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El ejecutivo madrileño sigue apostando por la contracción de la educación pública

La Comunidad de Madrid apuesta por el cierre de aulas en la educación pública y la subida de ratios. Mientras, la comunidad educativa lamenta el silencio en torno a la situación que enfrenta el sector.

Marzo de 2021, se acerca la Semana Santa y tras ella llegarán los procesos de matriculación en los centros educativos. Cuando en los colegios públicos acceden al sistema Raíces, algunos se llevan una desagradable sorpresa, sus plazas en las aulas de tres años se han reducido a la mitad: donde antes se ofertaban 50 vacantes, ahora solo hay lugar para 25 niñas y niños. El proceso de reducción de plazas públicas que viene dándose desde hace años en la Comunidad de Madrid les ha alcanzado, quizás no por primera vez: muchos pasarán a tener una sola línea.

Para el curso 2021-2022 al habitual goteo de cierres se suma la desaparición de las aulas covid o desdoblamientos, pues el ejecutivo autonómico estima que la bajada de ratio ya no es necesaria. Ya en diciembre, cuando prescindió de los 1.117 profesores y profesoras contratados como refuerzo por la pandemia marcó el camino, a pesar de que sigue mostrando los peores datos sanitarios del estado. 

Como hace año tras año, La Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras en Madrid se ha ocupado de mapear el cierre de aulas. Aún no han completado el mapeo, pero las cifras con las que ya cuentan son preocupantes. Con un 43% de los datos recogidos en un total de 1055 centros, son 114 las aulas suprimidas, a las que se suma la desaparición de 4.987 aulas covid. “Hay datos bastante escandaloso, suprimen unidades porque suben las ratios, pero también hay recortes añadidos de oferta de plazas públicas en infantil, en la ESO y luego en Bachillerato. Los recortes están repartidos de manera homogénea por todo Madrid, luego ahí hay un plan articulado”, reflexiona su portavoz, Isabel Galvín.

Los cierres, apunta la sindicalista, se producen en centros situados en zonas donde hay una alta demanda de escolarización, es algo que vienen denunciando año tras año, pero en septiembre del 2020 quedó solapado por la apertura extraordinaria de aulas como respuesta a la pandemia. Y es que seguir el ritmo de la contracción de la educación pública en Madrid no es fácil, la opacidad se debe a que no hay una base de datos o registro que permita acceder a toda la información sobre las plazas ofertadas de una forma sistematizada. “Desde hace años en Madrid está todo el proceso de matriculación desregularizado, la única manera de hacer una valoración es llamar centro a centro”, para ello, afirma Galvín, cuentan con la colaboración de colegios e institutos, pues es una de las únicas armas que tienen para enfrentar la supresión de unidades.

“Suprimen unidades porque suben las ratios, pero también hay recortes añadidos de oferta de plazas públicas en infantil, en la ESO y luego en Bachillerato. Los recortes están repartidos de manera homogénea por todo Madrid, luego ahí hay un plan articulado”

Entre los municipios que más aulas verán cerradas está Aranjuez. Carmen Cussó, portavoz de la Plataforma por la Escuela Pública de Aranjuez, constata esta indefensión de los centros: “No ha habido ninguna comunicación oficial ni por escrito. A los directores se les confirmó la situación en una reunión que mantuvieron con la inspección. Se les dijo verbalmente, no hay ningún documento escrito ni firmado por nadie, y lógicamente no hay ruedas de prensa como se hicieron en agosto para decir que se iban a adaptar las aulas. Es muy vergonzoso”, explica antes de apuntar: “y esto solo pasa en la pública”,

114 aulas son las que se cerrarán en el municipio, sumando las aulas covid que desaparecen, la reducción de las plazas para tres años, y la reorganización de ratios “a lo que ellos consideran el máximo legal permitido que es, lo que marca la ley más el 10%. Piensan que eso lo pueden aplicar desde el primer día, y no es así, de hecho este tema está en los tribunales”.

Para Cussó la subida de ratio y el cierre de las aulas covid no es solo un despropósito en términos sanitarios, cuando, opina, nada permite saber en qué momento de la pandemia se estará el próximo septiembre, sino que lo es también en términos educativos: “aumentar las ratios de las aulas en Madrid, que ya estaban llenas antes de la pandemia. nos coloca en una situación de mayor vulnerabilidad del alumnado que necesita atención individualizada”. Una necesidad exacerbada tras los meses de confinamiento y parón de las clases.

 Romance con la concertada

Las aulas cierran, pero las familias siguen necesitando escolarizar a sus hijos e hijas, y en general, encuentran dónde: en la escuela concertada, la niña bonita de las administraciones del PP. “Hay prácticamente una correlación casi automática en zonas donde cierran unidades de pública y abren concertadas, pero esto es mucho más difícil de mapear y nuestro objetivo este año es conseguirlo. Nos llegan llamadas de los directores de las zonas donde ocurren o de familias que ven que les suspenden una unidad aquí y tiene más plazas en el centro concertado que tiene dos calles más allá”, denuncia Galvín.

Desde Aranjuez, Cussó tiene indicios en esta dirección, explica cómo en el municipio han cerrado dos aulas de tres años en las escuelas públicas, escuelas que cubrían hasta ahora todas las plazas ofertadas. “Sin embargo hay un colegio concertado que el año pasado cubrió 26 de 50 plazas ofertadas, eso quiere decir que tiene un aula con 13 y otra con 13, y sin embargo: mantienen ambas unidades este año”.  La activista afirma que aunque la concertada se esté estabilizando, el impulso a este tipo de educación en detrimento de la pública ha sido fragante en años anteriores. “Se han construido hasta colegios que nacieron concertados —lo cual es ilegal— entonces había que nutrirlos, así no se finalizó la construcción de un colegio público hasta que no se hizo el concertado y se llenó de niños. Es tremendo”.

