El nacional-catolicismo ‘resucita’ en el Corpus

Protesta lúdica de Granada Laica contra la participación de cargos públicos y autoridades en la procesión del Corpus: “violan el principio de aconfesionalidad del Estado”

La asociación laicista Granada Laica, sección local de Europa Laica, ha hecho un nuevo llamamiento para rechazar la participación de las autoridades públicas en actos religiosos, y específicamente del alcalde y varios concejales en la procesión de esta mañana del Corpus Christi. «El nacional-catolicismodebió pasar a la historia hace más de 40 años», clama la asociación.

Miembros y simpatizantes de Granada Laica están llamados esta mañana a las 10:30 a una concentración frente al Ayuntamiento, coincidiendo con el momento en el que parte de la corporación municipal sale del Ayuntamiento para incorporarse a la procesión.

En Granada, es habitual que el alcalde y otros miembros de la Corporación municipal, salvo “honrosas excepciones», así como otras autoridades militares y civiles, participen en la procesión del Corpus Christi.

Firmeza… y buen humor

Los laicistas granadinos portarán pancartas y varias carocas [versos en quintillas con textos críticos, irónicos y burlescos acompañados de imágenes sobre acontecimientos del año, especialmente de carácter local].

La idea es mostrar “con firmeza, pero también con buen humor, su posición frente al «confesionalismo de las autoridades”. En esta ocasión, hay previsto también un concurso y las carocas ganadoras se expondrán en una plaza del centro de Granada.

En un comunicado público, Granada Laica insiste en que “la concentración no se realiza, de ningún modo, contra acto religioso alguno; por eso se invita a participar en ella a quienes defienden la aconfesionalidad del Estado, católicos –por supuesto– incluidos, y por eso la concentración se hará antes del comienzo de la procesión y fuera de su recorrido”.

Asimismo, recuerda la nota, “en absoluto se niega el derecho de las personas que ostentan cargos públicos a participar en los actos religiosos que crean oportuno, siempre que lo hagan a título particular y no como tales cargos”.

Una «inicua falta de respeto»

La asociación laicista Granada Laica reclama “una sociedad más igualitaria, justa y libre mediante la defensa de la libertad de conciencia de las personas y la estricta separación Estado-Iglesias. Esto supone –explica la nota– que las instituciones estatales, autonómicas y municipales no deben invadir el ámbito de las creencias de los ciudadanos, ni las convicciones privadas deben ser privilegiadas (ni menoscabadas) mediante un respaldo (o rechazo) de las instancias públicas. Esta posición laicista facilita sin duda la convivencia, especialmente en un mundo en el que diversos fanatismos religiosos e ideológicos la perjudican notablemente”.

Para Granada Laica, “una de las intromisiones del ámbito público en la esfera privada de las creencias personales se produce cuando las autoridades civiles o militares participan en actos religiosos, como misas, procesiones u ofrendas a Cristos, santos o Vírgenes”.

La asociación considera “esta intromisión de lo público en lo privado una flagrante violación del principio de aconfesionalidad del Estado y una inicua falta de respeto al conjunto de la ciudadanía, muy diversa en sus convicciones religiosas e ideológicas”.

Granada Laica confía en que las autoridades se den cuenta, «aunque sea con algo de retraso», de que con el advenimiento de la democracia el nacional-catolicismo debería ser cosa del pasado. Puesto que una democracia «no es tal sin el laicismo, podemos decir –concluye con ingenio el comunicado– que nunca es tarde para la aconfesionalidad si la dicha democrática es buena.”

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