El caos del hiyab islámico: un PP beligerante y un PSOE dividido

Unos apuestan por la pluralidad, otros por la prohibición y otros piden leyes al Estado

Las clases continúan el instituto de enseñanza secundaria Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón (Madrid), después de que la joven musulmana Najwa, de 16 años, se haya quedado en casa, deprimida y molesta porque no se le permite acudir a clase con un pañuelo hiyab en la cabeza. 
 
En la tapia exterior del centro han aparecido pegatinas de un partido de extrema derecha con el lema "Stop a la islamización", que han sido retiradas rápidamente. Otras chicas musulmanas, amigas de Najwa, se quitan el hiyab de mala gana al llegar al centro escolar, pensando en los 2 meses que quedan para acabar las clases. Najwa probablemente acudirá a otro instituto cercano, el San Juan de la Cruz, que permite llevar el pañuelo. Queda por ver cómo afecta esto a sus notas.
 
Por 17 a 15 votos, el centro escolar ratificó que todo el mundo debe acatar la norma interna que dice que no se puede llevar la cabeza cubierta, ni siquiera como expresión de libertad religiosa, una libertad recogida en el ordenamiento jurídico español e internacional, pero que queda aquí frenada por un simple reglamento de colegio.  
 
Caos entre los socialistas
 
Las declaraciones de autoridades socialistas incluyen todo tipo de posturas. Para unos, es la ocasión de prohibir no solo el hiyab, sino cualquier expresión religiosa, copiando el modelo de Francia, el país más laicista de Europa (de hecho, el único en Europa que se define como laicista). Para otros, es un tema de libertad personal ponerse o no un signo religioso o cultural.
 
El alcalde socialista de Collado Villalba, José Pablo González, durante la inauguración de una biblioteca de barrio, dijo a los periodistas que "estoy de acuerdo en que no existan símbolos religiosos en las aulas" y que el instituto "ha hecho lo correcto al no admitirlo". Afirmó además que "vivimos en una sociedad europea con unos valores y principios que son aplicables a todos: a los que vivimos porque hemos nacido y a los que viven porque han venido".
 
El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, David Lucas, también se mostró partidario de que los centros educativos no permitan ninguna simbología religiosa "para poder seguir garantizando la aconfesionalidad del Estado español y la convivencia entre los centros".
 
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en pasillos del Congreso, dio "una de cal y otra de arena". Por un lado, declaró: "Mi posición personal es conocida, no me gusta ningún velo". Pero a continuación matizó que el tema es de "una enorme complejidad y requiere ser abordado con respeto, con rigor, con sentido de la responsabilidad, y huyendo de oportunismos y demagogias, que es probablemente lo que se está haciendo en este momento".
 
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, explicó que la nueva Ley de Libertad Religiosa (que el gobierno mantiene bajo llave y de la que no se sabe casi nada, excepto que nadie la ha pedido) no tratará de cuestiones tan puntuales como el hiyab de las alumnas. Una ley "no puede bajar a cuestiones muy puntuales", afirmó. Para él, es un tema que ha de resolver el "sentido común" y la "tolerancia" de los españoles de a pie. Para el ministro, el instituto ha aplicado su norma interna, pero "tampoco hay que amplificar supuestos puntuales que en una sociedad tan tolerante como la nuestra se producen". ¿Cómo solucionar conflictos así? El ministro remite a los tribunales… que no son la institución más ágil de la sociedad española. "En su momento se pondrán los mecanismos adecuados, a través de la unificación que se produce en los tribunales o a través de otros expedientes normativos posibles", afirmó en pasillos del Congreso a los periodistas. "Nuestro país es muy tolerante en estas cuestiones, y siempre sabremos resolverlo sin grandes problemas; estoy convencido de ello", ha concluido.
 
Mientras Caamaño le pasa el muerto a los tribunales, su compañero el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, declaró, en cambio, que "los gobiernos también tienen responsabilidades en establecer normas claras al respecto".
 
El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, aseguró hoy que quien debe regularlo es cada comunidad autónoma, no cada colegio. "Imagínese que en ningún centro de esta Comunidad se admitiese la entrada a alguien que lleva velo", apuntó el socialista. Tampoco es que eso le pareciera mal, porque luego apuntó: "Mi opinión es que dentro de las clases no debe haber ostentación de ninguna religión, de ningún credo religioso y desde luego, de ninguna ideología política", señaló. Eso sí, los valores en ese "espacio neutro" serán los de la asignatura de Educación por la Ciudadanía y otros "valores transversales": ideología de género, relativismo, etc… Esta ideología, en los planes de estudio; la libre expresión de las personas, limitada.
 
Para el líder de los socialistas madrileños, el modelo es la laicísima Francia, no el resto de los países de Europa. Por eso recuerda que en Francia "no se puede entrar ni con velo ni con ostentaciones de otro tipo de tendencia religiosa ni tampoco con una camiseta del Che Guevara". La escuela, dijo, "es un espacio para educar a los jóvenes y no para hacer ostentación de credos religiosos que tienen que entrar en el ámbito de lo privado".
 
Por eso pide "un debate nacional, el debate de la laicidad" y que el tema "no dependa de cada centro".
 
Por el contrario, otra socialista, la secretaria de Igualdad del PSOE, Soledad Cabezón, ha considerado que el velo es una prenda que se puede entender como símbolo cultural más que religioso, si bien ha puntualizado que el PSOE "nunca estará al lado de ningún tipo de imposición, ni en un sentido ni en otro, en lo que se refiere a religiones y culturas". Afirma que si la mujer porta el velo sin imposición, no se le puede obligar a que se lo quite, y lo que sí se puede hacer es educar para garantizar que las mujeres adopten libremente sus decisiones.
 
