El caso de una diputada musulmana reabre el debate sobre el velo en Bélgica

Mahinur ?zdemir, de origen turco, jurará hoy su cargo en el parlamento regional de Bruselas cubierta con un hiyab | El partido liberal ha anunciado que presentará una propuesta para modificar el reglamento del parlamento y prohibir llevar signos

El caso de una diputada musulmana recién elegida al parlamento regional de Bruselas, que jurará hoy su cargo cubierta con un velo, ha reabierto el debate sobre el uso de esta prenda en las instituciones y la administración en Bélgica.

Mahinur Özdemir, diputada de origen turco por el partido humanista francófono CDH (ex democristianos), será la primera política belga en llevar hiyab, pañuelo que cubre el pelo pero no el rostro, un hecho que ha dado pie a la controversia entre partidos, organizaciones cívicas y comentaristas.

El Movimiento contra el Racismo, el Antisemitismo y la Xenofobia (MRAX) afirma que se "estigmatiza una vez más como un problema a la mujer musulmana que lleva el velo". En la misma línea, el Centro belga para la Igualdad de Oportunidades y Lucha contra el Racismo (CECLR) mantiene que el parlamento "es el lugar de neutralidad por excelencia, donde los diputados tienen derecho a expresar sus convicciones".

El presidente del CECLR, Edouard Delruelle, señaló, en declaraciones a la agencia Belga, que la cámara regional "puede acoger diferentes convicciones y creencias, siempre que éstas sean democráticas".

Por su parte, el partido liberal (MR) ha anunciado que presentará una propuesta para modificar el reglamento del parlamento con el fin de prohibir que los diputados lleven signos que identifiquen sus creencias religiosas o filosóficas.

 Pero para el MRAX, se trata de una "situación inverosímil", ya que Özdemir hizo campaña con el velo y fue elegida por los electores "tal y como ella es y por lo que es", según dijo su presidente, Radoane Bouhlal. Este argumento también ha sido esgrimido por el Consejo de mujeres francófonas de Bélgica, aunque éste no descarta que se deba iniciar un debate parlamentario al respecto a nivel federal.

La polémica se ha encendido todavía más al conocerse que el Ministerio de Justicia ha distribuido hoy una circular interna en la que recomienda a sus funcionarios aceptar el uso de símbolos religiosos y filosóficos, una iniciativa sin precedentes en el país, según publica el diario belga Le Soir.

Özdemir también ha sido protagonista de otra polémica justo antes de ocupar su cargo, al ser acusada de negar el genocidio armenio. En Bélgica la ley contempla como delito la negación del genocidio cometido por los nazis, aunque no el armenio.

El Comité belga de Vigilancia Ciudadana afirma que la diputada expresó dudas sobre la veracidad de este hecho histórico durante una entrevista a un medio turco en 2007, según informó dicho organismo en un comunicado. La presidenta del CDH, Joëlle Milquet, recalcó que todos los miembros de su partido "han reconocido siempre la realidad histórica" del genocidio armenio, y denunció "la polémica excesiva y las amalgamas hechas alrededor de Özdemir".

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