El Gobierno ha cerrado 100 mezquitas clandestinas en la última legislatura

La última operación policial contra este tipo de templos ilegales se produjo en la Cañada Real de Madrid, en el marco de una operación antiterrorista. En este poblado marginal se descubrieron varios de estos lugares de adoctrinamiento yihadista en chabolas.

En España existen 1.177 mezquitas y más de un millón y medio de musulmanes: 130 españoles se han unido a la yihad

La política del Gobierno contra el terrorismo islámico ha permitidocerrar 100 mezquitas clandestinas a lo largo de la última legislatura. El Gobierno ha anunciado estos datos a los partidos que se han adherido al pacto anti-yihadista, algo que han hecho las principales formaciones políticas españolas a excepción de Podemos, que no quiso adherirse.

A juicio de los dirigentes del PP, esto evidencia el respeto que en España hay a la libertad de culto pero que, al mismo tiempo, las fuerzas de seguridad no van a dejar de perseguir los “garajes clandestinos” donde improvisados imanes se dedican a hacer proselitismo de la visión más violenta del Corán.

Se trata de unas medidas de prevención para evitar el adoctrinamiento radical entre la población musulmana que reside en España. Según la Unión de Comunidades Islámicas en España, en el territorio nacional existen 1.117 mezquitas, en un país en el que se cuentan aproximadamente 1’6 millones de musulmanes.

Cientos de mezquitas sin ningún tipo de registro

Además de los datos oficiales de mezquitas registradas y con licencia,en España existen o han existido centenares de lugares de culto, considerados mezquitas en tanto que en ellos se realizan servicios religiosos y se adoctrina a los miembros, pero que no cuentan con ningún tipo de registro.

En datos del año 2007, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tenían controlados 700 centros religiosos funcionando en la más absoluta clandestinidad, en muchos casos de meros solares, locales o cuartos en viviendas o chabolas. Más de un centenar se comenzaron a vigilar exhaustivamente entonces.

La Cañada Real contaba con varias improvisadas mezquitas en los que imanes sin ningún tipo de supervisión por los rectores de la comunidad musulmana aleccionaban en la más radical de las interpretaciones del Islam a los fieles que se acercaban. Vigilados por los servicios antiterroristas, tres yihadistas de una célula lista para atentar fueron detenidos allí el pasado 3 de noviembre.

Cataluña, punto caliente del islamismo

Cataluña es otro de los lugares calientes del islamismo en España, muy vigilado por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Allí, Interior tiene registradas hasta seis entidades clasificadas como ‘islamistas radicales’, incluyendo al Partido Islámico de la Liberación, los ‘Hermanos Musulmanes de Justicia y Caridad’, el ‘Movimiento Tabligh’, los sufíes de ‘Aldawat Al Islam’ y el ‘Movimiento Salafiya’.

Estas organizaciones escapan al control de las autoridades —tanto musulmanas oficiales como policiales— y operan también de forma clandestina, mediante reuniones, redes sociales y diferentes centros de captación.

Esta comunidad autónoma ha tomado el relevo de Ceuta y Melilla como la más preocupante en España en cuanto a la potencial radicalización de los practicantes: el 7% de la ciudadanía catalana se declara musulmana practicante.

Según datos de Interior ofrecidos este mismo mes de septiembre, hasta 130 ciudadanos españoles han viajado ya a Siria o Irak para unirse a la yihad. Cuatro de ellos únicamente desde agosto. De ellos, 25 fallecieron inmolados en atentados, 61 continúan en Siria o Irak, en el Estado Islámico o Frente Al Nusra, y 25 regresaron a España: 15 están en prisión y 10 en libertad.

Inquietud en Bruselas

La preocupación por las mezquitas clandestinas trascienden las fronteras de España. De hecho, de ese mismo caldo de cultivo habrían salido varios de los terroristas que atentaron en París. Tanto es así que fue en la capital belga donde se alquiló uno de los coches empleados por los autores de la masacre.

El Ministro del Interior de Bélgica, Jan Jambon, ha declarado que tomará medidas para limitar la actividad en Molenbeek, un barrio situado a tan sólo 20 minutos caminando de la Gran Plaza bruselense donde hay una población de más de 95.000 habitantes.

Por nacionalidad, los marroquíes suponen un 25%, en su mayoría jóvenes de entre 25 y 39 años. Se trata de la segunda comuna más castigada por la pobreza y el desempleo en Bruselas y donde hay un elevado número de mezquitas clandestinas donde los imanes radicales aprovechan la dificultades sociales y económicas de los vecinos para ganar adeptos en base al adoctrinamiento en el odio y la violencia.

Tanto es así que el autor de la matanza en el Museo Judío de Bruselas en mayo de 2014, Nemmouche Mehdi, residía temporalmente en Molenbeek, al igual que el autor del ataque frustrado al tren Thalys en agosto de este año, Ayoub El-Khazzani, que vivía con su hermana en el mismo lugar.

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