El Gobierno descarta regular el uso del velo en las escuelas

El caso de Shaima Saidani, la niña musulmana a la que su colegio, en Gerona, prohibió asistir a las clases si llevaba hiyab (el velo islámico), ha abierto el debate sobre la regularización de su uso en lugares públicos y, en especial, en centros educativos.

Shaima, de 8 años, dejó de ir al colegio el pasado día 13 de septiembre porque la dirección no quería que acudiese con el hiyab, una decisión que, según sus padres, es de la propia pequeña. El departamento de Educación instó el lunes a los responsables del centro a readmitirla, porque "el criterio que debe imperar es la tolerancia". Para algunos, la cuestión necesita ser reglada y para otros, es algo aislado por lo que no merece ser centro de un debate público.

Esta opinión es la que toma más fuerza en el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Según fuentes gubernamentales, queda descartado regular el uso del pañuelo islámico en lugares públicos y su prohibición en los centros educativos. En lugar de esto, apuestan por la igualdad entre sexos en los colegios a través de la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. De esta forma, tal y cómo señaló el dirigente socialista Pedro Zerolo, se conseguirá trasladar a los jóvenes los valores sociales necesarios para que sean las propias niñas las que decidan por sí solas si llevar, o no, el hiyab.

En este sentido, desde el Gobierno optan por dar prioridad a la escolarización de los niños en lugar de a la indumentaria que elijan. Así, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, manifestó ayer su respeto ante la Generalitat de Cataluña por la resolución adoptada que obligaba a la niña a asistir al colegio con su pañuelo.

Sobre esto también se pronunció Consuelo Rumí, secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, durante la inauguración de una jornada de la Fundación Españoles en el Mundo Ramón Rubial. Rumí apostó por la escolarización como lo prioritario, "el pañuelo no impide para nada ni la asistencia a clase ni acudir a las actividades del colegio".

Y, por su parte, la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, apostó ayer por manejar criterios de "flexibilidad, tolerancia y atención a situaciones concretas" ante casos como el de la alumna de Gerona.

Cabrera quiso defender la actuación de maestros, profesores y directores de centros, asegurando que confía "absolutamente" en su criterio y que son "un ejemplo de cómo se debe actuar en situaciones como éstas".

"Tenemos una población estudiantil crecientemente heterogénea, no hemos tenido ningún conflicto hasta ahora y creo que los centros escolares y los profesores son un ejemplo de cómo se debe actuar en situaciones como éstas", afirmó.

Pero si en el Gobierno está claro que el tema del pañuelo islámico no debe ser reglado, no lo creen con la misma certeza desde las principales asociaciones relativas al ámbito educativo. Desde la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de la Escuela Libre de Cataluña (Fapel), que representa a más de 140.000 familias de la escuela concertada y privada no confesional, reclaman un reglamento sobre el uso del pañuelo en las aulas pactado por toda la comunidad educativa.

No se aleja demasiado de esta opinión la Federación Española de Religiosos de Enseñanza (Fere), quien, a través de su director general, Manuel Cobo, reclaman la autonomía de cada centro educativo para poder tomar su propia decisión en torno a este tema. "Igual que hay colegios que deciden que chicos y chicas deben llevar uniforme, también tienen que decidir sobre este asunto". Asimismo, puntualiza que en los centros escolares que pertenecen a la Fere "hay alumnas con velo y no hay ningún problema".

Por último, la posición más radical en torno al debate creado en los últimos días la protagonizan desde la asociación laica Confederación Española de Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Ceapa), donde rechazan el uso del pañuelo islámico por tener "connotaciones discriminatorias y sexistas". Su vicepresidente, Pedro Rascón, argumenta que "los temas religiosos forman parte del ámbito privado y nunca de la escuela".

En la línea contraria, la que defiende el Gobierno español, se sitúa la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Cataluña (Fapac), para quien el derecho a la escolarización prima sobre cualquier otra cuestión. Creen que "el uso de signos religiosos no es incompatible con proyectos educativos laicos".

Junto a Fapac, la Confederación Nacional Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa) sostuvo ayer que no se opone al uso del velo islámico "si no plantea un problema de identificación de la persona".

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...