El obispo de Córdoba afirma que «el aborto es un crimen»

«Miles de personas son eliminadas en el claustro materno, el lugar más seguro del mundo y el más cálido de nuestra existencia»

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha vuelto a la polémica y a su afición a los medios de comunicación. En una ocasión afirmó que la Unesco tenía un plan para “hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual”. Antes de las elecciones pidió al Gobierno que resultase designado que aplicase la llamada “ley natural”, respecto al aborto –al que calificó de negocio– y también en relación con el matrimonio entre personas del mismo sexo, ya que ese tipo de unión “no era, en su opinión, matrimonio, pues la relación entre personas del mismo sexo es una relación de amistad. También llegó a afirmar que “una plaza en un colegio privado concertado le costaba a la sociedad un 40 % menos” que en un colegio público o que “la ideología de género destrozaba a la familia”.

El aborto es un fracaso y un crimen
Ahora y ante el debate sobre el aborto  abierto a raíz del anteproyecto de ley que prepara el Gobierno de la Nación sobre los supuestos en los que será legal la interrupción del embarazo, ha afirmado que “el aborto es siempre un fracaso”, además de “un crimen”. En su carta semanal, recogida por Europa Press, Demetrio Fernández ha señalado que en el marco de dicho debate sobre el aborto se ha subrayado “hasta el extremo la libertad de la mujer para ser o no ser madre” y, en su opinión, “sin duda, la mujer (y el varón) ha de tener libertad para algo tan sublime como es la maternidad (paternidad), y cuanto más libre y responsable sea esa decisión, mejor. Pero si en algún momento, con libertad o sin ella, se concibe un nuevo ser, éste no puede pagar los vidrios rotos de sus padres”; es decir, “no se puede arreglar una situación de irresponsabilidad con otra añadiendo un crimen”.

“El claustro materno, el lugar más seguro del mundo”
De hecho, según ha defendido el obispo, “el aborto siempre es un fracaso. Fracaso de la humanidad, que traga todos los días la noticia de miles y miles de abortos; fracaso para la madre, que se ve en la situación de matar a su hijo, porque no le cabe otra salida; y fracaso para los miles de personas que son eliminadas en el claustro materno, el lugar más seguro del mundo y el más cálido de nuestra existencia”.

Educación afectivo-sexual
Ante esta situación, Fernández entiende que “se necesita un acompañamiento a la mujer en situación de riesgo” y “urge prevenir ya desde la educación afectivo-sexual de los adolescentes y jóvenes, e incluso desde niños”, con el objetivo de “potenciar entre todos la fidelidad hasta la muerte a la propia pareja”.

“Lo que aparece en el vientre materno es un simple amasijo de células”
Junto a ello, el obispo ha argumentado que “no vale decir que lo que aparece en el vientre materno es un simple amasijo de células. No. La ciencia muestra a las claras que desde el momento mismo de la concepción tenemos un nuevo ser humano, con su propio código genético, con su propio potencial de desarrollo, que merece todos los respetos por parte de quienes tienen que ayudarle a desarrollarse y nunca tienen el derecho a deshacerse de él, eliminándolo”.

A juicio del obispo, “va ganando puntos en la lucha por la vida ese respeto merecido al embrión humano, el ser más indefenso de la naturaleza, que hay que proteger en una sana ecología humana. Dios quiera que la Navidad nos haga más sensatos a la hora de valorar la vida, la familia y el amor humano”.

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