El párroco de Garísoain denuncia al presidente del Concejo por «injurias»

La policía foral retiró de una calle una pancarta que decía «arzobispado ladrones». El primer edil considera la actitud del cura una «represalia» porque el pueblo se inmatriculó una ermita

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Javier Ilzarbe, presidente del Valle de Guesálaz.

Estella-Lizarra. El párroco de Garísoain, localidad perteneciente al valle de Guesálaz y que tiene 34 habitantes, ha denunciado al presidente del Concejo por "injurias". Esta denuncia, tramitada ante Policía Foral, se cursó el sábado, jornada en la que, según algunos vecinos del pueblo, este cuerpo policial retiró una pancarta que colgaba en una de las calles de la localidad en la que se podía leer "arzobispado ladrones, elizakoaz lapurrak". Cabe recordar que el Arzobispado escrituró el atrio y la iglesia, entre otros bienes de Garísoain.

El primer edil de Garísoain, Javier Iltzarbe, explica que los hechos comenzaron el viernes, jornada en la que se iniciaron las fiestas patronales que se extendieron hasta el domingo. "Ese día por la tarde apareció una pancarta en una de las calles de la localidad con el citado lema y fue el sábado cuando sobre las 17.30 horas vino un coche de Policía Foral a retirar la pancarta. Los agentes llamaron a los bomberos para que la quitasen. Sin embargo, yo les dije que no les permitía la retirada de la pancarta alegando que estaba en una vía pública y que soy el presidente del Concejo. Los agentes se marcharon y los vecinos del pueblo seguimos con la ronda copera que estábamos realizando", explica y añade "que los antidisturbios volvieron dos horas después. Un agente se subió sobre la furgoneta y se llevó la pancarta", señala Iltzarbe que considera "desproporcionada la actitud de la policía". "Aparecieron los antidisturbios en un pueblo de 30 habitantes en fiestas y para retirar una pancarta, que además estaba colocada al lado de donde se encontraban los hinchables de los niños cuyos padres se quedaron atónitos", señalaba.

Sin embargo, la cosa no quedó ahí y ayer por la tarde, el presidente del Concejo recibió una llamada de Policía Foral "para que acudiese a comisaría a recoger una denuncia cursada por el cura de la localidad" y en la que se le cita esta misma mañana a las 9.15 horas para la celebración de un juicio inmediato por "falta de injurias".

Más allá de la situación vivida en Garísoain este fin de semana, Iltzarbe ve en la denuncia del párroco una actitud de "represalia" relacionada con que hace menos de dos años, el pueblo inmatriculó a su nombre una ermita. Como ya informara este periódico, en julio se celebró el acto de conciliación por este hecho en el que el Concejo propuso al Arzobispado un acuerdo por el que el pueblo siga siendo el propietario y la iglesia "pueda continuar usándola", propuesta a la que, según Iltzarbe, el Arzobispado no ha contestado. Así, la lectura que hace ahora el presidente del Concejo es que la denuncia actual "es una clara venganza por lo de la ermita", asegura. Iltzarbe señala también que con la retirada de la pancarta se ha puesto en cuestión otro derecho. "¿Dónde está la libertad de expresión?", se cuestiona.

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