El cura dice que el arzobispo «cambió las cerraduras» y ordenó que le diese el original del libro abortado, «un atentado contra la propiedad intelectual de 40 personas»

El sacerdote Javier Martínez Medina es el firmante de la denuncia por injurias, calumnias, acoso moral, lesiones y coacciones, al Arzobispo de Granada y quien ha sentado a un prelado en el banquillo por primera vez en España.

El acoso moral objeto de su denuncia, comenzó (asegura) cuando el prelado lo relevó por decreto de su puesto de archivero en la Catedral por estar vinculado a los órganos de Gobierno de CajaSur (Córdoba), que financió un libro sobre la Catedral de Granada encargado por el anterior arzobispo, Antonio Cañizares, y cuya publicación fue paralizada por Martínez.

Depresión, arritmias y problemas cardiacos

Martínez Medina ha respondido durante más de dos horas a las preguntas de la defensa y la acusación particular. Su abogado ha presentado dos partes médicos en los que se indica que sufrió un cuadro ansioso depresivo cuando fue destituido como canónigo, se le retiró la Cátedra en la Facultad de Teología y fue suspendido por el arzobispo "ad divinis", lo que le impedía ejercer como clérigo.

Cambio de cerradura

El sacerdote declaró que uno de los momentos mas "denigrantes" fue aquel en el que trató de abrir su despacho (donde trabajaba en el libro junto a 40 becarios) y se encontró con las cerraduras cambiadas.

"Aún tenía dentro parte de mi biblioteca personal, un ordenador de mi propiedad y otros enseres privados" que, recordó, "se me permitió recoger posteriormente sólo acompañado de un notario y dos titulares, como si me fuese a llevar algo".

Antes de llegar a estos extremos, según la declaración del sacerdote, el arzobispo le pidió que, una vez "decretada" la paralización del libro, le entregase el original. "Me negué. Entregar esos textos habría sido atentar contra la propiedad intelectual de 40 becarios. Lo consulté en Roma y se me dijo que no accediese a la entrega puesto que hacerlo sería incluso anticonstitucional".

Estos "papeles" son "los únicos que me quedé", aseveró el sacerdote, quien negó en todo momento haberse llevado documento alguno fuera de los citados. "Se ha dicho que he expropiado patrimonio, algo falso y que supone un grave desprestigio para quien como yo es experto en patrimonio".

"Aquí mando yo"

Martínez Medina afirmó además que la actitud del arzobispo de Granada fue en todo momento dura y hostil, y que llegó a decirle frases como "Vete de aquí, esto no es tuyo", "Tu no mandas en la Iglesia", "Aquí mando yo" y-declaró el querellante "otras cosas perores que no me atrevo a repetir aquí".

En estos momentos se ha hecho un receso para el añmuerzo y el juicio proseguirá a partir de las 16:00hs. En la imagen el arzobispo abandonando los juzgados hace unos minutos.

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