proyecta construir su pequeño Vaticano, un enorme complejo con todo tipo de instalaciones, para centralizar todos los servicios de la Curia.

Uno de los mayores intercambios de fincas entre el Ayuntamiento de Madrid y la Iglesia tuvo lugar en 1997. Por dicho acuerdo, el Ayuntamiento cedió a la Iglesia terrenos con una edificabilidad de 71.359 metros cuadrados a cambio de otros, especialmente la finca eclesiástica de Monte Carmelo, de 243.625 metros cuadrados.

A pesar de salir perdiendo en metros, la Iglesia consiguió según los expertos un auténtico pelotazo. «Un negocio de unos 5.000 millones de pesetas para la Iglesia», denunció, en aquel entonces, Juan Barranco, portavoz municipal del PSOE.

Hace unos años, la Compañía de Jesús también consiguió un suculento pelotazo de 1.200 millones de pesetas por la cesión de 110.000 metros cuadrados de terreno afectados por el plan de prolongación de la Castellana, conocido como operación Chamartín.

Estos solares fueron propiedad de los jesuitas antes de la Guerra Civil y pasaron a manos de Renfe en 1942, cuando fueron expropiados por el Ministerio de Transportes.

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