El nuevo secretario general de la Conferencia Episcopal dice que los homosexuales no son «enteramente varones». Posteriormente ha rectificado

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, defiende el derecho de exclusión de los homosexuales en los seminarios: «Pedimos que se reconozcan y sean enteramente varones, por lo tanto heterosexuales».

La Iglesia española vuelve a cargar contra los homosexuales y los transexuales. El recién elegido secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha defendido el derecho de la Iglesia a poder seleccionar a sus candidatos al sacerdocio que, además de estar dispuestos a ser célibes, «pedimos que se reconozcan y sean enteramente varones, por lo tanto heterosexuales». Es decir, que para Argüello los homosexuales no son enteramente varones.

«Nosotros en nuestra comprensión del ministerio admitimos a diáconos permanentes que sean hombres casados pero en el presbiterado como en el episcopado pedimos varones célibes y dentro de esta configuración de varones célibes pedimos también que se reconozcan y sean enteramente varones y por tanto heterosexuales«, ha precisado Argüello.

Así lo ha indicado este viernes durante la rueda de prensa final de la Asamblea Plenaria de la CEE, al ser preguntado por cómo va a conjugar la Iglesia Católica la prohibición de los seminarios de admitir a personas homosexuales con las leyes autonómicas contra la LGTBfobia.

En relación a estas leyes, el portavoz de los obispos ha reclamado el derecho de la Iglesia católica a hacer una propuesta antropológica y ha mostrado su rechazo a que los registros civiles faciliten el cambio de nombre a los transexuales: «Se ha elevado a categoría jurídica el sentimiento a la hora de poder cambiar de sexo, y de ir al registro y decir: ahora no me llamo Antonio y me llamo Mari Pili. La categoría es el sentimiento».

Argüello, hasta ahora obispo auxiliar de Valladolid, acaba de aterrizar en la Conferencia Episcopal al ser elegido hace dos días como secretario general, avalado por el cardenal Ricardo Blázquez.

Obispos homófobos

Dentro de la Iglesia española siguen dominando muchas voces que consideran a los homosexuales personas de segunda categoría, que padecen una enfermedad y que merecen el infierno. Por extensión, siguen sin considerar legítimas los matrimonios civiles entre personas del mismo sexo.

Algunos de los casos más llamativos son, por ejemplo, el del obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla. El prelado ha llegado a decir que la homosexualidad podía deberse a los “abusos sufridos durante la infancia”, o incluso a la “carencia de una figura paterna” en el caso de los hombres. Está convencido de que esas «heridas» se pueden «sanar» y considera que él mismo ha sido capaz de «curar» a tres homosexuales.

Pero hay más casos. El cardenal de Valencia, Santiago Cañizares, ha asegurado en más de una ocasión que existe un «imperio gay» o una «dictadura del ideología de género». Y qué decir del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, que durante una misa de Viernes Santo retransmitida por Televisión Española afirmó que hay personas que «llevados por tantas ideologías, acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana, piensan ya desde niños que tienen atracción hacia las parejas del mismo sexo». «Os aseguro que encuentran el infierno», espetó a los feligreses.

Rectificación

No ha tardado en rectificar y pedir disculpas el nuevo portavoz de los obispos por una «frase poco afortunada» pronunciada esta mañana en rueda de prensa en la que se decía que la Iglesia quiere sacerdotes, enteramente varones, por tanto, heterosexuales». El recién elegido portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha dicho después: «Pido disculpas si la respuesta ha podido molestar a alguna persona: yo, por supuesto, no puedo ni quiero decir que los varones homosexuales no sean perfectamente varones, lo que quiero decir con esta frase poco afortunada era algo más amplio».

Ha explicado en un audio colgado en la página web de la Conferencia Episcopal que la Iglesia, a la hora de elegir a los candidatos al sacerdocio pide «que sean varones: de sexo varón, de género varón y de orientación sexual que no sea la atracción por el mismo sexo». «De sexo, varón, y por supuesto que las personas de condición homosexual así lo son», ha repetido, pero no encajan, dicen en el significado esponsal que el ministerio tiene. finalmente ha corregido:  «He dicho enteramente varones, queriendo expresar que todo [para ser sacerdotes] tenía que ser varón, pero al saltar esto a la prensa… Lamento esa expresión, no es lo que he querido decir, sino lo que acabo de expresar ahora».

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