El Papa reconoce 21 nuevos mártires de la guerra civil española

COMENTARIO: Suma y sigue. No contento con no reconocer y, en consecuencia, mostrar arrepentimiento y «propósito de enmienda» por el papel de la Iglesia católica como cómplice de los criminales facciosos liderados por Franco durante la guerra civil y los años de dictadura, el papa lanza otra oleada de mártires católicos de la guerra. ¿Qué hay de las miles y miles de víctimas de la Iglesia durante la contienda? Por supuesto, no se trata de que las eleve a los altares, lo que sería una ofensa añadida. La desvergüenza de la Iglesia católica –ahora, liderada por el Santo Padre Francisco– en este asunto suma y sigue. JAAM.


El Santo Padre Francisco ha reconocido a 21 nuevos mártires de la guerra civil española. Además, ha reconocido las virtudes heroicas de la monja española Cointa Jaúregui, de Luis Trelles, laico español, y Virginia Blanco Tardío, laica boliviana. Lo ha hecho al autorizar la promulgación de los decretos, al recibir en audiencia al cardenal Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos.

Los martirios reconocidos son los de las Siervas de Dios, Fidela (en el siglo Dolores Oller Angelats) y dos compañeras, religiosas profesas del Instituto de las Hermanas de San José de Gerona, asesinadas por el odio a la fe, entre el 26 y el 29 de agosto de 1936, durante la guerra civil española y los Siervos de Dios Pío Heredia Zubia y 17 compañeros y compañeras, de las Órdenes Cisterciense de la Estrecha Observancia (Trapistas) y de san Bernardo, asesinados por el odio a la fe, en 1936, durante la guerra civil española.

Así, han sido también reconocidas las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Cointa Jáuregui Osés, monja española, profesa de la Sociedad de María Nuestra Señora (1875-1954); del Siervo de Dios Luis De Trelles y Nuogerol, laico español, fundador de la Adoración Nocturna en España (1819-1891) y la Sierva de Dios Virginia Blanco Tardío, laica boliviana (1916-1990).

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