El juez anula la declaración del arzobispo hasta resolver si debe informar al Vaticano

Dicta una providencia para que las partes enfrentadas opinen sobre la necesidad de notificar las diligencias

La declaración del arzobispo de Granada ante el juez de Instrucción número 1 de Granada, que abrió diligencias de investigación por la denuncia de acoso moral interpuesta por un ex canónigo granadino, no se celebrará la próxima semana tal y como estaba previsto. Existe un conflicto de forma, al que apeló la defensa de monseñor Martínez, que debe ser resuelto antes de que los trámites para analizar el caso por la vía judicial siga adelante.

Se trata de la obligación de notificar a la Santa Sede de la apertura de diligencias, un trámite que la defensa del arzobispo esgrime como condición 'sine qua non' para que el auto de admisión de la querella sea válido. Y hasta que este extremo no se aclare, la declaración del arzobispo queda suspendida.

Ésta es la decisión que ha tomado el titular del juzgado de Instrucción número 1 de Granada en una providencia notificada a las partes enfrentadas en este caso. Según la información facilitada por fuentes judiciales, en esta resolución el juez insta a que tanto la defensa del ex canónigo como la del arzobispo se pronuncien sobre la cuestión relativa a la notificación.

Un fax del Nuncio

Según informó ayer Efe, el Nuncio del Vaticano en España, Manuel Monteiro de Castro, remitió un fax al juez del caso en el que decía que el auto de admisión a trámite de la querella presentada contra el arzobispo granadino debía ser comunicada a la Santa Sede «vía diplomática». No obstante, la última providencia dictada no obedece a este requerimiento, sino a las dudas surgidas en el caso sobre la obligación de cumplir con este protocolo establecido en los acuerdos Estado-Santa Sede que datan de 1976. Estos dicen que «si un clérigo o religioso es demandado criminalmente, la competente autoridad lo notificará a su respectivo ordinario. Si el demandado fuera obispo o persona a él equiparada en el Derecho Canónico, la notificación se hará a la Santa Sede». Estos preceptos no dan potestad a la Iglesia para decidir sobre el caso judicial abierto. Sólo se trataría de un trámite burocrático de intenciones informativas. Fuentes consultadas en el entorno del arzobispo indicaron que, hasta que este trámite no se cumpliese, no consideraban válido el auto de admisión de la querella y apertura de diligencias.

Recurso pendiente

Por lo que, hasta que este escollo no se subsanase, no se decidiría sobre un recurso a tal auto. Las fuentes judiciales consultadas por IDEAL indicaron que, por el momento, el juez de Instrucción número 1 de Granada no ha recibido recurso alguno por parte de la defensa del arzobispo Javier Martínez.

La querella que enfrenta al ex canónigo y al arzobispo fue presentada ante la justicia ordinaria después de que el 21 de febrero acabara sin avenencia el acto de conciliación en el que estaba llamado a participar el prelado tras ser demandado por el sacerdote por las injurias y calumnias supuestamente vertidas por Martínez en una carta en la que le acusaba de una apropiación indebida relacionada con su trabajo de archivero. Tres ser destituido y suspendido de sus funciones como sacerdote, demandó al arzobispo por acoso.

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