El Clero: insaciable y oportunista

Análisis sobre la reforma constitucional mexicana al artículo 24 que incorpora el concepto libertad religiosa frente a libertad de creencias y culto.

¿Responde a una mera casualidad el hecho de que un grupo de diputados de casi todos los partidos políticos, hayan asestado un golpe artero y deshonesto al Estado laico, si no se pierde de vista que en 3 meses más volverá a pisar territorio nacional el señor Ratzinger, en su carácter de Jefe de Estado del Vaticano y líder espiritual de los católicos del mundo? Obviamente que no, más aún si no se pierde de vista la evidente proclividad de Peña Nieto a complacer todos los deseos de la jerarquía que le ha garantizado su salvación eterna, en el más allá, a cambio ultrajar, en contubernio con Francisco Rojas y Emilio Chuayffet, un par de fanáticos ultramontanos, enemigos, al más puro estilo de Porfirio Díaz, de las más caras tradiciones liberales del Siglo 19 mexicano.

¿Quién hundió los puñales en las carnes del laicismo nacional, cuya existencia pagó México con atraso, guerras, lutos, mutilaciones y rebeliones para podernos arrancar de la garganta a una gigantesca sanguijuela, llamada clero católico, que ha succionado sin piedad las mejores energías de esta país eternamente dolorido y traicionado? Los actuales asesinos del Estado laico se llaman, entre otros más de 200 traidores a la patria, Peña Nieto, Francisco Rojas, Emilio Chuayfett, éstos últimos capaces de enajenar su alma a Lucifer a cambio de obtener un cargo en el gabinete del primero, cuyo acceso al poder presidencial cada vez se ve más remoto y complicado.

Después de este insignificante y no menos justificadísimo, vaciamiento visceral procederé a explicarme: una parte de la cúpula de altos prelados católicos —algunos de los cuales Peña Nieto invitó a Roma con todos los gastos pagados en los mejores hoteles con el objetivo absolutamente insostenible de presentarle al Papa a su novia, en el entendido de que los gastos correrían, claro está, a cargo del erario público mexiquense— estos jerarcas, dueños de los miedos al infierno del candidato tricolor, le ordenaron que la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados reformara el Artículo 24 de nuestra Carta Magna de modo que cambiara los conceptos "libertad de creencias y de culto", por el de "libertad religiosa”, un cambio, en apariencia, intrascendente, pero que intenta desmantelar por completo el Estado laico, puesto que la incorporación del concepto de “libertad religiosa” está orientado a facilitar la impartición de educación religiosa en escuelas públicas, la posesión y el control de medios masivos de comunicación, la autorización para que el clero vuelva a participar en asuntos de política electoral, derogar la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público y hasta tratar, tal vez, de volver a imponer el fuero eclesiástico para que los delitos, como el de pederastia, que cometan los sacerdotes se castiguen como meros pecados… Juárez, Melchor Ocampo, el Nigromante y Calles, entre otros muchos más, deben estar pateando las tablas de sus respectivos ataúdes.

¿Qué intentará Jean Meyer, un investigador pro clerical, al declarar que la lucha por la separación iglesia-Estado ya ha sido superada…? ¿No habrá visto la fotografía de Calderón comulgando en la catedral a pesar de existir disposición expresa en la ley de Asociaciones Religiosas que le impide en su carácter de Jefe del Ejecutivo, participar en estos actos religiosos? ¿No juró Calderón defender la ley que ahora ignora sin consecuencia alguna? ¿Cuando se iba imaginar el PAN contar con un aliado reaccionario, como lo es el PRI de nuestros tiempos, que se suma incondicionalmente a la desaparición del Estado laico recurriendo a todo género de maniobras  vergonzosas violentando en la cámara todos los procedimientos en lo oscurito para dar marcha atrás a las manecillas oxidadas de la historia? ¿O Rojas, un abad encubierto, un encapuchado de convicciones inquisitoriales, no exigió a los integrantes de su bancada aprobar a marchas forzadas el dictamen en la madrugada para presentarlo al pleno aliados con los panistas que exigían más y más? He ahí al priísmo nuevo y el del futuro… ¿Y los Chuchos, otros mercaderes políticos y de conciencias no apuñalaron por igual a la república laica?

Adiós a la educación laica a cambio de embrutecer a nuestros hijos con dogmas indigeribles como el verbo encarnado que sólo confunde y daña la capacidad racional de los menores. Adiós a la reforma liberal ejecutada por los padres liberales de la patria del Siglo 19 a cambio de permitirles a los curas volver a la calles y escuelas para encender el ciclo económico que inicia con el bautismo, la primera comunión, la confirmación, el matrimonio y la extremaunción, todo por dinero, finalmente una vulgaridad? ¿Todavía hay quien ignora que la Plaza Mariana y el Santuario de los Mártires Cristeros no son sino la venta de 150 mil urnas en cada una de ellas, a 25mil pesos más IVA, que tienen un destino desconocido? ¿Quién se atreve a auditar las finanzas de los ensotanados que al no pagar impuestos se convierten en parásitos sociales, porque disfrutan de los servicios públicos? El viaje del Papa sólo tiene un objetivo: aumentar la recaudación y las limosnas, finalmente un road-show financiero…

El Senado de la República está obligado a torpedear esta iniciativa perversa orientada a promover el atraso de la nación y a revivir un conflicto sangriento que México había tratado de evitar día con día. Detengamos las manos de los asesinos del Estado laico. Hagamos un debate público y responsable.

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