El Papa «Rottweiler» ladra

El mundo todavía está hablando del reciente discurso de Papa, discurso tan aburrido, retorcido y separado de las preocupaciones reales de humanidad que bien podría utilizarse como arma de guerra. De hecho, podría empezar una guerra dado que contiene una evaluación asombrosamente despectiva del Islam.

Por alguna razón, al Santo Padre le pareció necesario citar al emperador bizantino Manuel II Paleólogo que dijo: "Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, …". Ahora el mundo musulmán está zumbando con pía rabia. Es una pena que el Papa Benedicto no haga también caricaturas. Uniéndose al cobarde coro de suplicantes aterrados, el New York Times le ha urgido a que ofrezca una "disculpa auténtica y persuasiva". El Papa parece estar dando sus pasos hacia la consecución de tamaña hazaña.

Aunque el Papa ha tenido éxito enfureciendo a millones de musulmanes, el propósito principal de su discurso era castigar a los científicos y laicistas por ser, en fin, demasiado razonables. Parece que los no creyentes exigen todavía, perversamente, demasiada evidencia y apoyo lógico para su cosmovisión. Creyendo que estaba llegando al tuétano del dilema humano, el Papa recordó a un mundo expectante que la ciencia no puede levantar su propio peso: no puede, por ejemplo, explicar por qué el universo es comprensible. Resulta que éste es un trabajo para…(atención)…¡el cristianismo!. ¿Por qué el mundo es susceptible de comprensión racional? Porque Dios lo hizo de esa forma. Ya que el Papa no llega a ser buen mago, a muchas personas inteligentes y bien intencionadas les pareció vislumbrar un conejo en este viejo sombrero. Andrew Sullivan, por ejemplo, alabó el "discurso profundo y complicado" del Papa por su "claridad y franqueza". Aquí está el núcleo del argumento del Papa, extractado de sus conclusiones. He agregado mis propios comentarios a lo largo del texto.

La intención aquí no es el reduccionismo o la crítica negativa, sino ampliar nuestro concepto de razón y su aplicación. Mientras nos regocijamos en las nuevas posibilidades abiertas a la humanidad, también podemos apreciar los peligros que emergen de estas posibilidades y tenemos que preguntarnos cómo podemos superarlas. Tendremos éxito al hacerlo solo si la razón y la fe avanzan juntas de un modo nuevo, si superamos la limitación impuesta por la razón misma a lo que es empíricamente verificable, y si una vez más generamos nuevos horizontes…

El Papa sugiere que la razón debe ensancharse para incluir lo empíricamente inverificable. ¿Existe alguna duda que estos "nuevos horizontes" incluirán los groseros dogmas de la iglesia católica? Aquí, el Papa entiende el espíritu de la ciencia completamente al revés. De hecho la ciencia no se limita meramente a lo que es actualmente comprobable, sino que está interesada en cuestiones que sean potencialmente comprobables (o, más bien, falsables). Y esto significa excluir lo que sea gratuitamente estúpido. Con estas distinciones en mente, consideremos uno de los dogmas centrales del catolicismo según se encuentra en el credo de la iglesia católica romana:

Creo que la eucaristía es el sacrificio verdadero, apropiado y propiciatorio ofrecido a Dios a favor de los vivos y los muertos, y que el cuerpo y la sangre, junto al alma y el espíritu de nuestro señor Jesucristo, se encuentran verdadera y sustancialmente en el sacramento de la eucaristía, y que hay un cambio completo de la sustancia del pan en la del cuerpo, y la sustancia del vino en la de la sangre; y que este cambio se denomina transubstanciación. Creo también que es Cristo completo y entero, y el verdadero sacramento se recibe bajo cada especie separada. "

Aunque uno siempre puede encontrar católicos que muestren renuentes a admitir que el canibalismo se encuentre en el corazón de su fe, no hay ninguna duda de que la Iglesia pretende que este párrafo sea creído literalmente. La presencia real del cuerpo y sangre de Cristo en la misa ha de ser entendido como un hecho material. Como tal, esta es una declaración sobre el mundo físico. Es, de hecho, una declaración absolutamente absurda sobre el mundo físico. (Al contrario que la mayoría de los dogmas religiosos, sin embargo, la doctrina de Transubstanciación realmente es falsable. De hecho resulta ser falsa).

A pesar de las solemnes meditaciones del Papa sobre el asunto, la razón no es tan elástica como para abarcar los dogmas favoritos del catolicismo. No hace falta decir que el nacimiento virginal de Jesús, la resurrección física de la muerte, la entrada de una alma inmortal en el cigoto en el momento de concepción y casi cada artículo de la fe católica cae en la misma e indigna papelera. Éstas son creencias que los católicos sostienen sin razón suficiente. Por consiguiente, son irrazonables. No existe ensanchamiento posible del alcance de la racionalidad del siglo XXI que pueda o deba abarcarlos.

Solo así nos hacemos capaces de lograr este diálogo genuino de culturas y religiones que necesitamos con urgencia hoy.

Es irónico que un hombre que acaba de calificar al Islam como "malvado" e "inhumano" ante 250.000 espectadores y la prensa mundial, hable ahora de "diálogo genuino de culturas. " ¿Cuánto diálogo genuino podemos esperar? El Corán dice que quienes crean que Jesús es divino, como deben hacer todos los católicos reales, pasarán la eternidad en el infierno (Corán 5:71-75; 19:30-38). Esto parece romper cualquier acuerdo. El Papa sabe esto. El mundo musulmán sabe que lo sabe. Y sabe que el mundo musulmán sabe que lo sabe. Ésta no es una buena base para el diálogo inter-religioso.

