El Imperio Cristiano de Franklin Graham: En el nombre de Jesús

Hablo de Franklin Graham, confidente religioso muy publicitado del presidente Bush. El padre de Franklin, Billy, sirvió al presidente Nixon en la misma tarea. Los esfuerzos de Billy fueron recompensados con algo como inmortalidad terrenal: está en esas cintas de la Casa Blanca en los Archivos Nacionales en las que comparte observaciones antisemitas con Nixon y nunca dudó y ni siquiera carraspeó ante la idea de utilizar bombas atómicas en Vietnam.

   Franklin ha sido un buen relevo de su padre enfermo en la dirección de la inmensa organización Billy Graham. Podrá haber quien se sorprenda de que ministerios religiosos sean heredados como si fueran ducados del siglo XV, pero la práctica es bastante común en EE.UU. y varios de los grandes ministerios de la nación -el tipo de equipos que podrían ser descritos como showstoppers de las Vegas para Jesús- han sido trasferidos de esta manera. Esto también sucede en la política estadounidense. Después de todo, un evangelista hereditario sirve a un Presidente hereditario que se enfrentó (y que perdió el voto popular) contra un político hereditario de Tennessee.

   Esto no quiere decir que los estadounidenses gusten de la aristocracia, sino que en una nación de consumidores insanamente frenéticos, siempre es posible sacarle algo más de jugo a una marca bien establecida.
El juvenil Franklin parece haber sido un cierto problema para su mamá y su papá, porque parece que le interesaba más correrla que salvar almas. Sentía una obsesión por las armas que uno podría considerar como algo contradictoria con el mensaje del Príncipe de la Paz. Puede ser que sólo haya reflejado las extrañas tradiciones de la subcultura estadounidense de la región de los Apalaches -su hogar se encuentra en las montañas de Carolina del Norte- donde una vez cortó un árbol tirándole con un arma automática (no es invento mío.) Parece que solía gustarle regalar pistolas automáticas.
Bueno, supongo que llegó el momento en el que el muchacho comprendió que se estaba gastando y que no llegaba a ninguna parte, y las armas automáticas son caras, si se quiere regalar las mejores, así que Franklin tuvo algo como la experiencia del camino a Damasco del Presidente. Dudo que se haya recordado que Enrique IV dijo que París valía una misa (Enrique de Navarra llegó a ser rey de Francia al adoptar el catolicismo.) Un factor importante debe haber sido que la organización prefabricada, súper-pulida de su papá ofrecía un espléndido ingreso, con todos los gastos pagos, especialmente si Franklin había llegado a comprender que la mejor alternativa que se le ofrecía hubiese sido ser anunciador de bingo itinerante.
La redención es uno de los grandes temas actuales en EE.UU. Es la extensión espiritual de toda la cirugía plástica, de las inyecciones, drogas, pociones para lograr la juventud, dietas, y cuentos de vidas cambiadas por loterías o por sistemas para enriquecerse rápidamente; pero tiene que ser la redención correcta. No sirve ninguno de nuestros consuelos con filosofía, la paz de Buda, la sabiduría del Gran Espíritu, o el culto del Profeta. Las vidas vividas decente y pacíficamente desde el comienzo al fin, no son admiradas porque no ofrecen un sabroso entretenimiento.
El modelo aprobado de historia de redención estadounidense incluye años infligiendo el infierno a otros, a menudo abusando del whisky o de las drogas, para ser finalmente abrumado por horrendas visiones (inducidas por las drogas u otros medios) de irse uno mismo al infierno, y pasar luego el
resto de la vida molestando a toda persona que cruce tu camino con la opinión de que él o ella no conoce la verdad. Cerca de un 85% de los cantantes de country-and-Western del país y cerca de un 95% de sus evangelistas pasan sus últimos años compartiendo semejantes historias en revistas, cintas, entrevistas, y sermones. Es una industria importante.
Todo esto a modo de antecedentes de las palabras de Franklin sobre su nueva misión. Supongo que es posible que Franklin piense que Nazaret es un parque de caravanas en algún sitio de Carolina del Norte o en Texas, lo que podría explicar su idea de que la gente en el Medio Oriente no ha oído hablar de Jesús, pero, en todo caso, Franklin va a hablarles ahora de Jesús, por lo menos de su versión a punta de pistola de los Apalaches. Bueno, casi, pero es posible que le hayan aconsejado a Franklin que el proselitismo que aleja del judaísmo es contrario a la ley en el Israel moderno. Pero, con un pro-cónsul nombrado por Bush, ese tipo de ley no debería ser un obstáculo para hacer llegar la palabra divina a los iraquíes, aunque llegue un poco tarde para salvar las almas de los destrozados y traumatizados por las bombas de EE.UU.
La organización de Franklin Samaritan´s Purse [la Bolsa del Samaritano], afirma que sólo quiere llevar ayuda y no la evangelización a Irak, pero ¿hasta qué punto puede ser válida esta afirmación? La organización de Billy Graham ha trabajado durante décadas sólo para convertir personas a su
