El Consejo de Europa aplaude el compromiso de la Santa Sede con sus valores

Claro ejemplo del sesgo confesional de las instituciones internacionales, y en concreto del Consejo de Europa que mantienen a la religión católica, Santa Sede, como «estado», olvidan la historia de la jerarquía eclesiástica y la doctrina de la Iglesia en materia de derechos humanos y que solo ha firmado 10 de los 103 convenios sobre DDHH.


La secretaria general del Consejo de Europa, Marija Pejcinovic, aplaudió este martes el compromiso de la Santa Sede con los valores que representa la organización paneuropea, de la que es Estado observador desde hace cincuenta años.

Durante el coloquio «Construir Europa juntos», Pejcinovic afirmó que ese medio siglo «demuestra el interés vivo y continuo de la Santa Sede por la acción en favor de la protección y la promoción de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho» de la institución.

Recordó que ambas consideran prioritario la dignidad del individuo y que en 1962 la Santa Sede ya se adhirió al Convenio cultural europeo y hoy participa en 47 comités intergubernamentales de la organización.

La Santa Sede, estado observador, junto a EE.UU., México, Japón y Canadá, es parte en una docena de convenios del Consejo de Europa y es evaluada, desde 2011, por Moneyval, el órgano contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Pejcinovic elogió la ratificación del Vaticano del Convenio de su organización y la Unesco que reconoce las calificaciones universitarias en países europeos, y la adhesión al Proceso de Bolonia (2003) y al Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (1973).

Así, dijo, «trabaja a favor de la cohesión social, la justicia social y la protección de los derechos sociales».

Calificó de histórico el discurso que pronunció en 2014 el Papa Francisco en el Consejo de Europa, donde habló de la necesidad de alcanzar «el objetivo ambicioso de la paz».

«El Estatuto del Consejo de Europa dice claramente que la paz es el objetivo último de nuestra acción», señaló Pejcinovic.

El observador permanente de la Santa Sede ante el Consejo de Europa, monseñor Marco Ganci, aseguró que el Vaticano «no ha cesado de animar la construcción europea» para construir una «Europa más justa, solidaria y democrática».

Ganci calificó de «fructuosa» la colaboración con el Consejo de Europa, expresada en la exposición fotográfica inaugurada en Estrasburgo, con motivo de la citada efemérides.

Al coloquio, celebrado en la misma sala universitaria donde se reunió por primera vez en 1949 la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, asistieron, entre otros, el arzobispo de Estrasburgo, Luc Ravel, y el secretario vaticano de Relaciones con los Estados, Paul Gallagher.

Gallagher afirmó que los derechos humanos son «fundamentales» para la sociedad y «constituyen un patrimonio fundamental del que cada persona está dotada».

Añadió que el respeto «es la palabra clave para una coexistencia mundial» de la diferencia y la libertad religiosa.

El coloquio se celebrará hasta el próximo miércoles en el Palacio Universitario de la capital alsaciana.

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