El cristiansimo hedonista. Contrahistoria de la filosofia, II

Onfray ha arrancado de su panteón académico al dormido panorama de la filosofía europea. Se ha permitido preguntar por qué el idealismo ha triunfado tan clamorosamente sobre cualquier corriente materialista, por qué toda forma de goce es asociada, aún hoy e inmediatamente, al pecado -incluso desde una perspectiva laica- y a la culpa. Onfray ha revisado los sótanos de la historia entera de la filosofía para mostrarnos que existe otra tradición, no por silenciada menos sólida, en la que el hedonismo y el disfrute de la vida no representan el vicio sino, por el contrario, la virtud. En el primer volumen de su monumental proyecto de Contrahistoria de la filosofía, Las sabidurías de la antigüedad, publicado en esta colección, mostraba precisamente los orígenes griegos de esa posición. En esta segunda entrega redobla la apuesta y nos enseña que, dentro mismo de la historia del cristianismo, los hedonistas tienen su propio linaje.

El gnosticismo licencioso, contemporáneo de los Padres de la Iglesia y practicado por una rama de los seguidores de Plotino, opone al ascetismo platónico practicado por los cristianos una consideración del mundo material como sede y posibilidad del saber verdadero, no como una carga o una diabólica tentación. Así, mientras «Platón enseña que el sabio aspira a la muerte para no tener que soportar el peso de su cuerpo y de su materia, que toda empresa filosófica consiste en liberar el alma de la carne… Valentín, Basílides, Carpócrates, Epifanio y otros celebran banquetes, copulan, se masturban» probando que «el platonismo puede no ser ascético y hasta ser francamente hedonista, ¡siempre que abandone lo esencial de la doctrina de Platón!».

Más tardíamente, Simón el Mago, Bentivenga de Gubbio, Heilwige de Bratislava, Lorenzo Valla (creados del cristianismo epicúreo) y Marsilio Ficino también forman parte de esta troupe de santos heréticos y contemplativos voluptuosos que Onfray hace desfilar ante nuestros ojos sorprendidos y cautivados. No hay otro pensador, en el mundo actual, capaz de inquietarnos, provocarnos

libro El cristiansimo hedonista

Archivos de imagen relacionados

  • libro El cristiansimo hedonista
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...