El obispado de Vic anula, por primera vez, la inmatriculación de una iglesia

Un documento de 1688 permite a sus propietarios recuperar la ermita de Sant Jaume del Clot de Castellfollix de Boix

“Si se acredita con documentos su titularidad haremos los cambios que hagan falta”, aseguró en abril de 2018 Josep Martínez, responsable del patrimonio cultural del obispado de Vic, después de que Unió de Pagesos denunciara que este obispado se había apropiado de forma ilegal de, al menos, dos ermitas y de una masía familiar en la comarca del Bages. Y eso es lo que ha pasado. Después de que se acreditara con dos documentos que la propiedad de Sant Jaume del Clot del Grau, en Castellfollit del Boix, inmatriculada en 2010 no era propiedad de la iglesia, el obispado que dirige Romà Casanovas ha anulado, por primera vez, la inscripción de este bien mueble en el registro y la ha devuelto a sus dueños, la familia Grau.

Joan Casajoana, desde Unió de Pagesos, es el impulsor de la lucha contra las más de 580 inmatriculaciones que hasta ahora se han localizado en las comarcas de Osona, Bages y Solsona, todas en la Cataluña central. “Nos opusimos a esta inmatriculación porque defendíamos que la ermita era de una casa de payés, pero hasta que no se ha localizado la documentación que se conserva en el propio obispado de Vic no han rectificado”. Se refiere a una pastoral de 1688 dirigida a un padre y a su hijo de la Casa del Grau ‘como protectores que sois de esta iglesia’ para que la arreglaran por estar en peligro de hundirse. También se les pide que pongan los ornamentos necesarios para hacer misa. En caso contrario, explica Casajoana, “los amenazaban con la excomunión”. En otra pastoral del obispado de 1805 puede leerse: “Habiéndose hallado en la iglesia rural de San Jaime del Grau alguna incidencia, mandamos que su dueño la haga componer dentro de medio año, pues de otra manera se prohibirá celebrar en ella”. “Con estos dos documentos del propio obispadoado no le ha quedado más remedio que tirar para atrás”, según Casajoana.

Fuentes del obispado de Vic, tras remarcar la buena disposición que ha habido siempre tanto del obispado como del capellán de la ermita que se reunió en asamblea con los vecinos del pueblo para exponerles la situación y ver las posibles soluciones, confirman esta decisión, y puntualizan que se está pendiente de pasar por el registro para que la ermita deje de ser de la iglesia y vuelva a ser de una propiedad privada.

Iglesia de Sant Pere de Vallhonesta en Sant Vicenç de Castellet.
Iglesia de Sant Pere de Vallhonesta en Sant Vicenç de Castellet. TONI FERRAGUT
“La iglesia ha gestionado la liturgia de forma exclusiva y excluyente, pero una cosa es el uso de un patrimonio y otra la propiedad. Han inmatriculado todo y han creado una indefensión de los propietarios que se han enterado cuando los han registrado a su nombre”, prosigue Casajoana.

Lo conoce de primera mano. Casajoana y su familia son propietarios de una casa en Sant Vicenç de Castellet junto a la iglesia de Sant Pere de Vallhonesta y el cementerio contiguo. «Después de presentar toda una serie de documentos en los que aparecen contratos y convenios han cedido y reconocen que de los 731 metros cuadrados inmatriculados en 2015 se han equivocado con la casa y con el terreno. Ellos aseguraban que la casa era la rectoría de la iglesia, pero les he demostrado que esta se construyó en el siglo XVII en otro lugar. Pero se mantienen fuertes con la iglesia y el cementerio porque aseguran que no he aportado los documentos necesarios”. Según Casajoana “les he hecho una oferta de dar el cementerio y la iglesia al pueblo, pero el obispado no ha aceptado”.

1.370 iglesias y ermitas

Desde el obispado de Vic aseguran que “la capilla y el cementerio les pertenecen desde tiempos inmemoriales como acreditan numerosos documentos históricos que certifican la posesión y utilización de la finca, que fueron presentado en el registro para poder tramitar la inmatriculación”. Por eso no los han cedido.

Según el obispado de Vic, en su demarcación hay, aproximadamente 1.370 iglesias y ermitas: el 60% son de propiedad particular, mientras que el 40% restante se reparten entre la titularidad del obispado y las parroquias. “Por lo tanto, más de la mitad de los espacios de culto de la demarcación pertenecen a personas privadas y otros particulares, a pesar de que en muchos de ellos se celebra misa y otros sacramentos”.

UNAS 4.000 EN CATALUÑA

Joan Casajuana explica que han localizado un total de 580 inmatriculaciones realizadas por los obispados de Vic y Solsona en las comarcas de Osona, Bages y Solsonès y que han comenzado a revisar el Ripollès. “Es un trabajo ingente, además de muy costoso. Los registradores de Osona se niegan a darnos datos, la iglesia los oculta y las administraciones dan largas”. En este sentido explica qué tras participar en la comisión de Justicia del Parlament de octubre: “Pedimos al gobierno que reclama al Colegio de Registradores o al Ministerio de Justicia la lista de inmatriculaciones, unas 4.000 en toda Cataluña, y que se pronunciara sobre este asunto. Pero el Parlament no ha hecho su trabajo”.

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