El Gobierno planea «limpiar» las Fuerzas Armadas de tradiciones católicas

El Gobierno prevé presentar como trabajo de fin de curso la nueva Ley de Libertad Religiosa. Hace unos días la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó que espera que “esté lista antes de verano”. Aunque de momento son pocos los detalles que han salido a la luz, la nueva norma y las medidas tomadas de antemano por el Gobierno con respecto a las Fuerzas Armadas dan pistas sobre cómo van los tiros: ampliar el reconocimiento a otras religiones y reducir la presencia católica.

 Sin anteproyecto ni borrador sobre la mesa, la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, que modificaría la de 1980, es una cuestión “algo fantasmal”, indica a El Imparcial el Catedrático de Derecho Canónico de la Universidad Complutense de Madrid, Rafael Navarro-Vals. No se ha hecho público de momento ningún documento oficial pero la nueva ley podría estar “lista antes de verano”, tal y como indicó la vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega. Otras fuentes hablan de otra fecha, noviembre, para hacer coincidir la publicación de la norma con la visita del Papa Benedicto XVI a España.

Para el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero esta reforma es más que necesaria a pesar de no haber sido solicitada por la mayoría de las confesiones religiosas excepto por los musulmanes. Según declaró el presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España: “La sociedad española ha cambiado en los últimos años y en el mapa actual hay otras religiones que tienen que ser recogidas por la legislación.” Lo mismo cree el Gobierno que por otra parte y en boca de De la Vega afirma que conviene “avanzar en el principio de laicidad, a fin de garantizar la neutralidad de las instituciones del Estado”.

El Ministerio de Defensa ha tomado la iniciativa en esta búsqueda de “neutralidad” que muchos interpretan como un acoso a lo católico. Así, desde la llegada de Zapatero a La Moncloa, una de las instituciones con más tradiciones católicas de nuestro país ha visto suprimir las alusiones a Dios en los himnos, la misa en las juras de bandera y, en menor medida, la presencia de sacerdotes castrenses en las unidades.

Fuentes militares consultadas por El Imparcial afirman que en las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas ya no queda ninguna alusión religiosa pero, si el objetivo de Chacón es ese, mucho trabajo le queda por hacer. Está pendiente la actualización del Reglamento de Honores Militares que contempla honores especiales al Santísimo Sacramento, al que se le tributa con el arma presentada y el Himno Nacional. En su artículo 59 indica las diferentes posiciones a adoptar por la “fuerza formada que asista a la Santa Misa” desde su comienzo hasta su final.

También está regulada la tradicional participación castrense en celebraciones de carácter religioso como las procesiones de Semana Santa o las del Corpus Christi. El artículo 60 regula que, en estas ocasiones, “las autoridades militares podrán designar piquetes o escoltas adecuados al acto” que redirán honores al Santísimo y se pondrán firmes ante la presencia de imágenes sagradas. La modificación de este apartado establecerá que la participación sea voluntaria, práctica que se emplea desde hace años.

Sin embargo, el Observatorio de la Laicidad considera que la presencia, aunque voluntaria, de los militares en las procesiones “atenta contra la aconfesionalidad del Estado” y defiende que “las personas a título personal pueden y tienen derecho a manifestar sus convicciones sean religiosas o no, pero los funcionarios, las instituciones y las autoridades no” pues son representantes del Estado y vulnerarían “su neutralidad”. Por ello este Observatorio pide prohibir el himno nacional y la presencia de autoridades civiles y militares en las procesiones.

Ni siquiera en Francia, el país europeo más defensor de la laicidad del Estado, se han prohibido estos actos. Sus fuerzas armadas siguen contando con capellanes castrenses de las principales confesiones y en su santuario de Lourdes se celebra cada año una peregrinación militar que cuenta con la participación voluntaria de miles de hombres uniformados procedentes de diferentes partes del mundo.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...