El Defensor del Pueblo Europeo exige el diálogo entre grupos laicos y organizaciones religiosas

Los laicos ganan la primera batalla en la Unión Europea. La Federación Humanista Europea (EHF), presentó el pasado 18 de octubre una queja al Defensor del Pueblo Europeo alegando que la Comisión Europea se niega a cumplir con el artículo 17 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea para llevar a cabo un diálogo “regular, abierto y transparente con las iglesias, las comunidades religiosas, así como a las organizaciones filosóficas y no confesionales. La EHF hizo varios intentos para obtener un cambio en la posición de la Comisión, que culminó en una carta al presidente Barroso, que no produjo ningún resultado. Hace unos días Nikiforos Diamandouros, Defensor del Pueblo Europeo, le ha dado la razón. “Con el fin de garantizar que la Comisión pueda justificar sus decisiones objetivamente, y se puede evitar incluso la percepción de que se discrimina a grupos específicos”, subraya en su dictamen.

¿Debería permitirse a los farmacéuticos negarse a dispensar anticonceptivos de emergencia por motivos religiosos? ¿Puede un profesor en una escuela católica perder su trabajo porque se divorcia? ¿Se puede prohibir la entrada de parejas homosexuales a los hoteles por motivos religiosos? Estas son algunas de las cuestiones que plantea abiertamente La Federación Humanista Europea en la que la organización española Europa Laica, participa como observador. Esta se define como una asociación laicista, de pensamiento y agitación social, que defiende la libertad de conciencia y la separación del Estado de las religiones. Actualmente está implantada en todo el Estado español y cuenta con socios en diversos países europeos y en América latina. “La financiación viene exclusivamente de las cuotas de los socios y algunas muy pequeñas donaciones de particulares, para financiar algunas de las campañas anuales. Por acuerdo de asamblea no se reciben subvenciones del Estado, ni de ninguna otra organización política o social. No contamos con patrimonio”, explica a La Celosía  su presidente Francisco Delgado.

Europa Laica formó parte durante algún tiempo de la Federación Humanista Europea, pero ciertas discrepancias en la representación ante organismos internacionales, discrepancias con una parte de la línea ideológica  y el elevado costo de participación (cuotas y viajes) para su modesta economía, determinaron participar sólo en calidad observadores o consultores. “Todas estas organizaciones de pensamiento que defienden los Derechos Humanos y la libertad de conciencia individual y, por lo tanto, no vinculadas al ámbito religioso, tienen estructuras muy débiles y no representan ningún lobby real de carácter nacional y, mucho menos, internacional en ningún lugar del mundo, que nosotros tengamos noticias. Lo contrario que sucede con las organizaciones religiosas”, reconoce Francisco Delgado.

En su opinión el Defensor del Pueblo Europeo sólo le ha dado la razón a la FHE en lo que afecta al ‘diálogo’. “Las organizaciones religiosas oficiales no necesitan de ese diálogo, ya actúan como lobbys poderosos ante los gobiernos, el Consejo de Europa y la Comisión”, concluye.

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