El Librepensamiento y la Tecnología en la Comunicación e Información

La mente es un conglomerado de pensamientos; las acciones surgen de los pensamientos, de las acciones surgen los frutos, por lo tanto, los pensamientos son las semillas que finalmente dan frutos de éxito o fracaso. El hombre considerado así, es arquitecto de su propio destino; ello me permite definir el Librepensamiento, como la más elevada de las manifestaciones del ser humano,  porque es la facultad que posee cada individuo de utilizar con entera libertad la razón, para conocer equilibradamente, la esencia de todo lo que existe y ocurre, en la realidad.

Es esta la razón, que nosotros los Masones,  proclamamos y practicamos la libertad de pensamiento usando como herramienta principal la razón, la agudeza de nuestros pensamientos y el manejo equilibrado de nuestras emociones, encaminados y orientados a acciones buenas y positivas en bien de cada uno de sus miembros y de la humanidad.

De modo que cualquier pensamiento que esté basado en la ignorancia,  no es un pensamiento libre, como tampoco lo es el que este encaminado a suprimir  o restringir las libertades de cualquier otro hombre, y nunca lo será el de aquel que se alquila para pensar y luego decir lo que conviene al que paga, aunque lo disimule  con un lenguaje bien estructurado,  nunca será libre ni tan sabio ni tan  transparente como el del hombre sencillo  que trabaja y vive para el bien.

El Librepensamiento como fenómeno individual, es una tendencia a la satisfacción plena de sus propósitos de liberación personal y al disfrute de una vida superior de paz espiritual, a la realización de los más elevados y permanentes ideales, virtudes, principios, objetivos, valores, verdades y convicciones por las cuales vivir.

El Libre pensamiento  como fenómeno social,  a pesar de los cambios ocurridos a través de los siglos en la sociedad humana,  se ha mantenido  firme en la búsqueda de valores permanentes, siempre es una constante en el desarrollo, perfección y adaptación a las condiciones renovadas,  a los avances científicos y a los cambios sociales de cada época.

Por todas estas consideraciones, en esta oportunidad,  quiero enfocar y relacionar el concepto de “Librepensamiento con el Desarrollo actual de la Tecnología en la Comunicación e Información”.

La creación y elaboración de herramientas y de artefactos tecnológicos, ha acompañado desde sus inicios, el caminar del ser humano, posibilitando la paulatina constitución de una serie de técnicas que han transformado en una auténtica tecno-naturaleza el entorno en el que vive la mayor parte de la humanidad.

De hecho, hace ya varios milenios que los artefactos técnicos que pueblan esa tecno-naturaleza mediatizan nuestro acceso a la realidad circundante, y hace ya algunos siglos que las tecnologías inciden prácticamente en todos nuestros comportamientos, en nuestras relaciones con los demás, y hasta en nuestras decisiones

En el curso de esa larga marcha hacia un mundo cada vez más tecnificado, la tremenda aceleración del desarrollo tecnológico, en las últimas décadas,  está generando efectos tan importantes sobre nuestras condiciones de vida que quizás estemos asistiendo a un auténtico cambio cualitativo respecto a periodos anteriores. Esos efectos son especialmente sensibles en el ámbito de las nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación.

Tanto la aparición de la “galaxia internet” y de las redes sociales, nos obligan a renovar nuestras claves de lectura de la realidad social y a realizar un serio esfuerzo de análisis para entender el mundo actual.

Como ocurre casi siempre con las tecnologías, resulta difícil valorar de forma unívoca sus usos y sus efectos. La resultante de esa valoración se suele expresar más bien en términos de una inevitable ambivalencia, porque si bien es cierto, que buena parte de las tecnologías ayudan a resolver problemas, contribuyen a abrir nuevas posibilidades, y amplían nuestras capacidades, también es cierto que, al mismo tiempo, crean nuevos problemas, clausuran determinadas formas de crear, incrementan nuestras dependencias, y engendran sumisiones tecnológicas,  que creo, están en directa contraposición del librepensamiento.

Así, por ejemplo, está claro que entre los nuevos rostros que adopta la dominación,  figura en lugar preferente,  un instrumento informático de apariencia tan inofensiva, de tan amplio uso y de tanta utilidad, como es el motor de búsqueda Google. Bajo la apariencia de la gratuidad,  no solo consigue extraer de quienes lo usamos,  valiosos recursos que convierte en enormes beneficios económicos, sino que también, nos desnuda frente a la eventual mirada de las instancias represivas. Lo mismo ocurre, por supuesto, con la proliferación, casi exponencial, de la telefonía móvil y de los teléfonos “inteligentes” plenamente integrados a la lógica propia del internet.

Esta tecnología tiene tanta influencia en la mente y conciencia del individuo y la sociedad, que está convirtiendo entes autómatas y robotizados, prescindiendo el uso de la razón y el pensamiento, adictos dependientes de las herramientas y máquinas que la tecnología ofrece cada vez más sofisticadas.

Con más frecuencia nos topamos en establecimientos comerciales, en instituciones y empresas públicas y privadas con personas que mantienen relaciones con el público, atrapadas a los  parámetros robóticos y dependientes dogmatizados del sistema tecnológico, que al parecer, les es más fácil,  no razonar, no pensar y dejan las soluciones y contingencias en manos del sistema tecnológico.

Igual se puede señalar que,  grupos de niños, jóvenes y también adultos, en sus reuniones familiares, sociales, laborales y hasta políticos, se enfrascan en la tecnología y soslayan la comunicación personal y directa, olvidándose por completo el intercambio de ideas y opiniones susceptible del debate alturado, razonado y concienzudo.

Es preocupante avizorar que las generaciones jóvenes,  futuro de la humanidad,  se encaminen inconscientemente a la automatización  humana con evidente desconocimiento del librepensamiento, valor y virtud de la libertad individual y colectiva.

Ante esta evidente situación, es urgente y necesario el incremento y difusión con mayor cobertura de congresos y eventos como éste, que permitan analizar y proyectar, como una plataforma de lucha, de nuestra generación, frente a la tecnología que hipnotiza y automatiza las futuras generaciones.

Éste debe ser nuestro legado; desde la perspectiva de la Orden Masónica, en nuestros talleres y logias nos espera una ardua,  pero muy importante labor,  de encaminar y orientar a nuestros HH.·. Masones sobre la necesidad urgente de encontrar la verdad a través de la razón y el librepensamiento; buscando adaptarse a los avances científicos y moldearnos a los cambios sociales y a las necesidades de la época para dejar de ser una doctrina y convertirse en un himno a la vida con libertad.

Es pertinente señalar que,  La Confederación Interamericana de Masonería Simbólica –CIMAS, en el año 2007 en Santiago de Chile, ha acordado celebrar el 20 de setiembre de cada año, como el día del Librepensamiento, en  razón  a ello, todos los años se emiten sendas circulares entre las Obediencias miembros, invitando a programar y realizar actividades culturales alusivos a este importante acontecimiento.

NOTA: Leído por Ana María López

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