El cardenal Amigo celebra la «laicidad inteligente» del PSOE

El arzobispo de Sevilla asegura que la cesión del 0,7% a la Iglesia no es un regalo «Quizá el Gobierno actual ha tenido una libertad que no tenían los anteriores», afirma

El cardenal y arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, alabó ayer la "laicidad inteligente del PSOE" y añadió que la cesión del 0,7% del IRPF a la Iglesia católica "no es un donativo o un regalo" del Gobierno, sino que se concede por la ayuda que la Iglesia presta a los católicos y no católicos que la necesitan. Amigo consideró "de justicia" que el 0,7% se extienda también a las oenegés y que se reconozca la labor social de la Iglesia.
Tras presentar su libro El día de la fe. 24 horas con Dios, el arzobispo hispalense subrayó que la labor de la Iglesia no beneficia mayoritariamente "a personas que no acuden a las parroquias", sino fundamentalmente a ciudadanos de los sectores más marginados. También aseguró que los principales apoyos en las zonas más deterioradas vienen por parte de ayuntamientos gobernados por IU y el PSOE, "que tienen mucha sensibilidad con los que están a pie de obra ayudando a los necesitados".

ALABANZAS A DE LA VEGA
Amigo no tuvo reparos en celebrar el diálogo y la comprensión por parte de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que dio lugar al acuerdo firmado el pasado viernes. "Se ha llegado a un entendimiento dentro la laicidad inteligente, es decir, de un Estado que garantiza que nadie va a ser molestado por su religión, sino que ayudará a que se practique", comentó. Amigo antepuso esta laicidad modélica a cierta "laicidad zafia" y a una "nueva inquisición" laica, que ahora está en la calle y "quiere llevar a la pira a los papas, religiosos y creyentes".
El cardenal admitió que ha tenido ocasión de hablar de este tema en varias ocasiones con De la Vega y destacó que ha entendido perfectamente la cuestión. "A lo mejor, este Gobierno ha tenido una libertad para llegar a este acuerdo que, posiblemente, no tendrían los anteriores", subrayó.
Sobre el futuro económico de la Iglesia, que debe pasar por la autofinanciación, Carlos Amigo sostiene que "en España no se autofinancia nadie porque si fuera así, se suprimirían los impuestos". A su juicio, es lógico que una parte de los impuestos se destine a todo lo que repercute en la búsqueda del bien común de los ciudadanos.
Según el arzobispo, la aportación a través del 0,7% no llega a suponer el 10% de la financiación de la Iglesia, y está partida es necesaria para garantizar una estabilidad mínima a los que trabajan para la Iglesia.

ANTICLERICALISMO
Sobre la necesidad de que los católicos marquen la cruz en la casilla correspondiente del impreso del IRPF, Amigo indicó que esta casilla no solo lo marcan los católicos. "La credibilidad de la Iglesia nunca va a venir por los números, sino por las personas y por su cercanía a la sociedad", defendió. El cardenal subrayó que en un sondeo realizado por la Iglesia se pudo detectar que donde menos anticlericalismo se da es en los barrios y lugares donde más cercano a la gente está el sacerdote, y no solo por la ayuda social, sino por su capacidad de escuchar y de hablar con todos.

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