El obispo de Oviedo: «La incineración va en contra de la doctrina de la Iglesia Católica»

El Episcopado considera un rito «pagano» y «fetichista» esparcir las cenizas de los difuntos

El obispo auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa, ha hecho un alegato contra la práctica de la incineración por considerar que “va contra la doctrina de la iglesia, y sólo se admite por razones de higiene pública o motivos muy especiales”. El obispo ha defendido con estas palabras las pretensiones de la Conferencia Episcopal Italiana, que acaba de anunciar que hará una directiva sobre los ritos funerarios acordes al Catolicismo. Tal como ha explicado Berzosa, quien ha mostrado su preocupación por el aumento de incineraciones, los creyentes deben “enterrar el cadáver en tierra porque creemos en la resurrección de la carne y porque el cuerpo humano es el templo de Dios”.

La Conferencia Episcopal Italiana anunció este pasado lunes su intención de elaborar un ‘código en los ritos funerarios’ católicos. En principio, el clero romano acepta la cremación pero condena las prácticas “fetichistas” y “paganas” como las de esparcir las cenizas de los difuntos o conservarlas en urnas en casa. Para la Iglesia italiana, estos usos “banalizan la muerte”.

Berzosa quiere entierros
El obispo auxiliar de Oviedo ha ido más lejos reclamando directamente que a los muertos se les “entierre en tierra” porque “creemos en la resurrección de la carne”, recoge el periódico La Nueva España. “¿Qué es eso de esparcir las cenizas de un cristiano en cualquier sitio?”, ha inquirido retóricamente. “Nosotros tenemos un gran respeto al cuerpo y por eso cuando procedemos al rito le echamos agua bendita e incienso”, ha agregado, insistiendo en que, en caso de optar por la cremación, debían depositarse los restos en un cementerio. Cabe mencionar que el diario citado ha recogido testimonios de sacerdotes de territorio asturiano que, en su mayoría, abogan por respetar “la voluntad de las familias”.

Incineraciones crecientes
A pesar de que la Iglesia siempre ha preferido la sepultura, la mayoría de los obispos no se oponen a la incineración porque ésta fue aprobada por Pablo VI, quien la bendijo al considerar que no atenta contra la doctrina de la resurrección, recoge El Mundo. En España, la tasa de incineración es del 30% llegando casi al 50% en regiones como la Asturias. Las cifras, sin embargo, están incrementándose, y no por motivos de creencias: la cremación cuesta alrededor de 1.280 euros, mientras el coste medio de un sepelio asciende a 2.200 euros pudiendo ser mucho más alto.

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