El obispo de Alcalá se reafirma en su homofobia y reivindica terapias para curar a los gays

Culpa a algunos lobbys de presionar para que «niños, jóvenes y adultos» duden de sus preferencias sexuales

Esta inclinación, no obstante, "aunque en sí no sea pecado", debe ser considerada "objetivamente desordenada", mientras que los actos sexuales entre personas del mismo sexo "son intrínsecamente desordenados” y contrarios a la ley natural.

El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, se ha reafirmado en sus ataques contra los homosexuales después de que en su homilía del Viernes Santo, emitida en TVE, les relacionara con la prostitución y dijera que estas personas “viven en el infierno”.

Las sucesivas mutaciones de la ideología de género
En una entrevista en el portal Religión en Libertad, el prelado ha ahondado en su opinión sobre la homosexualidad y en lo que él llama “ideología de género y sus sucesivas mutaciones” que, a su juicio, buscan “negar la diferencia sexual entre varón y mujer, y afirmar que la configuración de la identidad sexual masculina y femenina es un producto de la cultura, una decisión personal construida en función de los deseos y apetencias subjetivas”.

La homilía del Viernes Santo
El pasado 5 de abril, en la homilía de Semana Santa, Reig Pla se dirigió “a aquellas personas que, llevadas por tantas ideologías, acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana, piensan ya desde niño que tienen atracción hacia las personas de su mismo sexo y, a veces, para comprobarlo, se corrompen y se prostituyen, o van a clubs de hombres. Os aseguro que encuentran el infierno”, afirmó.

La verdad, según el obispo 
En la entrevista referida, el obispo de Alcalá de Henares ha dicho que no quiere ofender a nadie, pero que no “renuncia a anunciar la verdad en la caridad”.

Una desconstrucción de la identidad
Reig Pla considera que la “ ideología de género se está quedando obsoleta ante otras propuestas más radicales de ‘deconstrucción de la identidad’, que desconocen la naturaleza humana, no orientan bien el verdadero sentido y significado de la sexualidad, propiciando, más bien, la confusión del corazón humano”.

Distinguir entre los que se sienten atraídos por su mismo sexo y los actos homosexuales
Ha justificado que todo lo que explicó en su homilía “responde al Magisterio de la Iglesia Católica”, que enseña que “hay que distinguir entre las personas que sienten inclinación sexual hacia el mismo sexo, la inclinación sexual propiamente dicha y los actos homosexuales”.

Compasión, para quienes se conforman con desear
Y para clarificar su retorcido lenguaje, el obispo ha puesto ejemplos. Sobre las personas “con atracción sexual hacia el mismo sexo la Iglesia enseña que deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”.

Pecadores, quienes ponen en práctica sus deseos
Esta inclinación, no obstante, “aunque en sí no sea pecado”, debe ser considerada “objetivamente desordenada”, mientras que los actos sexuales entre personas del mismo sexo “son intrínsecamente desordenados” y contrarios a la ley natural.

Una terapia para curar la homosexualidad
Reig Pla defiende que muchos casos de personas que sienten atracción hacia otras del mismo sexo “pueden ser resueltos positivamente, con una terapia apropiada, especialmente si la práctica de actos homosexuales no se han enraizado”.

Contra las leyes socialistas
El prelado ha cargado contra “una gran cantidad de leyes inicuas y algunos poderosos lobbys que determinan qué es lo políticamente correcto y, por lo tanto, lo socialmente aceptable”, también en materia sexual.

“A muchos niños, jóvenes y adultos -cada vez más- se les invita a poner en cuestión su identidad sexual, y con el tiempo se les exhorta a ‘verificar y comprobar’ cuáles son sus ‘preferencias sexuales. Algunos caen en la trampa”, cuyas consecuencias “para muchas personas, son sufrimiento y destrucción, coloquialmente un ‘infierno’ en sus vidas”, añade el obispo en la entrevista.

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