El cardenal Pell reconoce su encubrimiento al no tomar medidas ante las denuncias de abusos

El cardenal George Pell, encargado de las finanzas del Vaticano, calificó este miércoles como «coincidencia desastrosa» la presencia de varios sacerdotes pederastas en la diócesis australiana de Ballarat East durante la década de 1970.

Pell, quien compareció por cuarto y último días frente a una comisión australiana que investiga la respuesta de la institución religiosa a los abusos sexuales a menores, afirmó que fue casualidad que el grupo de curas coincidiera, al ser cuestionado por el abogado de una víctima.

«No creo que la directiva de los Hermanos Cristianos hiciera esa disposición, aunque creo que su liderazgo en esta zona fue muy desastroso», declaró el cardenal en vídeo conferencia desde Roma que alegó motivos de salud para no viajar a Australia.

Pell fue llamado a declarar sobre los abusos contra menores cometidos entre las décadas de 1970 y 1990 en las ciudades de Ballarat, donde nació y trabajó de sacerdote, y Melbourne, donde fue obispo auxiliar y arzobispo, ambas en el sur del país.

«Ahora sabemos (que Ballarat) fue uno de los peores lugares en Australia», admitió el prelado al responder sobre si conocía los abusos sexuales por parte del clero acaecidos en Ballarat.

Pell reconoció que no tomó medidas cuando un niño denunció las actividades pederastas del religioso Edward Dowlan en 1974, aunque justificó que esta queja fue «casualmente mencionada» y el menor no le pidió que actuara.

Durante su testimonio, el prelado, que no es acusado de pederastia, también negó que intentara silenciar en 1993 a David Ridsdale, sobrino y una de las decenas de víctimas del abuso perpetrado por el sacerdote pederasta Gerald Ridsdale.

En el pasado David Ridsdale dijo a la comisión que cuando le informó en una conversación telefónica a Pell sobre los abusos de su tío, el entonces obispo de Melbourne le preguntó: «Quiero saber qué puede mantenerte quieto».

Stephen Woods, otra de las víctimas de Ridsdale y del religioso pederasta Robert Charles Best mientras estudiaba en la escuela St Alipius, dijo en una rueda de prensa en Roma que él y otros supervivientes «tenían esperanzas de que se fuera más lejos en relación a los constantes encubrimientos».

Woods arremetió contra Pell por considerar que la presencia de tantos pederastas en Ballarat fue una «coincidencia» y remarcó que los sacerdotes pederastas «claramente conspiraron».

«Queremos la intervención del papa. El papa desea reunirse con nosotros y oír nuestras preocupaciones, oír del dolor de tantas miles de víctimas en Australia «, acotó Woods, parte del colectivo de familiares y víctimas que finalmente enviará a una comitiva para reunirse con Pell este viernes.

 

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