El Papa prepara la salida de Bertone

La Santa Sede ficha al corresponsal de la cadena Fox, del Opus Dei, como asesor de comunicación

El Papa ha tomado la iniciativa para sacar a la Santa Sede del escándalo de la filtración de documentos secretos, el llamado 'caso Vatileaks', y prepara ya el relevo de Tarcisio Bertone, su 'número dos', como secretario de Estado. Hace tiempo que Bertone es muy cuestionado, por sus errores de gestión y de comunicación, atribuidos a que es ajeno a la carrera diplomática, lo que también ha hecho que sea visto como un intruso en los despachos. Además su imagen ha quedado muy deteriorada en los papeles que han salido a la luz, al presentarle como alguien autoritario, ambicioso y que se opone a las operaciones de limpieza interna. Benedicto XVI siempre le ha defendido, pero según señala de forma unánime la prensa italiana, ha optado por sustituirle quizá ya en octubre.
 
Ante un escándalo de conspiraciones romanas que se ve desde fuera como un asunto casi exclusivamente italiano, el Papa habría decidido que el nuevo secretario de Estado fuera extranjero y, volviendo a la tradición, de la escuela diplomática vaticana. Ya ha empezado la quiniela de nombres. Entre ellos un español, Pedro López Quintana, nuncio en Canadá. Otros que suenan son Dominique Mamberti, francés y actual responsable de Exteriores; el argentino Leonardo Sandri; y el suizo Jean Claude Perisset, nuncio en Berlín. Si al final no fuera un obstáculo ser italiano, el cargo podría recaer en Mauro Piacenza, potente jefe de la congregación para el Clero. Le siguen Fernando Filoni, prefecto de Evangelización de los Pueblos, el nuncio de Madrid, Renzo Fratini, y el de París, Luigi Ventura.
 
Con 'los 5 sabios'
Lo que ha dado la idea de que el Papa se está moviendo es un gesto bastante inusual. Ratzinger se reunió el sábado con cinco cardenales de edad y prestigio para compartir con ellos «consideraciones y sugerencias para contribuir a restablecer el deseado clima de serenidad y confianza en el servicio de la Curia romana», según explicó el portavoz vaticano, el jesuita Federico Lombardi. Es decir, les convocó para ver qué hacer. Lo interesante son los elegidos, ya bautizados como 'sabios' en la prensa, porque revelan el mapa de poder del Vaticano. Solo hay un italiano, Camillo Ruini, 81 años, expresidente de los obispos italianos, que sigue mostrando su influencia. También estaban el canadiense Marc Ouellet, de 68 años, uno de los más firmes 'papables'; el francés Jean-Louis Tauran, de 69; y el australiano George Pell. El último es Jozef Tomko, eslovaco de 88 años, y uno de los tres cardenales 'detectives' de la comisión que investiga el 'Vatileaks'. En este frente no ha habido novedades y el mayordomo papal, Paolo Gabriele, sigue detenido desde hace más de un mes. Benedicto XVI seguirá estas consultas con otros cardenales extranjeros que llegan a Roma para celebrar el viernes la fiesta de San Pedro y San Pablo. Como es su estilo, escuchará mucho antes de tomar un decisión. Luego, el 3 de julio, se irá de vacaciones a Castelgandolfo, cerca de Roma, donde podrá reflexionar. A la vuelta se esperan cambios.
 
El otro indicador de una nueva fase es una notable novedad en la comunicación de la Santa Sede, lastrada por torpezas y opacidad, y uno de sus flancos más mejorables. A Lombardi se le ve claramente superado por los acontecimientos. La Secretaría de Estado ha fichado como asesor a un laico, el estadounidense Greg Burke, hasta ahora corresponsal en Roma de la cadena conservadora Fox News. Afable y de 52 años, es numerario del Opus Dei, lo que supone el retorno de la Obra a la gestión de la comunicación vaticana tras la marcha de Navarro Valls. Solo con ser estadounidense ya dará otro aire, y lo que puede aportar lo ha explicado: «Sé lo que buscan los periodistas, sé lo que significará una palabra que se dice o una noticia que se da». En resumen, una estrategia informativa profesional y moderna. Sería un gran cambio.
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