El Ministerio de Educación británico propone que los profesores espíen a los alumnos musulmanes

El Ejecutivo quiere evitar que los centros universitarios se conviertan en lugares de reclutamiento de extremistas, según el diario The Guardian

El Gobierno británico pedirá a los profesores y al personal de las universidades que "espíen" a estudiantes musulmanes que puedan ser sospechosos de apoyar el terrorismo o el radicalismo islámico, según publica hoy el diario The Guardian. Con esta medida, el Ejecutivo quiere evitar que los centros universitarios se conviertan en lugares de reclutamiento de extremistas.

El Ministerio británico de Educación ha elaborado una serie de propuestas que serán presentadas a las universidades y a otros centros de altos estudios antes de fin de año. En el documento, de dieciocho folios, hay un reconocimiento del Ministerio de que los responsables de las universidades sentirán ansiedad a la hora de pasar la información porque puede suponer una forma de "colaboración" con una "policía secreta", según afirma el diario.

The Guardian subraya que las propuestas pueden resultar incómodas para los catedráticos y causar un gran malestar entre los grupos musulmanes del Reino Unido. El presidente de la Federación de Sociedades de Estudiantes Islámicos, Wakkas Khan, ha indicado que este plan puede suponer una violación de los derechos de los estudiantes musulmanes porque se les trata con un alto nivel de sospecha. "Suena a algo así como ser culpable hasta que se pruebe que es inocente", explica Khan.

Para la presidenta del Sindicato Nacional de Estudiantes, Gemma Tumelty, el Gobierno tratará de manera sospechosa a cualquier persona musulmana simplemente por su religión. El documento, al que The Guardian dice que tuvo acceso, fue enviado en el último mes a organismos oficiales para su consulta antes de ser entregado a las universidades.

Una semana después de que el ex ministro de Asuntos Exteriores de reino Unido, Jack Straw realizara unas polémicas declaraciones sobre el nigab, el velo que cubre totalmente el rostro de las mujeres musulmanas, la secretaria de Estado para el Gobierno local, Ruth Nelly, se ha reunido con representantes de la Policía y de 20 Ayuntamientos del país, para analizar la manera de combatir el radicalismo islámico e impedir que los jóvenes se vean influenciados por el fundamentalismo.

"Este no es sólo un problema de las comunidades musulmanas. La extrema derecha está aún con nosotros, es aún venenosa, aún trata de crear divisiones y explotarlas", ha subrayado a la prensa la secretaria de Estado al término del encuentro. "El radicalismo es un asunto de todos. Todos tenemos que desempeñar nuestra labor en responder a esto".

En un artículo publicado recientemente en el vespertino Lancashire Evening Telegraph, Straw -diputado por Blackburn (norte de Inglaterra), donde el 30% de la población es musulmana- afirmó que el velo representa una "afirmación visible de separación" entre dos interlocutores. A esto se añade el caso de una maestra que ha sido suspendida por rehusar quitarse el niqab en una escuela del norte de Inglaterra. Aishah Azmi, de 24 años, ha sido suspendida por la escuela Headfield de la Iglesia de Inglaterra en Dewsbury, donde imparte inglés, y su caso está ahora en manos de un tribunal laboral.

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