El juez declara prescritos todos los delitos en el caso ‘Romanones’ excepto el del cura Román, su líder

Corresponden a abusos sexuales sin penetración, exhibicionismo y encubrimiento que se les atribuían a nueve sacerdotes y dos seglares

El Arzobispado recuerda que el ‘caso Romanones’ ya lo investiga el Vaticano y confía en la “verdad”

El Juzgado de Instrucción número 4 de Granada, que investiga el llamado ‘caso Romanones‘ por supuestos abusos sexuales a menores cometidos presuntamente por sacerdotes, ha declarado prescritos todos los delitos que se le imputaban a los 12 denunciados excepto uno, de manera que sólo continuará la causa contra el considerado líder del grupo, el padre Román M.V.C.

Concretamente, se declaran prescritos los delitos de abusos sexuales sin penetración, exhibicionismo y encubrimiento que se les atribuían a nueve sacerdotes y dos seglares.

Sin embargo, el titular del Juzgado, el magistrado Antonio Moreno, acuerda mantener la imputación contra el presunto líder por los hechos presuntamente cometidos por él mismo sobre el primer denunciante –que llevó su caso ante el Papa Francisco– porque podrían ser constitutivos de delito de abuso sexual continuado con prevalimiento, castigado con pena de prisión de cuatro a diez años, y en su mitad superior, según consta en el auto de fecha 14 de febrero.

El juez aclara en su resolución que la aplicación de la prescripción no se aplica “a capricho o arbitrio judicial”, sino que es “de obligado cumplimiento, si concurren plazos y requisitos legales”.

Y en este caso, como señala en el auto, los delitos de abuso sexual, agresión sexual o exhibicionismo se prolongaron en su comisión, indiciariamente, desde el año 2004 a 2007, por lo que determina “obligatoriamente la aplicación de los plazos de prescripción establecidos en el código penal vigente en ese periodo de tiempo”.

En este sentido, respecto a once de las personas a las que se investigaba en esta causa, los delitos continuados que se les imputa –abusos sexuales sin introducción, exhibicionismo o encubrimiento– corresponderían penas que con sus agravantes no superarían los tres años de prisión por cada tipo.

Así, desde que se produce la mayoría de edad del principal denunciante (enero de 2008) hasta que se incoa el procedimiento en noviembre de 2014 “han transcurrido en exceso los tres años previstos en la ley como plazos de prescripción para dichos delitos”.

Así, señala el auto, “por imperativo aplicativo de la Ley Penal procede declarar prescritos” dichos delitos respecto de once de los imputados.

En cuanto a los hechos presuntamente cometido por el otro imputado, Román M.V.C., podrían ser constitutivos de delito de abuso sexual continuado con introducción de miembro corporal por vía anal y prevalimiento, castigado con penas de prisión de cuatro a diez años. En ese caso, el plazo de prescripción sería de diez años, por lo que dicha conducta y delito no estaría prescrito.

Por otra parte, el juez también contesta a las peticiones de sobreseimiento de los imputados y considera que “no ha lugar a acoger dichas causas de archivo de la causa en cuanto al fondo de los hechos, sin perjuicio de la aplicación expuesta de la prescripción, que no supone la declaración de inexistencia de pruebas de indicios de comisión”.

El Arzobispado recuerda que el ‘caso Romanones’ ya lo investiga el Vaticano y confía en la “verdad”

El Arzobispado de Granada ha recordado este lunes que el llamado ‘caso Romanones’, por supuestos abusos sexuales cometidos presuntamente por sacerdotes de la Diócesis, está en manos del Vaticano, y ha preferido no pronunciarse sobre el último paso judicial en este asunto, tras la declaración de la prescripción de todos los delitos salvo los atribuidos al considerado líder del grupo, el padre Román M.V.C., si bien ha confiando en que se sepa “la verdad” de este asunto.

Fuentes del Arzobispado han indicado a Europa Press que cuando el arzobispo de Granada, Javier Martínez, regresó de Roma a finales de enero ya indicó que él “no es juez ni parte” en este caso, ya que la Santa Sede ha abierto su propia investigación. En cualquier caso, en la Diócesis siguen respetando las decisiones de la “justicia” y mantienen lo que ya apuntaron cuando se destapó este supuesto caso de abusos, de “tolerancia cero” a este tipo de prácticas.


COMENTARIO: La prescripción de los delitos, decretada por imperativo de la ley Penal, no exime de responsabilidades a quienes han abusado de su situación de «autoridad» y de «confianza» de la que se valieron en el ejercicio de sus funciones religiosas para comenter tales hechos. Y mucho menos al arzobispo que con su actitud de protección y encubrimiento de los mismos y sus autores, dice bien poco de su pretendido papel de «pastor» de la iglesia católica. Mas bien deja al descubierto que se mantiene un doble discurso y una permisibilidad en esta materia, precisamente quien tanto se ha destacado por otros temas relacionados con la sexualidad. Es un asunto que ha afectado gravemente a las personas que han sufrido los abusos, y que no puede saldarse con un simple «tirarse al suelo».

El arzobispo de Granda, Javier Martínez, pide perdón por los abusos sexuales en su diócesis tumbándose en el suelo de la catedral de Granada. 2014

El arzobispo de Granda, Javier Martínez, pide perdón por los abusos sexuales en su diócesis tumbándose en el suelo de la catedral de Granada. 2014

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