El Consejo Escolar pide sacar la religión del horario educativo y que no se evalúe

El Consejo Escolar del Estado aprobó ayer un informe en el que pide al Gobier­no que la religión salga del currículo escolar, que no sea evaluable a efectos académicos y que no tenga alternativa. El pleno del máximo órgano de representación de la comuni­dad educativa no universitaria reclamó también la ruptura del Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede, de 1979. El informe solicita asimismo que el Gobierno no cree la asignatura de Educación para la Ciudadanía. El texto, que no es vinculante, será pró­xi­mamente remitido al Ministerio de Educación.

El Consejo Escolar del Estado está integrado por 80 representantes de la comu­ni­dad educativa: profesores de la enseñanza pública (12), profesores de la enseñanza pri­vada (8), padres de alumnos (12), alumnos (8), personal de administración y servicios (4), titulares de centros docentes (4), centrales sindicales (4), organizaciones patronales (4), administración educativa (8), universidades (4) y personalidades de reconocido pres­tigio (12).

El texto Propuestas para el debate en el Consejo Escolar del Estado votado ayer había sido elaborado por la comisión permanente de este órgano. El mecanismo seguido para aprobar el texto fue el siguiente: se presentó el informe al pleno y se dio por válido todo lo que no fue modificado mediante enmiendas. Se presentaron 212, muchas de las cuales se solaparon. En las votaciones de ayer participaron unos 50 consejeros. El nú­me­ro de asistentes a la sesión no fue constante, lo que supuso que en algunas votaciones hubiese más consejeros en la sala que en otras votaciones.

El texto decidido ayer consta de 16 capítulos. El décimo, dedicado a la enseñan­za de las religiones, recogía en seis párrafos la propuesta de este organismo de cómo debía quedar la impartición de la asignatura confesional de la religión. Sólo sobre estos seis párrafos se efectuaron 23 votaciones de sendas enmiendas.

La enseñanza de la religión robó, por lo tanto, buena parte del tiempo de la se­sión del pleno, celebrada a puerta cerrada. Una de las enmiendas que el pleno aprobó fue una de las presentadas por el sindicato STES que señala que el Acuerdo entre el Es­tado Español y la Santa Sede "en la actualidad ha dejado de cumplirse, por ser contrario a los derechos ciudadanos contemplados en la Constitución, […] lo que nos exige plan­tear al Gobierno la derogación de este Acuerdo". La enmienda contó con 13 votos a fa­vor y otros tantos en contra, pero finalmente vio la luz gracias al apoyo de la presidenta del Consejo, la emblemática pedagoga Marta Mata, que deshizo el empate a favor.

El Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede fue firmado en 1979 y en él se establecía que la enseñanza de la religión católica se impartiría en todos los centros de educación en condiciones equiparables a las demás disciplinas, aunque no tendría ca­rácter obligatorio para los alumnos.

También salió adelante una propuesta para eliminar el párrafo que recogía la po­sibilidad de que la enseñanza confesional se pudiese impartir dentro del recinto escolar.

            Las votaciones crearon un gran revuelo entre los consejeros del ala conservadora del ór­gano, sobre todo en lo referido a la asignatura de Religión. Hubo quienes incluso llega­ron a plantearse abandonar la sala, informa Europa Press. Una de las personalidades de reconocido prestigio que integran este órgano, y voz de la Conferencia Episcopal, Rosa de la Cierva, se mostró "absolutamente escandalizada" por el hecho de que se hubiesen aprobado propuestas en contra de la clase de Religión sin estar todos los consejeros pre­sentes.

          Esta consejera denunció la "suma gravedad" que supone que la presidenta del Consejo Escolar del Estado, Marta Mata, hubiese apoyado votaciones empatadas contra esta materia. "En mis 18 años como miembro del Consejo, con 10 años de gobierno so­cialista, nunca había visto esto" dijo a la prensa, tras anunciar que elevará su queja a la ministra de Educación, María Jesús San Segundo.

El presidente de la Confederación Nacional Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos (Concapa), Luis Carbonel, señaló también su "repulsa más enérgica" contra la actitud de Marta Mata al decidir con su voto "cuestiones trascendentales". "Es como para que la destituyan ahora mismo", manifestó.

Marta Mata subrayó, sin embargo, que la jornada de ayer había significado "cul­minar" con el intenso trabajo que este órgano lleva a cabo desde que el Ministerio de Edu­cación presentó las líneas generales de su propuesta de reforma de la educación no universitaria. "Se han conseguido importantes avances de consenso en cuestiones como la educación infantil, el tratamiento de la diversidad o el bachillerato", dijo.

El Ministerio de Educación en su reforma de la Ley de Calidad del PP mantiene que la enseñanza confesional de las religiones sea de oferta obligatoria por parte de los centros y que su calificación, aunque computa para la nota media, no afecte al acceso a la universidad ni a la concesión de becas.

El ministerio quiere elevar una consulta al Consejo de Estado acerca de si las fa­milias o los alumnos que lo soliciten expresamente a título individual pueden renunciar a desarrollar actividades alternativas a la enseñanza confesional de las religiones.

Actualmente es obligatorio que todos los centros educativos públicos y privados ofrezcan la asignatura de religión católica desde 1º de primaria (a los 6 años) a 1º de ba­chillerato (17 años) acompañada de diversas alternativas para los alumnos que prefieran no cursarla. Algunas alternativas son, por ejemplo, actividades de estudio o prácticas de informática. Los alumnos de ESO que suspenden más de dos asignaturas, aunque una de ellas sea Religión, han de repetir curso.

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