El obispado decide no trabajar gratis para las cofradías y pasa a cobrar tasas

El obispado de Jerez echa el freno y dejará de ‘trabajar’ gratis para las hermandades para empezar a cobrar las tasas ya establecidas por la gestión y tramitación de asuntos relacionados con el mundo de las hermandades, precios que si bien estaban ya fijados en la provincia eclesiástica de Sevilla desde 2011 para la curia diocesana y archivos parroquiales, a la que pertenece Jerez, hasta ahora se habían pasado por alto o más bien se era generoso y se dejaba de cobrar.

El delegado de Hermandades, Joaquín Perea, explicó a este medio que lo que se hace no es más que aplicar los gravámenes fijados y que no sólo afectan a los asuntos relacionados con las hermandades, también se extienden a los sacramentos, cultos, asuntos administrativos y archivos, en el epígrafe de la curia diocesana, ya que otro tanto similar se fija para las parroquias, junto a un anexo especialmente llamativo para las hermandades que se centra en cultos y salidas procesionales, con tasas que van desde los 35 euros al día por triduos, quinario, septenarios o novenarios y 150 euros por salidas procesionales. Así que aviso a navegantes o a tesoreros de hermandades con sede en parroquias porque un quinario sale por 175 euros a los que se suma la tasa por procesión. Todo asciende a la suma de 325 euros a añadir a los gatos de la Cuaresma y Semana Santa.

Esta medida también se soporta en una realidad, el considerable aumento de los asuntos cofrades que cada vez más entretienen a la curia. Como señala el delegado diocesano, crece la presentación de impugnaciones de cabildos de tal forma que encajan en lo cotidiano, «impugnaciones que en su mayoría se hacen sin una sólida base que sustente la demanda, lo que no implica que los expertos del obispado deban llevar a cabo el correspondiente procedimiento que conduzca a la resolución final».

Incluso, como ejemplo, expone algunos casos en los que una misma persona ha sido capaz de rebatir de forma periódica los cabildos de una determinada cofradía, «o cómo el que quiere sacar adelante una refutación se le advierte de que no tiene base legal pero pide seguir adelante por su cuela». «Hacemos un arduo trabajo por el que nunca se ha pasado cuenta alguna, dinero que no es para nosotros y sí para la economía de la diócesis», matizando Perea que «todavía no ha pagado nadie pero se empezará a cobrar».

En definitiva, la decisión de pasar el recibo por el servicio prestado tiene de forma implícita el objetivo de frenar la presentación de asuntos a la ligera para que cuando se eleven se haga con mayor solidez en todos sus aspectos. Al margen de las cuestiones cofrades más espinosas, estos precios, estipulados en el capítulo dedicado a asociaciones y fundaciones, también grava los cambios en juntas de gobierno, reforma de estatutos, erección canónica de una asociación, instrucción del expediente de elecciones, reestructuración de órganos de gobierno, aprobación o reforma de estatutos, expediente para inscripción de una asociación o fundación en el Registro de Entidades Religiosas, instrucción del expediente de constitución de agrupación parroquial, instrucción del expediente de resolución de impugnaciones, dispensa de la normativa canónica y otras resoluciones o licencias.

Ante esto, es obvio que suene a querer hacer ‘caja’ ante la situación actual de la que no escapa el obispado y con datos que deja bien a las claras que el ‘frente’ cofrade puede ser una fuente de ingresos , que para este mismo sector de las Iglesia local ya tiene sobre sus obligaciones otro gravamen a beneficio de la parroquia o la diócesis sobre estrenos y sobre las cuentas anuales. Así que ojo que desde ahora recurrir un cabildo costará 200 euros, que por cierto de cobran al instante.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...