El Ministerio de la Religión marroquí controla los sermones de los imanes en Ceuta y Melilla

Mientras el Gobierno de Zapatero analiza cómo llevar a cabo un control efectivo de las mezquitas sorteando la oposición declarada de las comunidades musulmanas, Marruecos lo lleva haciendo meses, en su territorio y en suelo español. Desde los atentados de Casablanca (mayo de 2003) el Ministerio alauí de Asuntos Islámicos llama semanalmente a los imanes de Ceuta y Melilla para instruirlos sobre los puntos a tratar en sus sermones, con el fin de frenar la expansión del islamismo radical.

En algunos casos, Marruecos ha recriminado a algunos líderes religiosos, la mayoría funcionarios suyos, el contenido extremista de sus sermones y les ha pedido sustituirlos por otros como hacer hincapié en la marroquinidad del Sahara. Lo cuenta Juan C. Serrano en La Razón.

El control de Marruecos sobre los imanes de Ceuta y Melilla se ha generalizado e intensificado en los últimos meses. Desde los atentados de Casablanca, en mayo de 2003, el Ministerio del Habous o Asuntos Islámicos les llama periódicamente para controlar sus sermones durante la oración de los viernes.
La actividad ejercida sobre los líderes religiosos musulmanes de ambas ciudades autónomas, la mayoría de los cuales son funcionarios suyos, está siendo tan frenética que los servicios de inteligencia e información españoles han llegado incluso a calificarla por escrito de «injerencia en los asuntos internos de otros países, en este caso España».
Según un informe confidencial de estos servicios, en poder de LA RAZÓN, este control es consecuencia del que mantiene el Gobierno marroquí en el interior del país al objeto de detectar la presencia de islamistas radicales desde que se produjeron los ataques de Casablanca, en los que murieron más de 40 personas.
Evitar nuevos atentados. Con ello, las autoridades del país vecino pretenden conocer la situación religiosa real de su país y así tratar de evitar futuros atentados similares a los de mayo de 2003. De este modo, Marruecos da por hecho una relación entre los terroristas y las mezquitas, como embrión y vivero que sustenta y da cobijo en una de sus fases al entramado del terrorismo islamista.
Ante esta amenaza, sufrida en su propio territorio, Marruecos «se siente legitimado para llevar a cabo cualquier acción de control sobre centros de culto, asociaciones o individuos sospechosos de hacer una interpretación radical de los preceptos islámicos», según refiere textualmente el citado documento.
De este modo, en los últimos meses los imanes y predicadores encargados de dirigir la oración de los viernes en las mezquitas de Ceuta y Melilla han sido llamados a Marruecos en diversas ocasiones por delegados del Ministerio del Habous en Tetuán y Nador. Pese a que algunos son titulares de permisos de residencia españoles o, incluso, tienen la nacionalidad española, se ven obligados a rendir cuentas ante las autoridades marroquíes, ya que la mayoría son funcionarios dependientes de este ministerio.
En estas reuniones, según estas mismas fuentes, Marruecos ha recriminado a algunos de estos imanes por el contenido radical de sus mensajes o por no seguir el rito malekí (islam moderado) en sus rezos.
Estas reuniones se han ido generalizando desde mayo de 2003, tanto en el número de religiosos convocados como en la frecuencia de los contactos, hasta el punto de que desde el pasado mes de diciembre los encuentros en territorio marroquí han sido prácticamente semanales, tal y como señalan en su documento los servicios de inteligencia.
De hecho, el pasado 13 de febrero el delegado del Ministerio del Habous en Nador convocó a casi todos los imanes de Melilla para que no hicieran mención en las mezquitas sobre la anunciada visita del embajador de Israel a Melilla, prevista para esa fecha y que finalmente se anuló.
El Sahara en los sermones. Para tratar de disminuir la posible proyección radical desde los lugares de culto, el Gobierno alauí les ha dado instrucciones a todos los imanes de Ceuta y Melilla para sustituir este tipo de contenidos por otros favorables al régimen como hacer «mención de la marroquinidad del Sahara en los rezos de los viernes». Asimismo ha determinado como uno de los puntos obligatorios «incluir la plegaria por Mohamed VI y su familia» en los sermones.
Además, les ha entregado a todos un formulario que deben remitir debidamente cumplimentado a las autoridades marroquíes. En el mismo se hace referencia a cuestiones relacionadas con la presencia de elementos radicales en las mezquitas y otras del mismo tenor, según explicaron estas fuentes.
El Gobierno de Marruecos, convencido de la fuente de datos que puede constituir este tipo de formularios, ha querido garantizarse la respuesta masiva a todas estas cuestiones con la oferta de una contraprestación económica a todas aquellas personas que cumplan los requisitos exigidos en dichas encuestas.

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