El maltrato a la educación infantil

¿Qué hace una familia que no puede escolarizar a su hijo o hija de tres años en un colegio donde pueda continuar en primaria? Puede buscar en otro lugar del municipio, alejándose de su domicilio, o matricular a sus pequeños en un lugar que sí le ofrezca esa posibilidad, como un colegio concertado. La reflexión es de Sheila, integrante del colectivo de profesoras y profesores de educación infantil Con Infantil No Se Juega.

La maestra entiende a las familias que desean que sus hijos empiecen en centros educativos que garanticen su continuidad en primaria, pero considera que “esto supone que la tan mencionada libertad de elección es totalmente mentira”. “En muchos barrios nuevos ya directamente los espacios que están concebidos para dotaciones educativas se los están dando a la concertada”, advierte.

Para Sheila, por un lado hay un problema de desprecio hacia la educación infantil: “no está considerada como una etapa fundamental al menos en lo que respecta a la Comunidad de Madrid. Durante el confinamiento fue la etapa más olvidada de todas: en lo que respecta al primer ciclo que fue completamente menospreciado, se fue mucha gente a la calle”, rememora. Pero el cierre de aulas de tres años en los centros implica mucho más: el cierre de líneas va ascendiendo en los años posteriores abocando incluso a algunos colegios al cierre.

La educación infantil, constata Galvín, ha salido tocada de la pandemia: “se habla de una pérdida de entorno al 30% del alumnado, de media, por falta de medios de las familias, porque si no se está trabajando, la situación económica no es la misma y los niños se quedan en casa. Atención con esto, porque la educación infantil no es solo conciliación, es el derecho a la educación de los niños, es la etapa más compensadora”.

Leganés: hechos y discurso

Las familias pepineras —de Leganés— con niños y niñas pequeños no lo tienen fácil últimamente si quieren recurrir a la educación pública. Mientras desde la Comunidad se van a cerrar 10 aulas, en las escuelas infantiles de gestión directa del Ayuntamiento se suceden los problemas.

Ruth es madre de un niño que va a la casa de niños y niñas Burbujas, dependiente del consistorio. Lleva meses llamando a todas las puertas ante una situación que considera insostenible: Ayer 31 de marzo finalizaba el contrato de la única maestra del centro al que acuden 16 pequeños, que comparten el mismo aula a pesar de tener diferentes edades, por falta de personal. Tras insistir mucho ante la administración municipal, el miércoles se le confirmó que una maestra de apoyo, proveniente de otro centro, sustituiría a la maestra saliente que tenía un contrato a su vez temporal para cubrir una baja materna.

“En Leganés van a cerrarse 10 aulas del segundo ciclo de educación infantil. En nuestra escuela infantil por ejemplo, se da este tipo de educación, esta sería la mejor oportunidad para el ayuntamiento para decir, bueno, lo que no hace la Comunidad de Madrid lo voy a hacer yo”

El movimiento de profesionales de un centro al otro, y la temporalidad son paradigmáticos de la situación de la educación infantil de gestión directa municipal, según denuncian las familias.  Escandalizada por la falta de personal, de información y de previsión del ayuntamiento, Ruth está en contacto con las AFAS de otros centros que acusan los mismos problemas: desde la no incorporación de refuerzos covid en septiembre, a la no sustitución desde hace años de vacaciones o jubilaciones.

“En Leganés van a cerrarse 10 aulas del segundo ciclo de educación infantil. En nuestra escuela infantil por ejemplo, se da este tipo de educación, esta sería la mejor oportunidad para el ayuntamiento para decir, bueno, lo que no hace la Comunidad de Madrid lo voy a hacer yo, incluso en términos políticos lo podrían a hacer”, apunta Fernando del AFA del Jeromín, asociación muy activa en la denuncia del abandono del ayuntamiento de Leganés, gobernado por el PSOE y por Leganemos, de los servicios municipales que incluyen tres escuelas infantiles, la casa de niñas y niños y el Conservatorio.

“A nosotros nos afecta lo del Ayuntamiento porque nuestro centro es de gestión directa, pero cuando lleguemos al cole nos afectará lo que pasa en la Comunidad”. La falta de personal ha llevado a que El Jeromín haya tenido que cerrar aulas a mitad de curso, por tener a dos maestras de baja a la vez, una situación que no es extraordinaria. Los problemas de contratación que aduce el Ayuntamiento, implican mucha incertidumbre para las familias que apuestan por este servicio municipal, llegando a preguntarse, como apunta Fernando, si el consistorio no preferiría dejar caer la educación infantil, a la que percibiría como un lastre.

“Se dan una serie de acciones que nos hacen pensar que la intención es degradarla para hacer que las familias nos desesperemos y el año que viene nos vayamos a otro centro”, lamenta Fernando respecto a unas escuelas que, en su opinión: “Deberían ser la joya de la corona de la gestión municipal, son instancias que dependen directamente del ayuntamiento, el buen servicio podrías ser algo que se capitaliza y que los ayuntamientos dijeran, pues mira, qué bien tenemos los servicios públicos y así lo reivindicamos”. Lejos de ello, Fernando lamenta que lo mismo que algunos partidos denuncian a nivel autonómico como oposición, lo acaban reproduciendo en el plano municipal como gobierno. “Da tristeza pero es así”.

Continúa leyendo este artículo de opinión en su fuente, El Salto.

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