El menú musulmán de El Bosquín alimenta la red

La oferta de un menú diferenciado a los niños musulmanes que cursan sus estudios en el Colegio El Bosquín de El Entrego ha generado un un intenso debate. La página web de LA NUEVA ESPAÑA, tras publicar un reportaje sobre la iniciativa del colegio, batió un récord de participación sobrepasando las doscientas opiniones centradas en la conveniencia o no de adaptar los platos que se sirven en el comedor del centro para respetar las tradiciones religiosas. La comunidad musulmana practica un ritual para el sacrificio de los animales y no comen carne de cerdo.

Los lectores se dividen entre los que consideran que esta iniciativa desarrollada por El Bosquín cumple el objetivo integrador en un centro con alumnos de doce países diferentes y aquellos que defienden que «integración significa mezclarse, no discriminar, fundirse, ser homogéneo con el resto». Para estos últimos elaborar un menú diferente es sinónimo de «separatismo», según apunta uno de los internautas.

Para Juan, «adaptar el menú está en ley». Otro lector alude al acuerdo de cooperación firmado entre el Estado español y la Comisión islámica de España en 1992 en el que se recoge que «la alimentación de los internados en centros o establecimientos públicos y dependencias militares y la de los alumnos musulmanes de los centros docentes públicos y privados concertados que lo soliciten se procurará adecuar a los preceptos religiosos islámicos».

«El primer ámbito donde debe reinar el laicismo es en la escuela», se plasma en otro de los comentarios. Berta Fernández defiende, sin embargo, que «se adapten las comidas a una minoría significativa siempre que sea posible». «Me parece un valor de nuestra civilización. Otra cosa es que se defienda el uso público del velo que atenta contra la conquista de la igualdad y libertad que penosamente hemos alcanzado en nuestra civilización europea», señala.

Para algunos, «El Bosquín se equivoca, la integración no se consigue tolerando las diferencias sino favoreciendo la supresión de las mismas en los ámbitos de pública convivencia» mientras que otros, entre ellos padres de los niños que acuden al colegio y ex alumnos, defienden la iniciativa puesta en marcha por el equipo directivo del centro.

«Lo que se pretende es que ningún niño se marche sin comer a su casa cuando de antemano sabes que ese plato no lo va a comer», afirma un lector que se identifica como «un afectado directo». Una ex alumna que ha realizado sus prácticas en el centro escolar elogia al colegio al que considera «un ejemplo a seguir en la convivencia de diferentes culturas».

Una madre de un alumno matriculado en el centro llama a todos a esforzarse en el conocimiento y el respeto de las costumbres y las culturas de los demás. «¿Qué más da si algún día hay que ofrecer algún plato alternativo o no? ¿No lo haríamos también en caso de alergia, enfermedad, etcétera?», se pregunta. Otra lectora respalda su su postura y es partidaria de adaptar las comidas a las minorías siempre que sea posible.

Juan Sánchez, por su parte, defiende que las minorías se adapten a la vida y tradiciones de la mayoría aunque «conservando las suyas». «Hay un refrán que dice donde fueres haz lo que vieres», señala.

Éstas son algunas de las opiniones de las más de dos centenares que en una jornada, la del jueves, registró la web de LA NUEVA ESPAÑA, tras la publicación de la información sobre el menú alternativo que elabora el Colegio El Bosquín de El Entrego, que tiene 120 alumnos, 40 de otros países.

Asociaciones de padres de alumnos respaldan la iniciativa adoptada por el centro de El Entrego

La Federación de Asociaciones de Padres de la región «Miguel Virgós» respalda la iniciativa del Colegio El Bosquín de El Entrego. El presidente de la mayor agrupación de colectivos de la región, Jesús Antonio Fernández Corrales, afirma que «parece lógico que se haga así».

Destaca que la Constitución española alude al respeto a la libertad religiosa. Según Fernández Corrales, dentro del sistema educativo se debe observar esta convivencia de las diferentes religiones. El presidente de la Federación de Asociaciones de Padres «Miguel Virgós, que agrupa a más de trescientos colectivos de la región, aboga además «por huir de los fundamentalismos en una cultura y otra y por tratar de acercar posiciones».

Desde la Confederación Católica Nacional de Padres de Alumnos (Concapa), su presidente, José Manuel Martínez Vega, está conforme con el proyecto «mientras se respete el ideario del centro».

El equipo directivo del centro ha destacado la integración y el enriquecimiento cultural que consiguen los escolares al convivir con compañeros cuyas familias proceden de doce países de cuatro de los cinco continentes. También hay presencia extranjera entre la directiva de la asociación de padres y entre los trabajadores del centro ya que entre los cuidadores se encuentran un argentino y una polaca.

En el colegio, que ha puesto en marcha un programa bilingüe impartiendo asignaturas en inglés, todos los alumnos acuden a clases de asturiano.

Varios de ellos, procedentes de países con otra lengua que no es el castellano, tienen que emplearse, además, dentro del período lectivo, en el aprendizaje y perfeccionamiento del español.

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