estrecha noción del Cristianismo. Incluso ha sido criticada por otros cristianos por la naturaleza de su trabajo -extrudiendo conversos como si fueran embutidos en una gran fábrica de envasado de carnes del interior de EE.UU. Puede ser que cuando Franklin creó su retoño de organización asistencial, Samaritan´s Purse, fue parte de una reacción a este tipo de crítica.
Las propias palabras de Franklin sobre el Islam durante el pasado año difícilmente lo hacen parecer a un segundo Albert Schweitzer con ansias de ayudar al prójimo. Su tono es militarista y tiene el mismo tono desagradable y mezquino que el «nosotros y ellos» del Presidente. Uno busca en vano algo de la generosidad espiritual asociada con las palabras de Jesús.
«No atacamos al Islam sino el Islam nos ha atacado. El Dios del Islam no es el mismo Dios. No es el hijo del Dios de la fe Cristiana o Judeo-Cristiana. Es un Dios diferente, y creo que es una religión muy mala y perversa.»
Franklin no hace distinción entre los diecinueve individuos responsables por el 11-S y los cientos de millones de musulmanes del mundo, pero parece que nunca hizo el mismo tipo de conexión entre los criminales de otros antecedentes religiosos y las religiones propiamente tales.
¿Causaron las atrocidades de la IRA comentarios semejantes sobre el catolicismo?
«La persecución o eliminación de los no-musulmanes ha sido una piedra angular de las conquistas y del gobierno del Islam durante siglos.»
Supongo que sería insensato esperar alguna perspectiva histórica razonable de un hombre con la formación limitada de Franklin. El trabajo de personas que se califican a sí mismas de cristianos en innumerables guerras, persecuciones religiosas, y exterminaciones desde el Renacimiento, hace
parecer pequeño el volumen de sangre derramada en todo el resto de la historia humana. El Holocausto, el comercio de esclavos africanos, y la exterminación de muchos pueblos aborígenes, fueron la labor de gente que se calificaba de cristiana.
«Creo que es mi responsabilidad alzarme contra los terribles actos cometidos como resultado de las enseñanzas islámicas».
¿Por qué iba a ser su responsabilidad alzarse contra esos actos en particular y no contra otros?
Franklin ciertamente no es conocido como un abogado de los abusados y ofendidos del mundo. Uno no lo ve en ninguna parte tomando esa responsabilidad respecto a otros terribles actos, gran parte de
los cuales son resultado del trabajo sucio de su propio gobierno. No, esta vez parte en «cruzada», la palabra utilizada durante décadas por la organización de Billy Graham para describir sus reuniones de producción masiva de salvaciones.
La confesión con la que la familia Graham ha sido asociada generalmente: los Southern Baptists [Bautistas Sureños] tiene una historia repugnante en Estados Unidos. Fue fundada por segregacionistas extremistas para excluir a los negros de sus iglesias y, un siglo más tarde, durante la revolución de los Derechos Humanos de los años 50 y 60 del siglo XX, los Bautistas Sureños fueron mejor conocidos por su oposición al trabajo del Dr. King que por su apoyo. El punto de vista oficial de la confesión sobre el papel de la mujer en el matrimonio se encuentra entre los más mezquinos de Estados Unidos. A propósito, el Consejo Misionario de los Bautistas Sureños también tiene la
intención de suministrar ayuda en Irak. Jerry Vines ex presidente de los Bautistas Sureños, describió al Profeta Mahoma hace poco como un «pedófilo poseído por el demonio».
«No hay forma de escapar a la desgraciada realidad de que los empleados gubernamentales musulmanes en el mantenimiento del orden, las fuerzas armadas y el cuerpo diplomático deben ser vigilados por sus conexiones con el terrorismo.»
Son las palabras de un individuo que predica la sospecha y el miedo en lugar del entendimiento y la fraternidad. Hay que preguntarse qué tiene que ver ese tipo de comentario con el evangelismo o el cristianismo, pero los fundamentalistas de EE.UU. ignoran a menudo las claras enseñanzas de Jesús
al respecto y colocan sus visiones de gobierno y de lo secular como núcleo de sus sermones y pronunciamientos. Esto sugiere que la política, y un tipo particularmente desagradable de política, tienen por lo menos la misma importancia como motivadores para ellos que la religión.
Franklin realizó hace poco un oficio religioso de Viernes Santo en el Pentágono. Al leerlo, tuve la absurda imagen de un predicador cristiano de los tiempos antiguos predicando a la Décima Legión de Roma. Es verdad, en esa época probablemente no había legionarios cristianos, pero el hecho es
que el propósito del Pentágono es exactamente el mismo que el de las legiones: el asesinato profesional en nombre del estado y sus políticas, un propósito que es totalmente incompatible con la palabra de Jesús.
Pero, desde luego, la comparación más adecuada sería de unos pocos siglos más tarde cuando las legiones realizaron su sangrienta tarea para un así llamado imperio cristiano.

Traducido al castellano por: Germán Leyens

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