En el mundo occidental se sostiene ampliamente que solo la razón positivista y las formas de la filosofía basadas en ella son universalmente válidas. Incluso las culturas profundamente religiosas ven esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón como un ataque a sus más profundas convicciones. Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas…

Tampoco a los astrólogos les gusta que "sus convicciones más profundas" sean atacadas. Tampoco a la gente que cree que los extraterrestres han atravesado la galaxia para incordiar a algunos granjeros y su ganado. Afortunadamente estos grupos no toman las calles y empiezan a matar gente cuando se critican sus creencias irracionales. Sospecho que el Papa sería el primero en admitir que hay millones de las personas en esta tierra que albergan "muy profundas convicciones" que ni son profundas, ni compatible con un diálogo real. De hecho, uno no necesita leer el discurso papal entre líneas para observar que el Papa pondría al mundo musulmán al completo más allá de la "universalidad de razón". Tiene razón para estar alarmado por el Islam—particularmente por sus doctrinas de martirio y yihad. Tiene razón para encontrar detestable el tratamiento de las mujeres musulmanas a lo largo del mundo (si de hecho lo encuentra detestable). Tiene razón para preocuparse por que cualquier musulmán que se convierta al cristianismo (o al ateísmo) ponga en riesgo su vida, pues la conversión fuera de la fe es castigada con pena de muerte. Estas profundidades son objetos dignos de nuestro desprecio. No hace falta disculparse, Su Santidad.

Sin embargo, podríamos notar que una de las "más profundas convicciones" del Papa es que la anticoncepción es un pecado. Sus agentes continúan predicando este dogma diabólico en el mundo sub-desarrollado e incluso en Africa subsahariana, donde más de 3 millones de personas mueren de SIDA cada año. Esto es inmoral y estúpido sin remisión. También es un punto en el que la Iglesia no ha mostrado demasiada capacidad inteligente para el diálogo. A pesar de su inclinación a criarse en un estado de dominación mundial, los musulmanes tienden a ser más razonable en el asunto de planificación familiar. No consideran que el uso de formas temporales de control de la natalidad sea un pecado.

La razón científica moderna simplemente tiene que aceptar la estructura racional de la materia y su correspondencia entre nuestro espíritu y las estructuras racionales que prevalecen como se nos ha dado, en las que su metodología debe basarse. Incluso la pregunta ¿por qué esto tiene que ser así? es una cuestión real, que tiene que ser dirigida por las ciencias naturales a otros modos y planos de pensamiento: a la filosofía y la teología.

Aquí debe ser donde Sullivan encuentra al Santo Padre particularmente "profundo y complicado" y "hondo". De acuerdo, las cuestiones epistemológicas hacen que uno sude y pueden decirse muchas cosas interesante e incluso polémicas sobre las bases de nuestro conocimiento. Sin embargo, aquí el Papa no ha dicho nada interesante ni polémico. Ha insinuado meramente que poner el Dios de Abraham detrás de cada proceso natural de algún modo reduciría el cociente de misterio en el cosmos. No lo hará. Casi mil millones Hindus ponen tres dioses en esta casilla—Brahma (el Creador), Vishnu (el Preservador) y Shiva (el Destructor) . ¿Cómo de intelectualmente iluminador debemos encontrar esto?

Occidente ha sido puesto en peligro por mucho tiempo por esta aversión en la que se basa su racionalidad, y por lo tanto solo puede sufrir grandemente. El coraje para comprometer toda la anchura de la razón y no la negación de su grandeza: Este es el programa con el que la teología anclada en la fe bíblica ingresa en el debate de nuestro tiempo. "No actuar razonablemente (con logos) es contrario a la naturaleza de Dios" dijo Manuel II, de acuerdo al entendimiento cristiano de Dios, en respuesta a su interlocutor persa…

Por favor, leamos la primera frase de nuevo. Espero que no parezca quisquilloso si señalo que Occidente se enfrenta a varios peligros aun mayores que aquéllos debidos a una epistemología incompleta. Occidente está en peligro, principalmente, por la fragmentación religiosa de la comunidad humana, por los impedimentos religiosos al pensamiento crítico y por la disposición religiosa de millones de personas a sacrificar la posibilidad real de felicidad en este mundo por la fantasía de un mundo venidero. Estamos viviendo en un mundo dónde incalculables millones de hombres y mujeres adultos pueden racionalizar el sacrificio violento de sus propios hijos recurriendo a cuentos de hadas. Estamos viviendo en mundo dónde millones de musulmanes creen que no hay nada mejor bien que matar y ser matado en defensa de Islam. Estamos viviendo en un mundo en el que millones de cristianos americanos confían en ser llevados al cielo por Jesús en poco tiempo, para así poder disfrutar seguros del santo genocidio que inaugurará el fin de historia humana. Estamos viviendo en un mundo en el que un sacerdote viejo y tonto, simplemente aireando sus inanidades religiosas podría plausiblemente empezar una guerra con 1400 millones de musulmanes que se toman sus propias inanidades mortalmente en serio. Éstos son los peligros reales. Y no son peligros para los que más "fe Bíblica" sea remedio.

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