Soledad Cabezón ha recordado que en España, hasta hace poco, las mujeres acudían a la iglesia con un velo negro en la cabeza y afirmó que con los avances de la democracia esa costumbre ha ido desapareciendo. Es una idea errónea: el velo en la Iglesia ha desaparecido porque el Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal Española dejó de requerirlo, pero en otros países democráticos como Corea del Sur o Filipinas las católicas todavía llevan pañuelo blanco en la cabeza para ir a misa. La democracia no tiene nada que ver con el pañuelo de las católicas en misa: las normas locales y episcopales sí.
 
El PP, contra el hiyab pero camuflados en la "libertad de centro"
 
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que siempre se ha definido como "liberal", ha afirmado que la opinión de su Gobierno es que no se debe llevar "la cabeza cubierta dentro de los centros educativos" ni con pañuelos ni con ninguna otra prenda, aunque respeta "la libertad y autonomía" de los colegios e institutos. Muchos se preguntan qué tiene de liberal entrometerse en una decisión personal (o familiar) como es decidir lo que se lleva en la cabeza, o si esto es una forma de expresar respeto a Dios y relación con lo trascendente. 
 
El consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, ha insistido en que la opinión del Gobierno de Esperanza Aguirre es que no es bueno que existan diferenciaciones de este tipo en los centros escolares. Granados ha declarado que no considera que "la Constitución ampare que cada uno vaya con el aspecto que considere oportuno a clase"… sin darse cuenta que en este caso se trata de la expresión personal de una creencia religiosa o relación con Dios. 
 
 
El presidente del consejo Escolar de la Comunidad de Madrid, Francisco López Ruipérez, consideró que el instituto "ha gestionado razonablemente bien" el tema del pañuelo de Najwa. "La solución que se ha encontrado es una solución equilibrada, ponderada", afirmó, que "no desautoriza al centro ni a la niña", que puede ir a clase en otro instituto. López es, como algunos socialistas, partidario de que lo legisle el Estado, no cada centro. Eso sí, diferencíó entre centros públicos y privados: "En los centros de titularidad privada religiosa hay una orientación particular que los padres conocen, el Estado protege y las comunidades autónomas financian. Por tanto, habría que hacer un trato diferenciado entre los centros de titularidad religiosa y laica o del Estado" y los privados, defendió.   

 
En declaraciones a Efe el portavoz de Inmigración del grupo parlamentario popular, Rafael Hernando, considera que la polémica la causan "aquellos radicales que han llegado recientemente a España y quieren imponer sus creencias a los demás" (en realidad, Najwa es una chica española, aunque de familia musulmana). Hernando añadió: "los inmigrantes se tienen que esforzar por integrarse", y ha añadido: "No pueden imponer sus creencias a los demás si encima están por encima de nuestra Constitución, de nuestras leyes y de los propios centros escolares". 
 
 
La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, señaló en rueda de prensa que en España se ha trabajado mucho por la igualdad de las mujeres y ha defendido que éstas tomen decisiones por sí mismas y que no se las impongan. No se sabe qué significa eso aplicado a una chica sola de 16 años a la que todo un instituto le quiere imponer cómo debe llevar la cabeza.
 
Las asociaciones: laicistas, islamistas y padres de alumnos

 
El Movimiento Laico Progresista, un lobby que practica la ideología del laicismo de la exclusión, alabó la decisión del instituto y criticó al Gobierno por "su incapacidad de ordenar la convivencia entre personas de diferentes orientaciones religiosas". Para ellos, ordenar es quitar todo símbolo. Piden "legislar desde una perspectiva laica y eliminar los privilegios de la Iglesia católica" y han aprovechado para criticar a Esperanza Aguirre porque "ha cedido suelo público para la construcción de colegios religiosos que imparten educación diferenciada a niños y niñas".
 
Las asociaciones de padres CONCAPA (Confederación Católica   Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos) y CEAPA   (Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de   Alumnos) respaldaron el "derecho" del instituto de Pozuelo a "dictar sus propias normas". 
 
Mientras tanto, el presidente de la Junta Islámica Española, Mansur Escudero (un grupo musulmán progresista, cercano al socialismo) ha asegurado que al "igual que una monja o un sacerdote, si una persona considera que su obligación religiosa es llevar un velo, ésta tiene el derecho personal de usarlo, amparado por la libertad religiosa".
 
Coalición por Melilla (CPM), partido de mayoría musulmana, ha asegurado que llevar el hiyab es un derecho fundamental. Su presidente de CPM, Mustafa Aberchán, ha anunciado que su partido ha presentado una moción en la Asamblea melillense para exigir un pronunciamiento de la misma. Considera que se violan los Derechos del Niño de Naciones Unidas y critica los argumentos de las autoridades del PP en Madrid y Pozuelo. Pide al Ministerio de Justicia que deje claro que un derecho fundamental no puede ser vulnerado por una norma inferior. Ha recordado que en Melilla el hiyab lo llevan maestras y alumnas sin problemas, e incluso una diputada en su escaño de la asamblea melillense.

En defensa del pañuelo islámico y la libertad religiosa (caso Pozuelo, 2010)
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=16810

La niña del hiyab blanco en la escuela (caso Gerona, 2007)
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=9163

El laicismo de la exclusión religiosa y el Islam (caso Badalona, 2007)
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=9214

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