El párroco de Montealegre, en Castro, hará callar las campanas de la iglesia

Eleuterio Castanedo tiene una semana para cumplir su palabra y evitar, de esa manera, que la Concejalía de Medio Ambiente le sancione

Los vecinos del barrio de Montealegre, en la pedanía castreña de Sámano, van a dejar de vivir su particular pesadilla: soportar el ruido que hacen las campanas de la iglesia de San Andrés. Ayer, el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Castro Urdiales, Pedro Quintana, anunció el compromiso adquirido por el párroco Eleuterio Castanedo, 'Terio' -vocal del nuevo Comité Local del PRC- de hacer callar las campanas. Al parecer, el polémico sacerdote habría decidido atender al requerimiento del Ayuntamiento castreño con el objeto de evitar una sanción económica.
El concejal de Medio Ambiente ha dado al párroco un plazo de una semana para que cumpla su palabra de poner fin al tañido. De no hacerlo en ese tiempo, Quintana dice que impondrán una sanción económica al sacerdote.
El pasado jueves, varios técnicos de la Concejalía de Medio Ambiente se trasladaron hasta el barrio de Montealegre para realizar unas nuevas mediciones de las campanas de la iglesia. El resultado fue abrumador. Con las ventanas cerradas de la iglesia, el sonido que desprendió el campanario se situó en los 56 decibelios mientras que con las ventanas cerradas el volumen llegó a los 76. En ambos casos, se superó el nivel máximo permitido de 36 decibelios en horario diurno y 30 decibelios en horario nocturno que recoge la Ordenanza Municipal de Ruidos de Castro.
Tras las mediciones del campanario, los técnicos de Medio Ambiente comprobaron que el volumen de las campanas no se puede bajar, sino que hay que apagarlo directamente.
Las tesis del cura
El párroco de Montealegre ya rechazó hace unos meses el hecho de que no se pueda rebajar el volumen de las campanas. «Dependiendo de cómo sea el mazo y la distancia que tenga respecto a las campanas, puede variarse el volumen», apuntó. Eleuterio anunció en octubre del pasado año que iba a contratar los servicios de unos técnicos de campanas para adaptar el volumen del campanario a la Ordenanza. «No sé cuando van a venir los técnicos a reducir el sonido», dijo en aquel momento.
El caso es que pasado el tiempo el párroco de este barrio de Sámano volvió a poner en marcha las campanas, pese a negarlo en declaraciones a este periódico. «No sé quién las ha podido encender», dijo. Fuentes del Ayuntamiento de Castro Urdiales y la pedanía de Sámano señalan que Eleuterio Castanedo es el único que tiene acceso al encendido de las campanas.
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