El Papa unifica a los ultraconservadores

La decisión de aceptar a los curas anglicanos casados conlleva la reunión de las bases más tradicionales de la Iglesia

El Papa Benedicto XVI está dispuesto a todo por reunificar a los cristianos y por eso ayer se anunció la promesa del Vaticano de aceptar en el redil a todos aquellos curas anglicanos casados que quieran volver a formar parte de la Iglesia Católica. La medida puede provocar un duro golpe en la Iglesia de Inglaterra ya que se calcula que 1.000 sacerdotes podrían aceptar la conversión. Las cifras son similares para las congregaciones de EEUU y Australia.

En Reino Unido acusan a Roma de querer torpedear a los anglicanos, mientras que el aperturismo papal se podría ampliar a los lefevristas, cristianos ultraconservadores entre los cuales hay quienes niegan el holocausto judío. Ya en enero de este año, el Vaticano aceptó a cuatro miembros de la Sociedad de San Pio X, desatando las críticas de Alemania y avivando los rumores de las relaciones de Ratzinger con el movimiento nazi en su infancia.

Todo esto, sumado a que el Papa no está dispuesto a que ni mujeres ni homosexuales formen parte de ese grupo de anglicanos casados reconvertidos, hace que el supuesto aperturismo, no sea más que un movimiento para congregar a los grupos más ultracoservadores de la Iglesia.

Ayer, el obispo de Fulham, uno de los anglicanos que se oponen a la introducción de mujeres en el sacerdocio, dijo que "es un momento decisivo que puede llevar a un millar de sacerdotes a dejar la Iglesia de Inglaterra".

Movimiento inesperado

La noticia cogió ayer por sorpresa a los anglicanos en el Reino Unido. En una rueda de prensa conjunta, los arzobispos de Canterbury y Westminster, Dr. Rowan Williams y reverendo Vincent Nichols, dijeron que se les había comunicado la idea del Vaticano el pasado fin de semana. Tras recibir las quejas de los obispos y sacerdotes anglicanos, Williams les envió una carta diciendo que "siento que esto os haya pillado por sorpresa pero supe de la medida hace bien poco".

Christina Rees, líder del grupo pro mujeres Watch, dijo que "a pesar de que puedaparecer una medida aperturista, no dejamos de tener la sensación de que al no haber sido avisado con antelación es un movimiento predador contra los anglicanos".

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...